ENCUENTRO MINISTERIAL
Argentina y Brasil buscan superar tensiones comerciales
De la Redacción de El Litoral
Al cierre de la presente edición, la ministra de Producción, Débora Giorgi, mantenía en Brasil, una jornada de trabajo con el ministro de Desarrollo del gobierno de Lula, Miguel Jorge, en el marco de los encuentros bilaterales que ambos países realizan para el seguimiento de la relación comercial bilateral.
Giorgi está acompañada por el secretario de Industria, Fernando Fraguío; el subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Bianchi; el jefe de gabinete de la cartera, Horacio Cepeda; y el secretario de Asuntos Latinoamericanos de la Cancillería, Eduardo Sigal. Por la representación brasileña también estará Iván Ramalho.
El objetivo del encuentro es buscar los mecanismos para transcurrir lo que resta del año sin conflictos comerciales, luego de que durante el primer semestre la crisis financiera global precipitara una caída del 40 por ciento del intercambio bilateral.
Durante el primer cuatrimestre, cuando la crisis financiera global produjo una caída de las importaciones argentinas, industriales paulistas atacaron con dureza las licencias no automáticas que comenzó a aplicar el gobierno para contener las compras.
Precisamente, el Ministerio de Desarrollo, a través de algunos de sus funcionarios de segundo rango, dejó trascender que el gobierno de Brasil pensaba llevar a la Argentina ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) si no concluía con las medidas.
Pero desde el segundo semestre, cuando la crisis comenzó a mostrar signos de reversión, sobre todo en Brasil, las tensiones comerciales amainaron.
En ese contexto se produce la primera reunión de nivel ministerial de monitoreo del comercio de los principales socios del Mercosur, que hasta ahora se hicieron sólo a nivel de secretarios. Giorgi y Jorge analizarán los resultados de los acuerdos de limitación del comercio que se llevaron a cabo a lo largo de 2009 entre empresarios de ambos países.
Argentina pretende establecer como mecanismo privilegiado para la resolución de controversias comerciales a los entendimientos entre los sectores privados, un punto que molesta a los industriales de San Pablo.
Además de defender los acuerdos, Argentina pretende demostrarle a los brasileños que las limitaciones impuestas a través de licencias no automáticas no han implicado un desvío del comercio en favor de productos chinos, según se quejan los industriales paulistas.




