El equipo de los goles milagrosos escribió otro capítulo anoche
El equipo de los goles milagrosos escribió otro capítulo anoche
A este Unión se le va la mano
con la Virgen de Guadalupe
Unión jugaba mal y perdía todo, pero tenía una sorpresa para el final

El impresionante festejo y explosión del final del partido. Unión recuperó la cima del campeonato ganando otra vez un partido dramático, aun sin jugar bien.
Foto: Pablo Aguirre
Darío Pignata
Es el sexto año de Unión en la “B”, desde que perdiera la categoría en Primera. No hace falta decir que nunca estuvo ahí arriba como ahora, como único puntero, aunque son 27 los capítulos que faltan para el final de la historia, allá por mediados de 2010. Se nota la fiebre de esta campaña impensada. “Estoy sorprendido por la cantidad de camisetas que se vendieron en poco tiempo en Santa Fe y en otras ciudades que no esperábamos vender... Se compraron todo los hinchas de Unión”, admitió anoche a El Litoral el titular de TBS, la nueva marca de indumentaria deportiva que viste a Unión desde este campeonato. Ni qué hablar de lo que fue el final de anoche, cuando Claudio Guerra clavó el 2-1, Aldosivi sacó del medio y se terminó todo. Se festejó como si en ese mismo momento se hubiera concretado el ansiado ascenso.
Es que este equipo volvió a ganar un partido increíble, impensado, inesperado e injusto. Porque, en el peor de los casos, la reacción hormonal de Unión y el quedo total de Aldosivi podrían haber pactado un empate. No más que eso. Es cierto que el equipo de Alí salió, por lo menos, a tirar trompadas cuando quedó 0-1 con el auto-gol de Derlis Cardozo. Pero no hay que olvidar que, en el primer tiempo, el Tiburón de Mar del Plata lo tuvo contra las cuerdas, pero pegó donde no duele ni lastima. Entonces, Unión quedó con vida. Y está comprobado que este equipo tiene siete (mil) vidas para gastar.
“¿Qué va a pasar cuando este equipo se quede sin protección celestial?”, es la pregunta pesimista. “¿Qué puede pasar si con esta protección, casi bíblica, el equipo del Turco Alí empieza a jugar un poco mejor a la pelota?”, es una suposición optimista. Hoy, después de once fechas, la estadística lo muestra arriba de todos, puntero e inexpugnable en Santa Fe. Las noticias que traen los boletines hablan de tres partidos “chivos”: Quilmes allá, Rafaela acá y San Martín en San Juan.
En este romance a flor de piel del equipo con la gente, en medio de la reconstrucción del fútbol profesional de la mano de Nery Pumpido y el Turco Alí, lo del primer tiempo de ayer fue un engaño. Porque Unión no hizo nada de nada como equipo: mal parado atrás, vulnerable en el medio y desconectado arriba. Las tapadas de Ojeda, el caño en un remate de Frangipane y un par de situaciones mano a mano despilfarrados dejaron el arco local en cero de milagro.
Unión era impotencia pura. Después de lo que se conoció en los vestuarios, algunas cosas se “blanquearon”: uno menos por la pubialgia de Calgaro, otro menos por la molestia del “Coqui” Torres (casi queda descartado en el calentamiento). Sobre llovido, mojado: el Turco pone a “Tarrito” Pérez después de la grave lesión, Martínez lo deja clavado en la marca e inventa un centro-gol en contra de Cardozo.
Después de 13 partidos sin conocer la derrota en su campo, Unión estaba perdiendo contra el mismo rival que lo había derrotado la última vez. Aldosivi ganaba tranquilo... Unión perdía nervioso.
No le quedaba otra a Unión que ir a poner la cara. Al fin, lo mismo daba perder por uno, dos o tres, porque a esta altura no sirve calcular la diferencia de los goles. Entonces, ya con todos los cambios gastados, puso el pecho y salió con un viejo paraguas en medio de la tormenta. Justo ante los marplatenses, Unión hacía aguas por todos lados.
Sin embargo, de golpe, el Tiburón se hizo mojarrita en Santa Fe. Unión, con ganas, empezó a ganar las divididas, esas que perdió siempre en el primer tiempo. Y Aldosivi chocó con el impasable Renzo Vera todas las jugadas de contra. Hubo una mejoría en el medio basada en algo: fue la mejor versión futbolística de Alexis Fernández, como reemplazo de Calgaro. Su buen ingreso lo mejoró a Saucedo también. Y arriba, Cólzera se hizo insoportable para los defensores de Aldosivi. Una infracción al mismo chaqueño fue tiro libre, centro y gol de cabeza del ex Rafaela. En medio metro, el más petiso de la cancha, Cólzera, le cabeceaba en las mismas narices al más grande, en alto y en ancho, de todos, que era Campodónico, el arquero-ropero de Aldosivi en Santa Fe. Consecuencia: 1 a 1.
Si Cólzera le sacó el respirador al equipo, Unión supo que había vida a pesar de todo y, aun con lo fulero del primer tiempo, lejos de bajar las persianas para firmar el empate, el equipo de Alí fue por más, obsesionado con recuperar la punta en Santa Fe.
A favor de Unión, la levedad de Aldosivi, un equipo que no atacó más en la parte decisiva del partido. Alí no tenía más cambios; Corti hizo los dos que le quedaban para enfriar.
Era 1 a 1, demasiado premio para la reacción hormonal de Unión ante la superioridad de Aldosivi en el primer tiempo. Pero el insistidor Cólzera peleó una pelota más, Derlis lo vio a Saucedo libre en la puerta del área grande y en el inicio del tercer minuto adicionado. Opción 1: con cinco goles desde afuera del área... pararla y patear al arco. Opción 2: Ricky Acosta entrando a los gritos, libre, por derecha. Opción 3: la más complicada, ponerla al vacío entre tantas piernas y “ver” a Guerra picar. Lo que vino después fue algo magistral del ex Huracán porque, con una frialdad asombrosa, la puso abajo, entre las largas piernas de Campodónico.
Guerra revoleó la camiseta, Unión festejó, Aldosivi sacó del medio y Toia pitó el final. Los jugadores de Aldosivi se querían enterrar en el 15 de Abril. En el último de los tres minutos adicionados -por más que después agregó uno más-, Unión ganó y recuperó la punta.
Puede que varios de esos miles que se daban la mano, entre el prohombre y el villano, no se vean más que en una tribuna cada dos semanas. Y puede que muchos de ellos no sepan nada de la historia del padre Miguel Sánchez, a mediados del siglo XVIII. Tampoco, de la presencia religiosa de Francisco Javier de la Rosa. Mucho menos, de la de Monseñor Juan Agustín Boneo. ¿Se habrán preguntado esos miles y miles de tatengues por qué la procesión se hace en el mes de abril, si la fiesta litúrgica de Guadalupe es el 12 de diciembre? Quizás nunca les contaron de los trenes peregrinos, las combinaciones hasta la estación de Guadalupe, el camino de arena marcado por árboles en lo que hoy es General Paz. Tampoco saben quién fue Antonia Godoy.
Pero sí saben de pedidos, plegarias, milagros y promesas. Unión, puntero en 11 fechas, con 27 por jugar, pero con seis años de fracasos en el lomo. Ganó sin jugar bien. Ganó sin merecerlo. Otra vez puntero. La historia increíble de un equipo al que se le va la mano con los pedidos de milagro a la Virgen de Guadalupe.

/// SÍNTESIS
UNIÓN 2
ALDOSIVI 1
Unión: Luis Ojeda; Santiago Zurbriggen, Renzo Vera, Nicolás Correa y Derlis Cardozo; Matías Donnet, Diego Calgaro, Gonzalo Saucedo y Jorge Torres; Ariel Cólzera y Claudio Guerra. DT: Fernando Alí.
Aldosivi de Mar del Plata: Pablo Campodónico; Facundo Nasif, Sebastián Pena y Darío Cajaravilla; Juan Briones, Emiliano Gianunzio, Paolo Frangipane y Jorge Velázquez; Alejandro Aguirre; Cristian Cayetá y Diego Martínez. DT: Pablo Corti.
Goles en el segundo tiempo: 19 min, Cardozo (U) en contra (A); 25 min, Cólzera (U), y 47 min, Guerra (U).
Cambios en el segundo tiempo: al comenzar, Alexis Fernández por Calgaro (U); 16 min, Alejandro Pérez por Zurbriggen (U); 17 min, Ricardo Acosta por Torres (U); 22 min, Agustín Briones por Juan Briones (A); 33 min, Rafael Viotti por Aguirre (A), y 42 min, Diego Leclercq por Cayetá (A).
Árbitro: Alejandro Toia.
Estadio: Unión.