Un sector que busca su recuperación

Es en recordación a la habilitación del Canal de Suez. Los trabajos se iniciaron en 1859 y finalizaron el 17 de noviembre de 1869.

De la redacción de El Litoral

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“La construcción es tal vez la actividad más trascendente en la historia de la humanidad. Desde siempre el hombre ejecutó obras para dejar en el tiempo una marca de su paso por el mundo, contribuyendo con las mismas a transformar el espacio que lo rodeaba y a mejorar la calidad de vida de las personas”, sostuvo el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, delegación Ciudad de Santa Fe, Roberto Pilatti.

“En los últimos años, y concretamente en nuestro país, la construcción se ha mostrado como una eficaz herramienta para atacar el flagelo del desempleo. Luego de la crisis del año 2002, la construcción se constituyó en la locomotora del tren de la reactivación económica. Rápidamente, ocupó directamente a miles y miles de personas, posibilitando que las mismas se incorporen al trabajo genuino con beneficios de salud y sociales”, apuntó.

Considerada como “madre de industrias” por su efecto multiplicador de la economía, posibilitó también el desarrollo y crecimiento de distintos rubros afines a la actividad, como talleres metalúrgicos, madereras, fábricas de aberturas y amoblamientos, entre otros.

La “inversión en ladrillos” como suele decirse en el ámbito privado, sigue considerándose uno de los destinos más confiables para quien dispone de ahorros, y busca con ellos garantizar el mantenimiento de reservas de valor y obtener beneficios que otras inversiones no aseguran.

La inversión en obra pública, en un país como el nuestro, es la mejor forma de distribución de la riqueza y su continuo desarrollo implica una enorme responsabilidad social que quienes gobiernan no pueden soslayar. Es que nadie duda de la importancia de construir centros de salud, escuelas u obras de infraestructura necesarias para el transporte, la producción, el desarrollo y el crecimiento de las regiones.

“Desde nuestra institución -apuntó Pilatti-, que en este mes celebra también su 42º aniversario, cada día trabajamos para que la construcción no se considere un gasto sino una inversión; pero no una inversión cualquiera, sino una inversión que asegura beneficios, con alta tasa de retorno en lo social y en actividad económica”.

Agregó que “en el ámbito de las obras privadas hemos constituido una comisión específica que está abocada al tratamiento de temas que permitan motorizar nuevamente la inversión en construcción en nuestra ciudad. Es necesario ya que son miles las familias que en distinta medida dependen de ello.

Del mismo modo, periódicamente tratamos con funcionarios de distintos órdenes, insistiendo en la necesidad de inversión en obra pública”, resaltó.

Pilatti explicó que “si bien la actualidad nos encuentra con distintos problemas que nos obligan a la cautela, somos optimistas, porque es mucho lo que queda por hacer. Seguimos pensando que su importancia es fundamental y estamos comprometidos con nuestros trabajadores en luchar por su defensa. Hoy es el Día de la Construcción, “la industria del bienestar humano”. Apostemos a su desarrollo pleno, que sin duda toda la comunidad recibirá los beneficios”, concluyó.

Esta fecha corresponde a lo que podríamos denominar “el cumpleaños del Canal de Suez”, ya que ese día del año 1869 se habilitó al tráfico mundial una de las obras que más contribuyó al acercamiento de los países del mundo, generando los beneficios de todo orden que, por demasiado conocidos, son de obvia mención.

Pero no es sólo ese aspecto funcional el que determinó que se eligiera esta obra para conmemorar, en su aniversario, el día de nuestra industria. Existe otra importante razón que acentúa su hondo significado universalista. En efecto, en su concepción, en su construcción, en su explotación y, sobre todo en su utilización, han intervenido numerosos países y técnicos de diversas nacionalidades.

Hacia el año 1500 los venecianos consideraron la posibilidad de cortar el istmo de Suez. Posteriormente, los franceses formularon proyectos con participación de técnicos italianos, madurando lentamente un proyecto inicialmente irrealizable, en el año 1800 los estudios estaban avanzados: Napoleón Bonaparte inspeccionó personalmente los trabajos de relevamiento.

/// EL DATO

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El titular de la CAC Santa Fe, Roberto Pilatti destacó el rol de la actividad.

Foto: Archivo El Litoral