El equipo mantiene en alto la bandera de la actitud, pero no levanta la de su fútbol...

Unión siempre tiene a mano un gol de trasnoche

Guerra, que había hecho muy poco, le dio otro resultado agónico al Tate. De todos modos, fue justicia. Ferro hizo más en el primer tiempo pero Unión mejoró en el segundo.

Unión siempre tiene a mano un gol de trasnoche

A Guerra se le escapa la pelota por un costado, en tanto que Schunke le tira el cuerpo encima para desbaratar el intento.

Foto: Gentileza Matías Gabriel Nápoli

Enrique Cruz (h)

(Enviado Especial a Buenos Aires)

Para muchos podrá parecer que es una cuestión de suerte. Para otros, entre los que me incluyo, una cuestión de justicia. De todos modos, no se puede ignorar lo que le está pasando a Unión en los minutos de descuento de casi todos los partidos. Además, los goles en la agonía de los partidos les ha jugado siempre a favor. Ganó así en Jujuy, ganó así en Santa Fe ante San Martín y empató de la misma manera anoche ante Ferro. Pero también pudo rescatar un punto en Mendoza, cuando en esos mismos minutos de descuento el rival erró un penal. Tanto ayer como en ese partido ante Independiente Rivadavia, el equipo pudo sostener el invicto que se le caía. Y sumó, algo que a esta altura de la competencia no deja de ser trascendente mientras se sigue buscando un nivel futbolístico que, por el momento, le falta y que sólo exhibió de manera satisfactoria en el primer partido ante los jujeños.

Unión ha tenido suerte para cosechar resultados. Pero no se puede ser injusto y decir que fue sólo eso. Aun sin jugar bien —como anoche—, el equipo ha tenido algunas virtudes que se notaron. Una de ellas, la más notoria, es que el equipo pelea los partidos hasta el último minuto; no se deja caer ante la adversidad ni tampoco se deja vencer por sus propias limitaciones. Eso es bueno, pero no debiera ser lo único.

Alí le dio el sello distintivo de los equipos de Pumpido (y de él, que desde hace diez años es el hombre que trabaja a su lado). Entrega, esfuerzo constante, sacrificio, capacidad, lucha. Esos atributos son buenos, pero hay que jugar mejor. Al fútbol no se juega solamente corriendo y metiendo; también hay que ser inteligentes y creativos con la pelota. Y Unión no está mostrando los argumentos de juego que sí se vieron en el primer partido ante los jujeños, nivel futbolístico que nunca más el equipo volvió a mostrar.

Un primer tiempo olvidable

Al igual que en el primer tiempo ante la CAI, el domingo pasado, Unión sufrió el primer tiempo. Ferro le manejó la pelota, controló el trámite del partido y fue ambicioso. Castellani, Tonetto y Nanía tocaron y tocaron frente a un mediocampo que mostraba una capacidad combativa para recuperar la pelota, pero que adolecía de precisión e ideas a la hora de manejarla.

Unión repitió los mismos problemas que mostró en los partidos anteriores:

* 1) La ausencia de fútbol. En este aspecto, Pagés estuvo ausente, Saucedo pretendió jugar una corta y otra larga, pero cuando metió la larga se la puso en el pecho, en la cabeza o en los pies a un rival, y sólo se vio algo de agresividad cuando la pelota pasó por los pies del Coqui Torres.

* 2) La falta de fuerza ofensiva. Un poco por lo que se acaba de apuntar de la falta de juego en el medio y otro porque Weiner y Guerra no andan bien. Weiner busca e intenta, pero necesita espacios y tiene que buscar por los laterales para no quedar atrapado en la superpoblación de defensores que hay en el sector central. Y a Guerra le llega poco, no anda bien, ayer quedó varias veces en posición adelantada en el primer tiempo y el Turco Alí le dio una mano grande, dejándolo en la cancha hasta el final, porque pudo marcar el gol del empate en el tiempo de descuento.

Un segundo tiempo diferente

Unión perdía bien al término del primer tiempo, era la primera vez que debía remontar un marcador adverso —siempre empataba o ganaba sus partidos— y corría el serio riesgo de sufrir aún más. Un segundo gol de Ferro habría sido lapidario. Por un lado, porque eso sí lo habría derrumbado por completo. Y por el otro, porque Unión, jugando de esta manera, sin vuelo futbolístico en el mediocampo y con escasa gravitación de los delanteros, es un equipo que no amenaza cuando ataca.

¿Qué había que hacer?, solidificarse en el fondo, como premisa fundamental. Por eso, posiblemente, el Turco no sacó a ningún defensor y mantuvo la línea de cuatro durante los 90 minutos. Además, Ferro se fue desinflando en forma inexplicable. El único que mantuvo el nivel fue Gonzalo Castellani. El resto fue perdiendo preponderancia. Se fue apagando Tonetto, lo propio pasó con Nanía, y mientras Ferro era más en todo y ejercía el dominio del partido en el primer tiempo, la historia cambió de dueño en el segundo y fue Unión el que empezó a marcar pautas.

Pagés se quedó más tiempo del debido en la cancha; sin embargo estuvo a punto, en la última pelota que tocó, de marcar un gol. Centro de Weiner desde la izquierda y aparición por sorpresa de Pagés para meter un cabezazo que se fue rozando el poste. Esa jugada, más un mano a mano de Jorge Torres que se fue por encima del travesaño, eran las aproximaciones de un Unión que intentaba apretar, a veces desordenadamente y sin muchas ideas, pero apurando y dejando la impresión de que iba a pelearla hasta el final.

La pregunta que flotaba en el ambiente era la siguiente: ¿podía Unión empatar el partido? Por aproximación al arco de Etulain y por el “desprecio” que empezó a sentir Ferro por el dominio del partido, la respuesta era positiva. El tema es que Unión no tenía ideas. Para colmo, Toia, desde bastante lejos, no vio un claro penal por mano intencional de un defensor de Ferro (la jugada fue calcada de aquella de Yacob, ante San Martín, que Sabino marcó con el remate desde los doce pasos) y ahí parecía que la suerte de Unión estaba sellada. Sin embargo, Etulain dio rebote en un tiro libre desde la izquierda y apareció la pierna de Guerra para darle el empate a Unión y el alivio a sí mismo, porque no había jugado un buen partido.

Hay que mejorar

Unión tiene que jugar mejor. No es una expresión de deseos ni tampoco un pedido, sino una obligación. Hay jugadores suficientemente dotados como para que aquellos buenos pasajes futbolísticos ante Gimnasia de Jujuy se puedan repetir. Y hay material suficiente para no esperar hasta el tiempo de descuento para marcar algún gol que le permita sumar puntos.

Ayer hubo un mayor compromiso de Cardozo para involucrarse en el juego, pero todavía le falta recorrido para llegar hasta el fondo metiendo alguna vez un desborde. Lo hizo en el primer tiempo, hasta que lo taparon. Con dos volantes laterales con tendencia a meter diagonales, los costados se abren para que se proyecten los marcadores de punta. En este aspecto, Cardozo es más que Yacob por una sencilla razón: El “Rusito” es un central que está cumpliendo con la premisa de los marcadores laterales (marcar), pero no tiene tanta solidez ni ideas cuando tiene que pasar al ataque. Y es natural que así ocurra.

Se debe mejorar en el juego (es responsabilidad de los volantes), pero también tienen que ayudar los de arriba. La movilidad y las variantes también tienen que ser aportadas por los de arriba. Ellos no pueden hacer oídos sordos a la necesidad de mejorar en el juego, de ser una buena descarga para los volantes, de hacerse de los espacios y de saber aguantar la pelota.

Mientras tanto, Unión persiste con el invicto, mantiene en alto la bandera de la actitud y la entrega y goza de la buena suerte. Estas cosas sirven, pero no son suficientes... Alí y los jugadores saben perfectamente de qué se trata.

Unión siempre tiene a mano un gol de trasnoche

Una de las jugadas más claras que tuvo Unión en todo el partido: el Coqui Torres remata al arco hostigado por un defensor, apenas pisando el área. Se fue por encima del travesaño luego de una excelente habilitación de Saucedo.

Foto: Gentileza Matías Gabriel Nápoli.

Pumpido, diez años después

El 24 de setiembre de 1999, Unión jugó ante Independiente, en Avellaneda. Ese día, Nery Pumpido, que hasta el momento oficiaba de coordinador en la institución, se hizo cargo del equipo superior.

El debut, como interino, fue complicado: debió visitar a Independiente, en Avellaneda. El partido terminó 0 a 0 y a partir de ese momento se fueron generando algunos resultados, sobre todo de visitante, que le dieron confianza a la dirigencia para que luego de varias semanas resolviera confirmar a Pumpido como entrenador.

El actual mánager estuvo ayer en la cancha de Ferro, acompañado de varios dirigentes. Entre los que se vieron en Caballito, estaban el presidente, Luis Spahn; el vicepresidente, Jorge Molina y otros directivos, como Ramiro Avilé, Emilio Lamas y el “Pato” Más.

A propósito de Pumpido, esta noche a las 20 fue invitado para participar en el programa Retratos, que se emite por la señal de Fox Sports.

8

partidos sin perder

son los que lleva Unión. Es que a los seis de este torneo (tres victorias y tres empates) se deben sumar las victorias cosechadas en los últimos dos partidos del torneo pasado (ante All Boys y Aldosivi).

Unión siempre tiene a mano un gol de trasnoche

Domina la pelota Weiner, quien muchas veces tuvo que jugar de esta forma, bien tapado por los defensores rivales. Más atrás, observa Calgaro.

Foto: Gentileza Matías Gabriel Nápoli.

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Gonzalo Castellani, figura del partido, maniobra ante Gonzalo Saucedo.

Foto: Télam

/// SÍNTESIS

Ferro 1

Unión 1

Cancha: Ferro.

Árbitro: Alejandro Toia.

Ferro: Etulain; Toledo, Massuero y Schunke; Patricio González, Lértora, Castellani y Tonetto; Nanía; Castano y Abán. A.S.: Pellegrino. Estuvieron en el banco: Ferreyra, Acuña y Zermatten. D.T.: Jorge Ghiso.

Unión: Ojeda; Yacob, Correa, Suárez y Cardozo; Pagés, Calgaro, Saucedo y Jorge Torres; Guerra y Weiner. A.S.: Caprio. Estuvieron en el banco: Vera, Maidana, Germán Rodrigo Acosta y Arrúa. D.T.: Fernando Alí.

Goles: en el primer tiempo, a los 10 min Patricio González (FCO). En el segundo tiempo, a los 46 min Guerra (U).

Cambios: en el primer tiempo, a los 19 min Matías Díaz (FCO) por Gonzalo Abán. En el segundo tiempo, a los 23 min Ricardo Acosta (U) por Pagés; a los 24 min Fernández (FCO) por Castano; a los 28 min Márquez (U) por Weiner y a los 36 min Martínez (FCO) por González.

Amonestados: Correa y Torres, en Unión.