Causa Guerrieri

Fuertes imputaciones de un ex agente

Corresponsalía Rosario

En los juicios por delitos de lesa humanidad, que se llevan adelante en los tribunales federales de Rosario, declararon cuatro de los cinco principales imputados en la denominada causa Guerrieri, entre ellos el ex agente de inteligencia Eduardo Constanzo, quien aunque reafirmó su “inocencia”, aclaró que era el día “más feliz” de su vida porque iba a “contar la verdad”, y dio algunos detalles del accionar represivo en la zona.

En las dos horas que duró la declaración indagatoria ante los magistrados del Tribunal Oral Federal Nº1, Constanzo identificó a cada uno los miembros del Grupo de Tareas al que perteneció. Los acusó de cometer delitos de lesa humanidad en cinco centros clandestinos de detención: La Calamita, Quinta de Funes, Escuela Magnasco, La Intermedia y Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu.

“No había jueces que ordenaran las detenciones. Sencillamente se los mataba y se los tiraba”, aseguró y agregó: “Crearon de mi persona un monstruo que no existe”.

Después lanzó duras acusaciones contra uno de sus compañeros de banquillo, Juan Amelong, quien según Constando- “planeó mandar a matar al camarista federal (Guillermo) Toledo”. “Cuando yo estaba detenido en el Batallón 121 me quiso asesinar dos veces el teniente coronel Amelong. La denuncia está en el juzgado de Germán Sutter Schneider, quien no hizo nada, a pesar de que había testigos, entre ellos los soldados”.

“Nada ni nadie me va a hacer callar. Si me cortan la lengua, seguiré escribiendo con la mano y si me cortan la mano, lo haré con los dedos de los pies”, leyó Constanzo.

“El comisario Rodolfo Isachs, alias Agustín, fue quien dio muerte a 14 detenidos en la finca de Amelong —La Intermedia— con una ametralladora con silenciador, quien en La Calamita lo mató a Remo, y quien sabía donde estaba enterrado un soldado Prat”. Costanzo se quejó de que Isachs hoy vive cómodamente en la localidad balnearia de Ostende “y es el principal asesino”, aseguró Constanzo.

El resto de los procesados que declararon durante la tarde y la mañana de ayer negaron las imputaciones.

A la mañana Pascual Guerrieri deslindó su responsabilidad en las muertes, los secuestros y las torturas y apuntó a sus “jefes” Leopoldo Fortunato Galtieri, Luciano Jáuregui y Juvenal Pozzi, quienes los tres están fallecidos.