Principales recomendaciones

Las radiaciones solares tienen efecto acumulativo a lo largo de la vida y producen daños irreversibles en la estructura de la piel. Es por eso que debemos protegernos y tener en cuenta algunas sugerencias.

• Evitar la exposición solar durante el mediodía, entre las 11 y las 15.

• Usar protectores solares siempre que esté al aire libre y renovarlo cada dos horas.


• Buscar la sombra de una sombrilla, un árbol o un techo.

• No exponer al sol en forma directa a menores de un año. Desde los 6 meses pueden usar protectores.


• Usar gorro, anteojos de sol y remeras con mangas.

• Prestar atención en días nublados, ya que las nubes dejan pasar el 85% de radiaciones ultravioletas.


Algunas cifras del cáncer de piel

1

de cada 58 mujeres tienen cáncer de piel (es la 5ta. causa de cáncer en el total de mujeres).

1

de cada 82 padecen la enfermedad (es la 7ma. causa de cáncer en hombres).

619%

aumentó su frecuencia entre 1950 y 2000.

+ información

Programa Provincial de Oncología: teléfono 457-3521.

Programa Provincial de Dermatología Sanitaria: teléfono 457-4795.

Sociedad Argentina de Dermatología: www.sad.org.ar

PARA TENER EN CUENTA


“SOMBRA CORTA PELIGRO LARGO”; “SOMBRA LARGA PELIGRO CORTO”.

Si estás en el sol y tu cuerpo no proyecta sombra o es corta (más chica que tu altura) el daño va a ser mayor que si la sombra es más larga.

De la quemadura solar al melanoma

La exposición a los rayos solares, especialmente a los ultravioletas (UV), puede provocar alteraciones en la piel. Éstas presentan niveles de riesgo y gravedad diferentes, ya que van desde la quemadura solar (debido a la exposición excesiva al sol) al melanoma (el cáncer de piel, que es el menos difundido pero el más temido, ya que tiene un alto riesgo de producir metástasis).

Cualquier persona puede desarrollar la más grave patología de la piel: el melanoma. Su riesgo aumenta si usted posee una o varias de las siguientes condiciones:

- Fototipo claro: piel, ojos y cabellos claros. Persona que adquiere fácilmente un eritema con la exposición solar.

- Antecedentes: personal o familiar de melanoma. Quemaduras solares producidas durante la infancia.

- Presencia de lunares (nuevos): en gran número (más de 50), de forma, tamaño y colores muy variados.

- UVA: exposiciones repetidas.

Por este motivo, los dermatólogos advierten que la aparición de una nueva lesión pigmentada en nuestra piel (un lunar de aspecto diferente y que evoluciona rápidamente) es lo que nos tiene que alertar para hacer la consulta inmediata al médico.