PRESIDIARIO CON SALIDAS TRANSITORIAS

Toman rehenes en el centro rosarino

Dos ladrones ingresaron a una clínica en pleno centro a robar, y mantuvieron durante dos horas a un médico de rehén. Uno escapó y el otro asaltante se entregó tras pedir que estuviera presente el Servicio Penitenciario. “No murió nadie de milagro”, dijo el abogado de la clínica Adrián Piccolo.

Toman rehenes en el centro rosarino

El jefe de la Unidad Regional II de la Policía de la Provincia, Osvaldo Toledo, sacó de la clínica a uno de los ladrones esposado y con el rostro cubierto.

Foto: Eduardo Juncos

 

Corresponsalía Rosario

Una aguda tensión se vivió hoy a la mañana en el centro de Rosario, donde en una clínica ubicada en Oroño al 700, dos asaltantes tomaron de rehén durante más de dos horas a un médico. Tras una intensa negociación, bajo las directivas de la fiscal Lucía Araoz, uno de los ladrones que estuvo preso en la Unidad Penitenciaria Nº 3, por un homicidio calificado, y ahora estaba bajo el régimen de salida transitoria se entregó y liberó a David Sánchez un joven profesional al que había mantenido secuestrado.

Un cómplice se escapó por los techos del edificio, a pesar de que estaba rodeado por un centenar de efectivos del Comando Radioeléctrico, Policía Motorizada y Patrulla Urbana. Aunque los delincuentes realizaron varios disparos nadie resultó herido en el hecho que conmovió el centro de la ciudad. “No murió nadie de milagro”, dijo el abogado de la clínica Adrián Piccolo.

Poco antes de las 12, el comisario mayor Osvaldo Toledo, jefe de la Unidad Regional II, salió por la puerta principal de la casona antigua, donde funciona la clínica de cirugía estética A&E, con el hombre de entre 45 y 50 años que había tenido cautivos a una docena de pacientes y empleados de ese consultorio céntrico.

Dos horas antes, dos asaltantes ingresaron al edificio de Oroño al 700 con el objetivo, según señalaron fuentes de la policía, de robar la recaudación de la clínica. Como no lograron conseguir el dinero porque aparentemente no había plata en la caja, los dos asaltantes cerraron las puertas de la clínica y tomaron a todos los que estaban presentes de rehenes, según el relato preliminar de los voceros de la URII.

Por los techos

Poco después de que arribara al lugar un patrullero del Comando Radioeléctrico, que había sido alertado a través del 911, uno de los dos ladrones huyó por los techos. El que quedó dentro de la clínica redujo al médico residente David Sánchez y a una paciente que después logró salir de la clínica. Por lo que advirtieron algunas personas que habían estado en la clínica, el temor de que la situación se desmadrara era muy grande, ya que los delincuentes disparaban dentro de la clínica. Uno de los profesionales dijo que escuchó por lo menos siete disparos, efectuados con una pistola 9 mm.

Media hora después de que los ladrones ingresaran a la clínica, un centenar de efectivos cercaba las inmediaciones de la casona de Oroño al 700. Además de la policía, llegaron al lugar para negociar con los secuestradores agentes del Servicio Penitenciario. Uno de los ladrones le había exigido a los negociadores que los efectivos de esta área estuvieran presentes en el lugar antes de entregarse. Uno de los asaltantes se fugó por los techos, mientras que el otro había dejado salir a media docena de rehenes y mantenía a dos, un médico y una paciente.

Cerca de las 12, el comisario Osvaldo Toledo entró junto con otros efectivos a la clínica, y salió con el ladrón esposado y su rostro tapado con una campera blanca. El jefe de la Unidad Regional II sostuvo que el detenido era un convicto de la Unidad Penitenciaria Nº 3 que estaba beneficiado con el régimen de salidas transitorias. El apresado, cuyo nombre no trascendió hasta el cierre de esta edición, estuvo detenido por homicidio y reiterados robos calificados.

“La presencia del Servicio Penitenciario fue muy importante para destrabar la situación, porque el detenido había exigido la presencia de estos efectivos para liberar a los rehenes”, afirmó Toledo.

Amenazan con protestar frente a la casa de Cuenca

La protesta de un grupo de vecinos de barrio Saladillo -ubicado en la zona sur de Rosario, donde la semana pasada el crimen de un repartidor de golosinas generó un fuerte malestar social- amenazaba hoy con trasladarse a la vivienda particular del ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, quien está convaleciente de una intervención quirúrgica.

Sergio Nazzi, uno de los referentes de los vecinos de barrio Saladillo, dijo que hoy al mediodía estaba previsto que ese grupo fuera recibido por autoridades de la cartera de seguridad. Nazzi sostuvo que tras la reunión con los funcionarios del gobierno provincial los vecinos iban a evaluar si realizaban o no la protesta frente al domicilio de Cuenca.