Construyen los intercambiadores
viales en la Circunvalación Oeste
El nuevo trayecto abarca desde Gorostiaga hasta el empalme con la Ruta 11. En ambos extremos quedan trabajos pendientes, al igual que en los 4 enlaces previstos. Estaría finalizada a fines de abril. Luego comenzarían los trabajos para iluminarla.
De la redacción de El Litoral
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Con un 90 % del hormigón ya colocado en el nuevo tramo de la avenida Circunvalación Oeste, el grueso de los trabajos se centra ahora en ensamblar las calzadas con los enlaces viales. Bajo la dirección técnica de la Dirección Provincial de Vialidad, la UTE que forman las empresas JCR, Rovella Carranza, Obring y Supercemento tiene abiertos varios frentes de obra en simultáneo.
A las tareas en los dos extremos -el sur a la altura de calle Gorostiaga y el norte en el empalme con la Ruta Nacional Nº 11- se suman obras puntuales en los cuatro intercambiadores viales previstos: uno en Estado de Israel, otro en Teniente Loza, el tercero en el límite con la localidad de Recreo (calle Monseñor Rodríguez), y el último en la Ruta 70.
En un principio, el presupuesto fue estimado en 79 millones de pesos. Pero debido a las actualizaciones de precios y a las modificaciones que se incorporaron sobre la marcha, el desembolso de dinero ya está cercano a los 100 millones de pesos.
El objetivo es prolongar el anillo de circunvalación, extendiéndolo desde las proximidades al Hipódromo (calle Gorostiaga) hasta la Ruta 11, para canalizar el tránsito que circunda la ciudad y, a la vez, defender áreas urbanas deprimidas de posibles crecidas del Salado.
Tras meses de sequía, el poco caudal de agua del río muestran a esta obra imponente. En su cauce, y desde lo alto del nuevo tramo de la circunvalación, parece impensado que el Salado pueda convertirse en una verdadera amenaza, como lo fue en 2003, cuando ingresó por la brecha abierta de calle Gorostiaga.
Como una autopista
En una recorrida con El Litoral, el administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, Jorge Placenzotti, aseguró que gran parte del nuevo tramo, “desde Gorostiaga hasta unos metros más allá de la Ruta 70, tendrá forma de autopista”.
En efecto, a lo largo de los primeros 16 kilómetros se han construido dos calzadas de 7,5 metros cada una, separadas por un cantero central de 3 metros y banquinas de 3.5 metros. En este sector el pavimento de hormigón tiene un espesor de 25 centímetros.
Pero una vez que se traspasa el nuevo intercambiador de la 70, en plena construcción, la calzada se achica hasta fusionarse con la Ruta 11. A lo largo de esos 6 últimos kilómetros se ha construido una sola calzada de 7.5 metros de ancho y el espesor del hormigón se ha reducido a 24 centímetros.
“Según los estudios realizados, en ese sector disminuye la densidad del tránsito, la mayor parte del flujo vehicular se produce desde la Ruta 70 hacia el sur”, explicó el funcionario provincial, quien estuvo acompañado durante la recorrida por el Ing. Erico Sigrist, supervisor de la obra por parte de Vialidad.
Enlaces a pura marcha
En el límite entre Santa Fe y Recreo, a la altura de calle Monseñor Rodríguez, gran cantidad de obreros trabajaba a buen ritmo, colocando hierros varios metros por debajo de la superficie del suelo, mientras esperaban que el camión descargara el hormigón. Allí se construye una gran alcantarilla transversal, que estará compuesta por otras dos alcantarillas con una cámara de comunicación y cunetas revestidas de hormigón. Las compuertas se abrirán los días de lluvia para que el agua pase del reservorio al Salado y permanecerán cerradas en caso de crecidas del río.
En este mismo sector, se incorporó una obra que será vital para el funcionamiento del Mercado de Abasto y no estaba prevista originalmente. Se están pavimentado 2.450 metros desde Blas Parera hasta la circunvalación.
El puente que pasa sobre Teniente Loza todavía no pudo ser ensamblado a la circunvalación. “Estamos esperando que la EPE traslade unas columnas de alta tensión porque están muy cerquita del puente y los obreros no pueden trabajar”.
Por estos días, otro intenso frente de obra está abierto en el puente intercambiador de la Ruta 70, que tendrá forma de trébol. Una “terminadora de hormigón de alto rendimiento” comparte el trabajo con una gran cantidad de obreros abocados a hormigonar los accesos y derivaciones desde la circunvalación hacia la ruta que conduce a Esperanza.
Por último, se espera que la Dirección Nacional de Vialidad apruebe el proyecto de empalme con la Ruta Nacional Nº 11, que elaboró la repartición local, para iniciar los trabajos del tramo final.




