Noche de estrellas

Si hay un espacio para soñar en la moda es el de la alta costura. Allí los diseñadores más prestigiosos de la moda internacional vuelan con su imaginación y creatividad, para ofrendarnos verdaderas piezas artísticas que visten una noche inolvidable.

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Lla elegancia que anida en cada mujer se despliega con las creaciones de alta costura. Enfundada en un vestido de noche de Emanuel Ungaro, Dior, Valentino o Armani, se posible atravesar la alfombra roja de nuestros sueños.

Son los diseñadores más renombrados quienes siempre están a la vanguardia en cada temporada, de allí que se haga necesario recurrir a esas fuentes para tomar ideas generales, observar detalles únicos y poner en juego la propia imaginación, si de lucir una pieza de alta costura se trata.

Para las altas noches, Giorgio Armani ha diseñado en esta temporada primavera-verano una serie de rutilantes vestidos sari esculpidos con varias capas en gasa y seda que se enroscan sinuosamente alrededor del cuerpo femenino, flotando literalmente sobre la piel. También amplió su colección a elegantes pantalones midi en seda que marcan la silueta femenina, acompañados por entalladas chaquetas.

Carolina Herrera, en cambio, presenta trajes de noche en satén texturizado, delineado con un volado que cae en cascada, y también trabaja la organza de seda con volados asimétricos y adornados con lazos al tono. Otra característica de esta creadora de la moda es la línea trapecio, con la parte superior bordada con piedras de colores, para la cual se vale de muselina estampada con detalles bordados.

Por su parte, la exquisita Donatela Versace prefirió los estampados coloridos para una colección de vestidos de noche que son verdaderas obras de arte. Una propuesta optimista, potente y lúdica, que es un canto a la renovación y a la alegría, y que une de forma magistral pasado, presente y futuro. Una combinación fresca de colores luminosos y muy veraniegos, como el blanco, el amarillo limón, el rosa y el azul, se mezclan con brillantes dorados y conviven con espectaculares estampados. Sus trajes de noche son como esculpidos, con estratégicos cortes y minuciosos drapeados.

Colecciones encantadoras

Varias de las colecciones de esta temporada evocan escenas de la película “Lo que el viento se llevó”, con una sutileza y un romanticismo que te hace querer enfundarte en crinolinas y vuelos...

Normalmente, el objetivo de una colección de alta costura es hacernos soñar con la elegancia, los estilos de las grandes figuras de todos los tiempos, la pomposidad y muchas alfombras rojas. Es el caso de Galliano, que siempre logra superarse. Si la colección de Primavera 2009 es sobre los años 50’s, ésta es sobre los cincuentas de hace unos siglos.

Faldas circulares con volantes o tablones, todo para marcar una figura femenina que antes el corsé creaba sin problemas. Mangas muy holandesas, con referencia a la caída de algún encaje de Bruselas y figuras ultraelaboradas.

Sin embargo, en esta ocasión la Semana de Alta Costura en París -referencia obligada en cada temporada para la alta costura- abrió con Dior, un reto para los demás diseñadores pues los magníficos vestidos de Galliano no fueron los apropiados para la inauguración, según opinaron varios expertos. La paleta de colores fue variada, eso sí con la fuerza e intensidad de muchos tonos como el rojo robado a los tulipanes, un amarillo de arrancado a las mazorcas de maíz y un azul que refleja el cielo. También presentes los ineludibles blanco y negro, sin olvidarse de un marfil que parece haber cautivado a Galliano.

En cuanto a las texturas, en esta pasarela se vio mucha tafeta rígida que le daba movimiento a las diseños por las curvas y vericuetos que presentó Dior en esta colección. Desde los sombreros con plumas y el pelo rizado esponjado, hasta las plataformas de tiras al tobillo hicieron lo suyo para crear esa atmósfera entre Victoriana y flamenca que necesitaban los volantes, fruncidos, las espaldas cruzadas y las crinolinas. Un detalle favorita de varios observadores de la Semana de la Moda fueron los ruedos de copiados de la típica porcelana china en blanco y azul o en rosa y blanco. Muy a lo Louis XV.

Casi todas las modelos caminaron sobre altísimos tacones y con peinados esculturales inspirados en Nefertiti. Faldas muy pequeñas se combinaron con bustiers de piel de pitón, chaquetas y blusas sueltas. Algunos estampados de manchas animales, acentuaron el toque tribal glamoroso. Muchas transparencias, que seguramente serán disimuladas por algunas famosas en la alfombra roja.

La paleta de colores principalmente fue amarillo brillante, naranja, fucsia, azul, negro y gris.

Las grandes firmas han presentado sus colecciones para esta primavera-verano, llenas de imaginación y lujo. El blanco puro y el clásico negro conviven en estas propuestas, con los pantalones brillantes, las chaquetas cortas, los hombros cuadrados y los vestidos con colas largas en tejidos y organza, encajes, lentejuelas y trasparencias.

Los colores vibrantes en vestidos de estilo flamenco, toreras y batas, los encajes, volados y lunares se mezclaron con un sin fin de joyas, como pulseras de plástico, pendientes grandes y brazaletes.