Advertencia de la Iglesia

“Ninguna ley puede estar encima

de la lucha contra la pobreza”

Monseñor Casaretto reiteró que la exclusión social es el gran problema del país y que debe ser la principal prioridad.

De la redacción de El Litoral

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DyN

El titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, obispo Jorge Casaretto, advirtió hoy a la dirigencia política que ninguna ley, por importante que sea, puede estar por encima de la discusión para luchar contra “el gran problema” de la pobreza y la exclusión social en el país, que volvió a juzgar “escandalosa”.

“La ley (de Medios) que se está discutiendo en el Congreso es muy importante, pero no puede haber ninguna discusión que olvide o que ponga en la sombra que la lucha contra la pobreza y la exclusión es la problemática fundamental en la vida de los argentinos”, aseveró el prelado al inaugurar las XII Jornadas de Pastoral Social en el colegio San Cayetano, del barrio porteño de Liniers.

Sin criticar al gobierno, Casaretto insistió en que “la prioridad a discutir debe ser cómo hacemos para que todos tenga educación, cómo hacemos para que todos tengan trabajo, cómo hacemos para que toda dimensión del intercambio económico, social y político esté regulado por un marco ético. Éste es el camino”.

La gran llamada

Al presentar ante medio millar de dirigentes políticos y sociales el documento “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad”, el obispo subrayó que “la gran llamada, el clamor” de ese texto que el Episcopado presentó en noviembre pasado es “que en la Argentina es un escándalo que haya pobreza y exclusión social, y que éste debe ser el eje de trabajo de todos los argentinos para el bicentenario”.

Tras reiterar que el eje debe ser “cómo hacemos para la problemática de la pobreza sea prioridad para la agenda política”, lamentó que “aparezcan temas que lo tapan todo”, como el debate por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que promueve el gobierno de Cristina Fernández.

Casaretto estimó necesario “acordar seriamente algunas políticas de Estado”, y reveló que la Iglesia trabaja en un proyecto “para dar una respuesta urgente, a través de un programa universal”.

No obstante, reconoció que “ésta no es la solución, sino una solución inmediata”, por lo que aseguró que “la gran solución es cómo encontramos grandes acuerdos sobre las grandes temáticas que afectan a la vida social, y que son el camino de fortalecimiento y respuesta seria para que esta pobreza y exclusión puedan desaparecer de la Argentina”.

Casaretto negó también que la advertencia del papa Benedicto XVI sobre el “escándalo” de la pobreza en el país, que se difundió a principios de agosto, haya sido para “molestar a alguien”, sino que se trató de una exhortación para “tomar conciencia” sobre “este gran problema”.