llegan cartas

 

Ser del Industrial

 

 

Fernando Pais.

Tco. Mecánico Eléctrico (Promoción 1989). Periodista.

Señores directores: Muchos de los que hemos pasado por la vida de la Escuela Industrial Superior invertimos la proposición y decimos con orgullo que es la Escuela la que pasó por nuestras vidas para quedarse. Es que nunca terminamos de irnos de la EIS. Más allá de los años, siempre nos sentimos abrazados “al calor de una misma hermandad”, como lo refiere la canción que es emblema en las voces de miles de santafesinos.

Desde el primer día, trasponer las escalinatas de mármol supone comenzar a formar parte de mucho más que de un establecimiento educativo. Uno siente que en esas paredes centenarias, en esos bancos, en la cúpula, en el hall y en el salón de actos, en el tañer de la campana, en los talleres y laboratorios, en la bandera y la sirena, en cada rincón, mora el espíritu de los que hicieron prestigiosa a la Escuela Industrial. Como una tradición que trasciende fronteras ideológicas y temporales, ser parte de esa historia que se renueva con cada generación representa abrir la mente al conocimiento y el corazón a la pasión. Extrañamente, en forma inacabada pero sólida, la identidad que genera la Escuela Industrial Superior en sus alumnos fortalece un círculo virtuoso donde sentido de pertenencia y excelencia académica se amalgaman en una alquimia que lleva ya cien años de vigencia. Razón y sentimiento se suman sin contradicciones.

Fuera de posiciones sectarias, lejos de autodefiniciones maniqueas, los que tuvimos la oportunidad de educarnos en una escuela laica, pública y gratuita, preuniversitaria como el Industrial, sentimos que honrar su tradición supone poner lo mejor de nosotros en lo que emprendamos, sea en la especialidad que estudiamos en sus aulas o no. Los alumnos de la EIS -porque nunca nos sentimos ex alumnos- sabemos que esa fortuna de haber recibido una formación reconocida en el país y el mundo también conlleva el compromiso de sostener valores como trabajo, esfuerzo, conocimiento, responsabilidad, solidaridad, búsqueda de superación, igualdad. Palabras que encontraron sentido cuando reconocimos que la EIS nos puso en las manos una herramienta para nuestro desarrollo personal y para construir una Argentina productiva, progresista y democrática.

La Escuela Industrial Superior cumple sus primeros cien años formando técnicos y ciudadanos comprometidos con su sociedad y su país. “Cien años de educación pública, un siglo de tradición y excelencia”, es más que el eslogan del Centenario de la EIS. Es una invitación al futuro.