El juez ordenó su captura por homicidio calificado
Buscan al compañero de Teresa Ramírez
El presunto asesino y descuartizador fue visto el sábado por última vez. Desde entonces nada más se sabe de él.
El juez ordenó su captura por homicidio calificado
Buscan al compañero de Teresa Ramírez
El presunto asesino y descuartizador fue visto el sábado por última vez. Desde entonces nada más se sabe de él.
José Luis Pagés
El juez de instrucción de Quinta Nominación Dr. Darío Sánchez libró orden de captura para Carlos Arguello, el hombre que convivía con Teresa Ramírez, la mujer que fue asesinada y descuartizada en su casa de calle Piedrabuena al 6700.
Mientras buzos de la URI siguen buscando las partes de la occisa, cuya cabeza fue encontrada ayer en la margen este del río Salado, los agentes de la sección Homicidios andan tras los pasos de Arguello, un hombre de 56 años de edad.
Arguello, un hombre que cuenta con antecedentes que lo presentan como golpeador, violador y homicida desapareció el último fin de semana luego de compartir una fiesta de cumpleaños con su grupo de familia.
El sábado, al término de la reunión, dijo a los suyos que se retiraba para buscar a Teresa quien supuestamente lo esperaba en el club del trueque, pero ese mismo hombre había dicho a Rosa Ronchetti_ hija de Teresa_, que aquella había viajado a Buenos Aires y que no la esperara porque no iba a regresar.
Ante la inquietante afirmación de Arguello, Rosa, joven vecina de Alto Verde, se presentó el domingo en la casa de calle Piedrabuena y, tras forzar la puerta principal, tropezó con la escena del crimen, todo se veía en completo desorden y la sangre había salpicado pisos y paredes.
Pero la madre de Rosa no estaba allí, ni viva ni muerta. No obstante, la muchacha que ya había denunciado la misteriosa desaparición de su madre en sede policial, acudió nuevamente a la Subcomisaría 12a. tras otra sorprendente revelación: la supuesta viajera había olvidado allí su teléfono celular, documentos personales y prendas de vestir.
Ese mismo día la policía encontró que en un galpón situado en los fondos de la casa había un carrito con ruedas de bicicleta, una bolsa para cincuenta kilos, sábanas, toallas y una cortina de baño ensangrentadas, además de tres cuchillas de grandes dimensiones, una chaira y una piedra de afilar.
Ya en horas de la tarde los integrantes de una familia que pescaba a orillas del río Salado pudo observar que algunos restos humanos, como vísceras, flotaban en superficie y ayer lunes los buzos de la URI que habían comenzado a buscar otros despojos ante la presunción de estar ante un caso de descuartizamiento, hallaron la cabeza y otros miembros de la desaparecida Teresa Ramírez.
Luego lo que para la policía había sido hasta ayer una solicitud de localización y paradero se convertiría esta mañana en la orden de captura por homicidio calificado para Carlos Arguello, el hombre que de siete años a esta parte había convivido con la mujer descuartizada.
Arguello es un hombre violento al punto que en 1974 tuvo su primer ingreso a la policía por tentativa de homicidio y en los años 79, 81, 83, 85 fue llevado a la Justicia por lesiones calificadas. También en el 85 estuvo tras las rejas por “violaciones calificadas, reiteradas” y en el “92 se vio involucrado en otra causa por abuso deshonesto y otros delitos contra la integridad sexual.
Al parecer Teresa Ramírez realizaba en el vecindario algunas tareas encomendadas por una ONG, como asistencia social entre los pibes y los más humildes del barrio, mientras que su compañero se habría dedicado a otros menesteres como carnear animales ajenos en los bañados del Salado y zona de islas, una vasta geografía donde algunos sospechan que pudo haber buscado refugio, tras el horrendo crimen.

Agentes de la URI en busca de los restos de la infortunada mujer a orillas del río Salado.
Foto: Néstor Gallegos