Resultados de la Cumbre Cristina-Lula
Sin acuerdo, Argentina y Brasil seguirán
negociando sus controversias comerciales
Argentina se comprometió a demorar más de 60 días la autorización para el ingreso de productos brasileños. Por su parte, Brasil avisará con anticipación las restricciones al ingreso de productos argentinos.
De la Redacción de El Litoral
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Los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, y de Argentina, Cristina Fernández, decidieron instruir a sus ministros para que encuentren una “solución mutuamente satisfactoria” a los problemas comerciales de los dos socios máximos del Mercosur.
“Ante la crisis global surgen dificultades pero con celeridad y racionalidad tenemos que saber buscar los mecanismos para solucionarlos”, afirmó Cristina. Fuentes de la delegación argentina consultadas por DyN indicaron que para Argentina los términos del encuentro fueron satisfactorios en el sentido de que no se firmó ningún compromiso que implicara concesiones.
Sin embargo, aclararon, en términos futbolísticos, que “es muy difícil que un partido como este se pueda ganar 4 a 0” por lo que se supone que en próximos encuentros de ministros deberán trabajar sobre la rebaja de barreras en forma mutua.
Los presidentes decidieron reunirse ellos mismos cada 90 días, en vez de los encuentros semestrales que mantenían hasta ahora, y que los cancilleres, ministros de Industria y Economía lo hagan cada 45, para avanzar en una solución a las diferencias comerciales.
También se decidió que los negociadores comerciales de ambas Cancillerías se reúnan dos veces por año para analizar la marcha del comercio bilateral.
Medidas
Más allá del protocolo, desde fines del año pasado, Argentina aplica a las importaciones provenientes del Brasil licencias no automáticas, las cuales provocan demoras en el ingreso al mercado local.
Como respuesta ante las presiones de los empresarios de su país, Brasil comenzó hace un mes a aplicar medidas similares, aunque en ese caso, sin aviso previo a las contrapartes argentinas, frenando camiones en frontera.
La declaración final del encuentro indica que los presidentes “determinaron el establecimiento de un canal permanente de diálogo de alto nivel con el objeto de restablecer la fluidez del comercio bilateral”, para que “definan soluciones mutuamente satisfactorias para las dificultades sectoriales”.
Los presidentes también concordaron en que es necesario avanzar urgente con el proceso de “integración productiva, el aumento de las inversiones y la conformación de joint ventures” entre empresas de ambas naciones.
Los dos mandatarios desempolvaron, por otro lado, las premisas de la “coordinación macroeconómica”, un tópico que impulsó la Argentina en los ‘90 para moderar los efectos de la política de moneda devaluada que aplicaba entonces Brasil.
La declaración oficial indica que los mandatarios instruyen para que “en el corto plazo, se profundice un canal de diálogo regular y que, en el mediano plazo, se avance firmemente en el camino de la progresiva coordinación macroeconómica bilateral”.
Ello, dice el texto, pasa por el fortalecimiento de “los sistemas de información mutua y el acompañamiento de las políticas nacionales, abarcando aspectos tales como cuestiones tributarias, políticas fiscales, régimen de inversión y financiamiento”.
Tal como quedó demostrado en sectores como el calzado, donde hubo acuerdo entre empresarios privados, Argentina bajaría licencias en la medida en que se avance en ese tipo de entendimientos.
Actualmente, la cartera de Industria que conduce Débora Giorgi, impulsa un acuerdo de integración entre empresas de muebles de madera, y de provisión de servicios para la industria petrolera.
Pobreza, energía, Honduras y bases militares
Cristina y Lula reiteraron su “determinación de continuar trabajando de manera coordinada para combatir el hambre y la pobreza en sus países y en toda la región”.
Así lo expresaron en la Declaración Conjunta firmada por ambos mandatarios en el marco de la visita que Fernández de Kirchner realizó a Brasil para evaluar el estado de los acuerdos incluidos en el Mecanismo de Integración y Coordinación Bilateral.
Además, atento al incremento en la demanda de energía, reafirmaron la necesidad de profundizar de manera “urgente” la integración bilateral y regional en la materia.
En este sentido, ambos presidentes firmaron una “instrucción” para la formación de la Empresa Mixta Internacional que supervisará la construcción, operación y mantenimiento de la Represa Binacional Garabí.
El proyecto Garabí contempla la construcción de una represa que tendrá una potencia instalada de 2.300 megavatios sobre el río Uruguay, entre la provincia argentina de Corrientes y el Estado brasileño de Río Grande del Sur, con el objetivo de suministrar energía eléctrica a ambos países.
También, ambos mandatarios, ratificaron “la necesidad de fortalecer el multilateralismo, el derecho internacional y el respeto a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas como forma de garantizar eficacia en el tratamiento de los temas internacionales y de asegurar la paz y la seguridad internacionales”, ratificaron su decisión de profundizar el Mercosur y “coincidieron” que el G-20 “debe ser el principal foro para la cooperación económica internacional, reflejando la mayor importancia de los países en desarrollo en la economía internacional y el reconocimiento de su contribución activa para revertir la crisis financiera y para la búsqueda de soluciones duraderas para los problemas económicos mundiales”.
Finalmente, ambos gobierno reiteraron su preocupación por la presencia en Sudamérica de bases militares de países de fuera de la región, sin mencionar el acuerdo en ese sentido alcanzados entre Colombia y los Estados Unidos y ratificaron que sus gobiernos “no reconocerán el resultado de las elecciones” en Honduras previstas para el 29 de noviembre próximo si no es repuesto en su cargo el derrocado Manuel Zelaya.
Cristina y Lula ahora se encontrarán cada 90 días para avanzar en la solución de las controversias comerciales.
Foto: agencia DyN
20
Aviones
Aerolíneas Argentinas le comprará 20 aviones para su flota a empresa brasileña Embraer, con un costo que rondará los 700 millones de dólares. “Es una importante compra que se hace por primera vez a la industria de aviones de Brasil y se decidió por razones económicas y políticas”.
Minera invertirá U$S 2.500 millones
La empresa brasileña Vale do Rió Doce invertirá en el sur de Mendoza y en Neuquén unos 2.500 millones de dólares para la producción de potasio, necesario para cubrir la demanda del complejo sojero de Brasil y Argentina.
Esto convierte a la Argentina en principal exportador de ese mineral en la región a partir de un megaproyecto que generara además 8.000 empleos directos e indirectos durante la construcción de la planta y otros 5.500 más una vez que se encuentre en funcionamiento.
La firma del acuerdo se inscribe en la serie de convenios suscriptos entre la Argentina y el Brasil en el marco del Mecanismo de Coordinación e Integración Bilateral que encabezaron hoy aquí los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y su par brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva.
El secretario de Minería Jorge Mayoral explico que “el potasio se encuentra en las cuencas hidrocaburíferas a unos 1.000 metros de profundidad y su extracción no es complicada ya que se hacen dos perforaciones en forma paralela: a través de una de inyecta agua caliente a unos 67 grados centígrados para disolver el potasio y por la otra se lo extrae con un sistema de bombeo”.
“Hay que tener en cuenta que Brasil no posee potasio y hasta ahora lo importaba de otros países, pero ahora ha decidido invertir en nuestro país y de esta forma la Argentina se convertirá en el principal productor de potasio de la región y en el quinto país en el mundo en la producción de este mineral”, afirmó el secretario de Minería.