Buscan al descuartizador
“No tenemos idea dónde está Argüello”
Buscan al descuartizador
“No tenemos idea dónde está Argüello”
El abogado de la familia de Carlos Martín Argüello planteó interrogantes, que lo llevan a poner en duda su responsabilidad en la muerte de Teresa Ramírez. Sus hermanos piden “que aparezca vivo”.

Juliano Salierno
“El objetivo de la familia es que si aparece tenga todas las garantías constitucionales para defenderse. Que aparezca vivo; no sea que aparezca muerto y entonces cerremos el caso”, se despachó el abogado Miguel Rodríguez Ortiz de Rozas, sobre la situación de Carlos Martín Argüello. Para el representante legal de los hermanos del sospechoso, es llamativo que nadie lo haya visto en todos estos días.
Argüello, de 53 años, está desaparecido desde el sábado 7 de noviembre, luego de que la hija de Teresa Mabel Ramírez -su concubina- denunciara la ausencia de su madre. La Justicia, por su parte, ordenó la captura luego de que se hallaran los restos seccionados de la mujer el domingo 8.
“No cierran ciertos y determinados hechos. Hay un montón de versiones, que las llamaría interesadas”, deslizó el defensor.
Buscan motivos
Ortiz de Rozas planteó entre las posibilidades “un crimen pasional, una venganza o un rito satánico”. Aunque “yo creo que esto pasa por otro carril, que ha sido algún tipo de mensaje...”, piensa en voz alta, dejando las palabras en suspenso, buscando una respuesta.
También “pudo haber sido un tema de drogas, o alguna deuda. Los familiares hablan de que había un juicio muy grande para cobrar por la muerte del hijo de Teresa Ramírez”, reveló el criminólogo.
Ganado por el desconcierto, “les pregunté si había maltrato, si le pegaba o la torturaba, y no, todo lo contrario”, dijo el entrevistado, que recibió a El Litoral en su casa de Guadalupe.
Detrás del escritorio y con la pipa suspendida en el aire con su mano izquierda, el profesional tiró un puñado de preguntas sin respuestas sobre el tablero, que a modo de fichas de ajedrez los investigadores se empeñan en ordenar.
Los interrogantes
¿Puede una persona desaparecer sin que nadie la vea? ¿Nadie lo vio subir o bajar de un colectivo? ¿Qué capacidad tenía Argüello para hacer un corte como el que tenía la víctima? ¿De quién es el auto blanco que algunos dicen haber visto merodeando la casa de calle Piedrabuena? ¿Por qué no lo buscaron desde un primer momento, junto con Teresa?
“A los familiares no les cierra” mientras que “a mí no me cierra el perfil psicológico de él”, porque “no es lo mismo un crimen por emoción violenta a que lo haya diagramado”.
El último domingo hubo un allanamiento en la casa del padre de Argüello, un anciano de 93 años. Pero la policía que dio vueltas la casa de pasaje Parpal al 1700 no encontró a ninguno de sus moradores.
“Nosotros no tenemos idea dónde está Argüello. Y personalmente nunca quiero saber dónde está el imputado. Yo lo defiendo en tribunales” si se presenta, alegó el abogado. Sin embargo se refirió a su situación económica, al parecer no demasiado holgada, por lo que se preguntó “quién lo banca estando prófugo”, porque “tenerte fondeado sale carísimo”.
El abogado Miguel Rodríguez Ortiz de Rozas se presentó hoy en Tribunales, con los hermanos del único sospechoso.
Foto: Néstor Gallegos
Pistas y huellas
Unos 3 kilómetros separan la casa donde vivían Teresa y Carlos -Piedrabuena al 6700-, del lugar donde aparecieron los pedazos del cuerpo de la víctima -Teniente Loza y río Salado-. El macabro hallazgo se produjo el domingo 8 de noviembre, días después de que la familia denunciara la desaparición.
En la casa que compartía la pareja, en el barrio Loyola Sur, encontraron los únicos elementos que podrían dar respuesta a un crimen atroz. Un carrito de bicicleta, sábanas, una toalla, una bolsa de nylon de azúcar de 50 kg, una cortina de baño, tres cuchillas y una chaira. En la requisa, aparecieron manchas de sangre en las paredes del baño y del dormitorio. Y había una pala con tierra colorada.
El hijo de Argüello, de 35 años, declaró que vio a su padre por última vez para el mediodía del sábado, el día del cumpleaños de su hija. Se retiró diciendo que iba a buscar a Teresa, que había quedado en el trueque, donde solían acudir con lo que ellos producían, como medio de vida.
En Tribunales.
Elsa Argüello, una de las hermanas del hombre que está prófugo, se presentó esta mañana en Tribunales, para hablar con el juez de Instrucción Quinta, Darío Sánchez, que está a cargo de la investigación. Aunque no pudo hablar personalmente con el magistrado, desde el juzgado la pusieron en contacto con el jefe de la División Homicidios, Ariel Del Aval. “Quería exponer su versión de los hechos”, dijo el abogado Ortiz de Rozas, que luego confirmó el encuentro con el titular de Homicidios, que atendió unos minutos a la mujer.
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