Los momentos olvidables
que hacen a un escritor
Los momentos olvidables
que hacen a un escritor
Raquel Godos
EFE
Hernán Casciari empezó a ser narrador el día en que se dio cuenta, con seis años, de que para hacer reír a Paola Soto, la niña de la que estaba enamorado, no le era suficiente con hacer gestos, necesitaba la palabra.
La última novela de este escritor argentino, “El pibe que arruinaba las fotos” (Mondadori), que acaba de ser publicada, cuenta “con simpleza” momentos de su vida que lo fueron conformando como escritor.
“Lo que hice acá, sin querer, fue identificar esos momentos no traumáticos, absolutamente olvidables e intrascendentes que, sin embargo, son fundamentales y que te llevan hacia un lugar en el que finalmente quieres estar -dijo-. En mi caso es mentir, contar cuentos, entretener a la gente”.
La novela, que ha sido el resultado de una recopilación de textos que este autor argentino había publicado previamente en su página web (www.orsai.es), es una obra autobiográfica que parte desde su infancia hasta la muerte de su padre, el año pasado.
“Hace seis meses estaba rastreando en el buscador de Gmail un correo viejo y me encontré todos los chats que intercambiaba con mi papá en los últimos cinco años. Descubrí que teníamos dos temas de conversación: el fútbol y los cuentos de Orsai donde él aparecía, porque le llamaba mucho la atención ser personaje”.
A partir de ese momento, Casciari releyó todos los textos en los que su padre era uno de los protagonistas y “conmocionado”, porque estaban escritos en presente y no en pasado, se dio cuenta de que aquello “tenía ritmo de novela. Cuando me puse a unir los cuentos tuve que cambiar todos los tiempos de verbo... y es muy feo tener que escribir un “era’, en vez de un “es’, porque se ha muerto tu padre”, confesó.
“El pibe que arruinaba las fotos” es, en palabras de su autor, un libro que refleja “un montón de cosas que en el momento en el que las vives no te das cuenta de que son fundamentales para el futuro, pero que con el tiempo piensas que, si no hubieran pasado, no estarías donde estás”.
Casciari, denominado el “padre de la blognovela”, considera que en literatura “la verdad es una cosa muy requerida” porque es “algo que ocurre poco y que es valorado”.
“Lo que intento conseguir es una cercanía de sobremesa, algo que te puedo estar contando después del postre. Con la velocidad de una charla -explicó-. Porque al final escribo para mi papá, que no había leído ningún libro. Posiblemente sea el piropo más interesante de recibir: “Me leí tu libro y es el primer libro que leo’”, agregó.
Casciari, quien no teme que las ventas de su libro bajen por la posibilidad de descargarlo íntegro desde su página web, confesó que confía en su novela. “El libro cuenta cuándo descubrí por primera vez ciertas cosas, entre ellas, la confianza. Hay gente que te puede contar todos los días algo interesante que le pasó, y hay gente que no -dijo-. Contar algo interesante que te pasó hoy consiste en saber identificar, y confianza es eso: saber que te vas a poner a contar algo que te pasó y que vas a cautivar”.
El escritor argentino, cuya primera novela, “Más respeto, que soy tu madre”, va a ser llevada a la gran pantalla por Juan José Campanella, insistió en que su último libro refleja esos instantes que muestran lo que uno quiere y busca. “Hacer reír a Paola Soto era lo único que importaba en mi vida, y hoy sigue siendo lo único que importa. No cambia lo que uno busca, pero una vez pasa por primera vez y recordar eso, escribirlo y contarlo es fantástico”, concluyó.
Hernán Casciari, autor de “El pibe que arruinaba las fotos”.
Foto: Archivo El Litoral