Llegan cartas

¡Qué desilusión!

Hortencia Sambarino Mayoraz

DNI. Nº 1.049.965

Al Dr. Binner: Sin conocerlo, lo consideraba una persona de bien y además le tenía simpatía, por ser usted rafaelino y descendiente de suizos como yo. Especialmente teniendo en cuenta los valores de austeridad, honestidad y sinceridad propios de la cultura suiza.

Me siento triste y desilusionada por el voto inesperado de su partido sobre la “ley de medios”.

Para destruir monopolios privados vamos a terminar en un monopolio del Estado y de los “amigos del gobierno”.

Tengo 85 años y recuerdo muy bien lo que vivimos cuando Perón amordazó a las radios, expropió el diario La Prensa, y el resto de los diarios sólo podían publicar lo que el gobierno les permitía.

Los que no éramos peronistas vivíamos prendidos a Radio Colonia (Uruguay) para enterarnos de lo que verdaderamente ocurría en nuestro país. Espero y deseo que a partir del 10/12/09, los diputados y senadores de su partido sean realmente opositores y no se dejen cooptar por la nefasta caja kirchnerista.

Ruego a Dios que por la buena imagen de su persona y de su partido así sea.

Controles

Liliana Molina.

L.C. 6.287.786.

Señores directores: En nuestra provincia y particularmente en la ciudad de Santa Fe, cada día se inicia con una lamentable crónica de accidentes de tránsito. En su mayoría se podrían evitar con una adecuada y decidida política para hacer cumplir las normativas vigentes; a pesar de existir una clara norma legal, por la que se determina que para circular con un vehículo se necesita tener aprobada la inspección vehicular parecería que en la práctica esta parte de la legislación ha caído en desechable letra muerta. Días pasados, advertí nuevamente con consternación cómo se le expendía combustible a un auto que no poseía luces, circulaba con una chapa que en mejores tiempos debe haber sido una patente, con una de sus puertas atadas con alambre y no había que tener un ojo demasiado avezado para advertir que su chasis estaba en falsa escuadra. Para cargar gas en las estaciones de servicio que lo expenden se necesita una oblea de aptitud. No hay discusión, la norma se aplica para protegernos y debemos cumplirla. Con igual argumento sólo se debería expender combustible a los vehículos que acrediten mediante una oblea haber aprobado la debida inspección vehicular.

Creo que sería una forma más abreviada de protegernos como comunidad, y de esta forma permitir la libre circulación de rodados aptos, y no como en la actualidad que vemos -por las calles y rutas- vehículos que se constituyen en una verdadera amenaza para todos.