“La Ola”

La seducción de las dictaduras

Rosa Gronda

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Desde la dirección de un moderno colegio secundario alemán se decide que “para concientizar a los alumnos de las ventajas de vivir en un régimen democrático” se desarrolle un proyecto especial para que los adolescentes actuales, tan alejados de la política, comprendan significados de conceptos como “anarquía” y “autocracia”. Paradójicamente, se impone al profesor más progresista abordar la temática de los totalitarismos. Éste elegirá acercar a sus alumnos al sentido de una sociedad dictatorial, a partir de la vivencia directa y propondrá formar en la clase un grupo al que bautizan como “La Ola”. Éste será el microcosmos que reunirá las características autocráticas de cohesión, identidad, autoridad y disciplina para alcanzar sus fines.

Con progresivo entusiasmo, la mayoría de los jóvenes se va involucrando y se identificará con sus pares por la vestimenta y distintos tipos de diseños gráficos y saludos, al estilo de las masas que adhieren a un líder. Están los incondicionales; los que dudan pero se integran porque ven lo positivo; los que se oponen y tratan de frenarlo.

In crescendo

Alumnos y profesor se mimetizan con “La Ola” y lo que ella les aporta: unidad, fuerza, sentimiento de pertenencia, identificación. Hasta al profesor resulta caerle bien la idolatría que genera en sus alumnos, que compensa sus ocultos sentimientos de desvalorización frente a sus otros colegas.

Pero desde los aspectos manipuladoramente seductores se va derivando hacia incontrolables formas violentas para imponerse sobre el que es diferente o critica al movimiento.

“La Ola” es un film de factura artesanal, concisa y ágil. Se acerca con mirada cruda al universo adolescente y su cultura de Internet, bloggers, tatuajes, íconos y logos que identifican a las tribus urbanas. La película no tiene un protagonista excluyente sino un nivel coral con buenas actuaciones y otras no tanto, con niveles técnicos correctos y una música que se acomoda a lo que se dice, desde el comienzo hasta el cierre. El ritmo va in crescendo y hasta incurre en un marcado efectismo en sus veinte minutos finales.

Incómoda e inquietante

Se cuenta que los alumnos que realmente participaron de este singular experimento educativo, en la California de los años setenta, se entusiasmaron hasta tal punto que a los pocos días empezaron a hostigar a los que no querían unirse a su grupo. Al quinto día, el docente que lideró esta experiencia real, Ron Jones, se vio obligado a concluirla antes de que llegara más lejos.

El director alemán Dennis Gansel ha trasladado esta experiencia a nuestros días, acercando al profesor alemán (interpretado por Jürgen Vogel) al californiano original, a partir de la estridente música de Los Ramones, una banda americana punk de los setenta, que el primero escucha a todo volumen cuando se presenta atravesando a contramano las tranquilas calles de una ciudad alemana en la secuencia inicial.

Polémica por naturaleza, la película es incómoda e inquietante, en tanto nada queda fuera de la crítica de una sociedad vaciada de idealismos. Un film perturbador por demostrar el inquietante caldo de cultivo junto al desglobalizado descontento, desempleo, desorden y descreimiento generalizado, que alertan sobre las peligrosas condiciones servidas para reiterar experiencias dictatoriales que se creían desterradas.

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Perturbadora. El director alemán Dennis Gansel traslada a los tiempos actuales una experiencia educativa realizada en los años setenta y recrea un microcosmos con resultados inquietantes.

Foto: Gentileza producción

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BUENA

LA OLA

Procedencia: Alemania/2008. Título original: (Die Welle). Dirección: Dennis Gansel. Guión: Dennis Gansel y Peter Thorwarth. Intérpretes: Jürgen Vogel, Frederick Lau, Max Riemelt, Jennifer Ulrich y Christiane Paul, Elyas M’Barek, Jacob Matschenz, Cristina Do Rego, Maximilian Mauff, Maximilian Vollmar, Ferdinand Schmidt-Modrow, Tim Oliver Schultz, Amelie Kiefer, Fabian Preger, Odine Johne. Fotografía: Thorsten Breuer. Música y sonido: Heiko Maile. Edición: Ueli Christen. Duración: 107 minutos. Apta para mayores de 16 años. Se exhibe en Cinemark.