Al margen de la crónica

En defensa de la vida

Santa Fe se encamina para tener el primer Hospice en la provincia, palabra desconocida para la mayoría pero que tiene vigencia desde hace medio siglo y cuya filosofía se sustenta en la idea de que la vida es digna hasta el final.

En ese sentido, debe aclararse que es un espacio donde se atienden personas con enfermedad avanzada, acompañándose al paciente, la familia y su entorno en ese tramo trascendental de la vida.

Los cuidados de este tipo atenciones tienen ya más de 50 años, y fueron introducidos a la medicina por Cicely Saunders, en Londres, al crear el primer Hospice científico, el St. Christopher, donde comenzó a difundirse el movimiento por todo el mundo.

El paciente moribundo necesita amor y necesita saber que siempre habrá alguien a su lado. Un equipo del hospicio, apropiadamente capacitado, puede llenar las necesidades del paciente y de su familia, haciendo la transición del paso a lo desconocido mucho más soportable para todos los involucrados, y aliviar el sufrimiento.

Precisamente, la visión compasiva y humanitaria de la hermana Alicia Nora Félix de la Congregación Misioneras Siervas del Espíritu Santo de Esperanza, fue movilizada por su amiga la doctora Rosa Pietrani, quien tras invitarla a tomar un café, le mostró un libro sobre el Hospice San Camilo que funciona en Olivos, que fue como el disparador para una iniciativa que merece el reconocimiento y apoyo de toda la sociedad. En el país sólo existen sólo dos Hospice, uno es San Camilo en Olivos y el restante la Casa de la Bondad, en Córdoba.

La hermana Alicia de manera decidida tomó la iniciativa y habló con los superiores de la congregación y elevó el proyecto que fue aprobado sin reparos. Así nació el

Hospice La Piedad que funcionará detrás de la Casa de Retiros Santa Catalina y que espera las habilitaciones municipal y provincial para comenzar a funcionar.