Intervino el Centro de Mediación de la Defensoría del Pueblo

Expropiación de la plaza Pucará: cuatro

familias acordaron con la Municipalidad

En mayo del año pasado se expropió un predio que había sido loteado poco tiempo antes y adquirido por diez familias. Aunque se trataba de una propiedad privada, para los vecinos era la plaza Pucará del barrio y debía seguir siéndolo. Cuatro familias adquirentes de las tierras pudieron llegar a un acuerdo con la Municipalidad.

De la Redacción de El Litoral

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La Ley Provincial Nº 12.859, sancionada el 5 de mayo de 2008, declaró “de interés público y sujeto a expropiación la fracción de terreno delimitada por las calles Risso, Padre Genesio, 1º de Mayo y pasaje José Ingenieros” para ser afectada “a espacios verdes de dominio público de la Municipalidad de Santa Fe”.

La manzana en cuestión es identificada por los vecinos de barrio Transporte como la plaza Pucará, pero en realidad se trataba de una propiedad privada cuyo dueño la había prestado al municipio durante décadas para que le incorporara algunos juegos y la utilizara como espacio de recreación hasta tanto decidiera darle uso. En 1999, luego de ganarle en tres instancias un juicio a la Municipalidad porque ésta se negaba a devolvérsela y la Justicia entendió que el bien en cuestión había sido tomado por el municipio de manera ilegítima, el hombre subdividió la manzana en 22 partes y, años más tarde, comenzó a vender las fracciones de tierra a diez familias.

En 2008, pocos meses después de producida la venta y la escrituración de los lotes, quienes se consideraban legítimos propietarios se enteraron de una triste noticia: la decisión de la provincia, a pedido de la Municipalidad, de expropiar los terrenos que adquirieron “de buena fe” para darle continuidad a la existencia de la plaza Pucará.

Momentos difíciles

Desde mayo de 2008 a esta parte, las familias que adquirieron los terrenos debieron atravesar momentos difíciles porque, en definitiva, habían comprado tierras que nunca iban a poder utilizar por la decisión de la provincia de expropiarlas. Como el acuerdo con la Municipalidad estaba lejos de concretarse, cuatro familias recurrieron al Centro de Mediación de la Defensoría del Pueblo y en dos meses se firmó un convenio entre las partes.

Sobre los demás propietarios, El Litoral pudo saber que uno siguió la vía judicial y los demás deberán ajustarse al primer ofrecimiento de la Municipalidad, de abonarles $30.000 por la expropiación, ya que al no haberse sumado a la mediación de la Defensoría del Pueblo deberán aceptar el avalúo de los terrenos que fue determinado por la Municipalidad.

“Tuvimos que aceptar”

María había comprado el lote Nº 4 del predio, de una dimensión de 9 por 24 metros. Allí, pensaba construir su casa y dejar de ser inquilina. Para poder adquirirlo, a $ 30.000, la familia debió sacar un crédito bancario.

Visitada esta mañana por El Litoral en su casa, María refirió que “no quedó otra que aceptar el monto ofrecido por la Municipalidad en el marco de la mediación”. Y explicó el porqué: “La Municipalidad, al principio, nos quería abonar $30.000 y cuando intervino la Defensoría logramos que suba su oferta a $50.000. Si no aceptábamos, íbamos a terminar cobrando el primer monto que nos ofrecieron”.

De acuerdo con el convenio, las familias cobrarán lo acordado en 10 cuotas de $5.000 a partir de enero de 2010. Para ese entonces, tendrán que haber hecho entrega a la Municipalidad de las escrituras correspondientes de los lotes con todos los impuestos al día.

“Compramos el terreno a $30.000, y los $50.000 que nos va a dar la Municipalidad no nos alcanzan para recuperar la inversión que hicimos. Todavía le debemos al banco $50.000; así que las cuotas que ya pagué es dinero que perdimos”, dijo María. Y agregó: “Encima, nos van a pagar en cuotas y por la inflación seguro vamos a terminar perjudicándonos”.

Resta decir que aceptar la oferta en el marco de la mediación de la Defensoría, fue la recomendación de todos los abogados consultados por las familias. Así, los primeros días de octubre se firmaron los convenios correspondientes entre ambas partes. “Era mi sueño tener mi casa, mi tierra. Pero bueno, las cosas se dieron así: ni casa, ni lote, pero sí una deuda. A ninguno de los diez propietarios nos sobra el dinero, lo vimos como una buena inversión. Lo único que esperamos es que la plaza Pucará sea mejorada, porque en las condiciones actuales deja mucho que desear”, finalizó María.

Expropiación de la plaza Pucará: cuatro familias acordaron con la Municipalidad

Las familias que habían comprado los lotes antes de la expropiación del predio esperan que la Municipalidad mejore las condiciones de la plaza, “porque deja mucho que desear”, dijeron. Foto: Néstor Gallegos