AL MARGEN DE LA CRÓNICA

Un cacho de cultura

Más allá de los debates parlamentarios, las “roscas” políticas, las discusiones en comisiones, y también las movilizaciones de sectores que reclaman el dictado de una norma o se oponen a otras, la Legislatura se ha dado un espacio para la vidriera de actores culturales de toda la provincia. Los miércoles se caracterizan por la presentación oficial de alguna muestra que en esta última semana está dedicada a mostrar los valores de Sicilia, Italia. En esta ocasión, los posters y obras de arte fueron acompañados por la presencia de un tenor y de un cuerpo de baile que interpretó expresiones típicas de la danza de esa isla italiana. Semanas atrás fueron productores del norte que exhibieron la tarea cumplida a partir de determinadas manualidades; un poco más atrás en el tiempo, la muestra de Anna Frank congregó multitudes, especialmente de colegios de nivel medio de toda la provincia que se interiorizaron sobre la vida de esa joven víctima del nazismo.

Además en esta última semana, la Cámara de Diputados entregó el diploma de “escritores reconocidos” de la provincia a Carlos María Gómez y a Eduardo D’Anna los cuales fueron escogidos por la Comisión de Cultura del cuerpo por distintos valores que expresan sus obras y que fueron expuestos al momento de expresar el reconocimiento por legisladores de distintas bancadas. También hubo un espacio para recordar a José Pedroni de quien el mes pasado se cumplieron 110 años de su nacimiento.

En todos estos casos, la muestra o el reconocimiento, son una pausa, un freno a los avatares propios de la política del día a día, cerrada en la decisión de unos pocos y que afecta a muchos. Pero además los distintos actores y hechos culturales demuestran que hay muchos más puntos de contacto que diferencias en la aldea chica de la provincia y que quizás la obligación de la dirigencia sea profundizar los puntos de unión más que las diferencias.