Media sanción en Diputados
Aprobaron las internas abiertas
Media sanción en Diputados
Aprobaron las internas abiertas
Después de introducir unos cincuenta cambios, el oficialismo logró los votos necesarios. Pero el Senado la trataría recién el año que viene.
De la redacción de El Litoral
CMI/DyN
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó hoy que el proyecto de reforma política, que ayer recibió media sanción de la Cámara de Diputados y fue girado al Senado, tiene por objetivo “garantizar la transparencia y el funcionamiento” del sistema electoral.
El kirchnerismo logró ayer, tras aceptar medio centenar de cambios en el texto original, la aprobación del proyecto de reforma política que establece elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para definir candidatos a presidente, vice y legisladores nacionales.
La iniciativa impulsada por la Casa Rosada logró media sanción, tras cinco horas de intenso debate con 136 votos a favor, 99 en contra y 1 abstención y pese al firme rechazo de la mayoría del arco opositor que integran el radicalismo, la Coalición Cívica (CC), el socialismo, el macrismo pero también de fuerzas de centroizquierda que suelen aliarse al kirchnerismo.
Frente a ese escenario ajustado, el oficialismo decidió sumar el voto del presidente de la Cámara Baja, el jujeño Eduardo Fellner, una licencia que el reglamento del cuerpo avala en el caso de las leyes que requieren de mayoría calificada para su aprobación. Anoche, en trámite rápido, Diputados aprobó el proyecto en general y en particular.
El oficialismo necesitaba de 129 votos positivos por tratarse de una reforma a las normas electorales. Por eso, en la última semana inició intensas negociaciones con sectores de la oposición para introducir cambios al proyecto, todos orientados a responder a las quejas de las denominadas fuerzas menores.
La reducción del número de afiliados exigidos para que un partido sea reconocido o mantenga su personería y la reducción del 3 al 1,5 del total de electores para que una agrupación, que participe de las primarias, se presente a elecciones generales fueron los ejes de ese plan de acercamiento con ese sector.
Sin embargo, las fuerzas de centroizquierda Encuentro Popular y Social, Proyecto Sur, Solidaridad e Igualdad (SI)- terminaron por oponerse a la iniciativa y acusaron al oficialismo de diseñar una reforma política para acentuar el bipartidismo y favorecer a las grandes y tradicionales estructuras como el PJ y la UCR.
Con los 106 votos propios del Frente para la Victoria (FPV), el oficialismo logró superar el número necesario con el respaldo de aliados de los partidos provinciales y de sectores del denominado peronismo disidente que destacaron la apertura del kirchnerismo para introducir más de medio centenar de modificaciones al texto original.
Puntos salientes
Según el proyecto votado ayer, las elecciones internas serán abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos que postulen precandidatos para nominar a cargos electivos nacionales.
El voto será obligatorio también para los ciudadanos y se podrá emitir un sufragio para una sola agrupación política en cada categoría, a la vez que se eliminan las listas colectoras y espejos.
Sólo podrán participar en las elecciones generales las agrupaciones que hayan obtenido en las primarias el 1,5 % por ciento de los votos válidamente emitidos requeridos (en lugar del 3 % que fijaba el proyecto original).
Se redujo del 5 al 4 por mil de afiliados el requisito para el reconocimiento de los partidos.
Aquellas agrupaciones que no alcancen el 2 por ciento del padrón electoral del distrito que corresponda perderán su personería.
La elección primaria se realizará el segundo domingo de agosto del año que se realice el comicio general.
Los fondos correspondientes al aporte de campañas se distribuirán: el 50 por ciento del monto asignado por el Presupuesto en forma igual a las listas y el otro 50 entre los 24 distritos, en proporción al total de electores.
Se redujo a 8 días la prohibición para publicar los resultados de encuestas, que en el proyecto original era de 15 días.
Las boletas para la elección primaria serán divisibles para facilitar el corte, en lugar de indivisible como se fijaba en el texto enviado por el Ejecutivo.
Se redujo a 15 días la prohibición de realizar actos inaugurales de obras públicas o promoción de planes y proyectos de alcance colectivo y otro acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos.
Calumnias e injurias
La Cámara de Senadores de la Nación convirtió en ley la eliminación de la figura penal de calumnias e injurias en la actividad periodística. La norma fue votada por unanimidad por los 52 senadores presentes.
La iniciativa (presentada por la presidenta Cristina Fernández hace unos meses, cuando recibió la visita de la Corte Interamericana de Derechos Humanos) ya contaba con media sanción de Diputados, y modifica varios artículos del Código Penal relacionados con las calumnias e injurias, ilícitos que hasta hoy podían ser reprimidos con prisión de uno a tres años.
En el derecho argentino, calumnia es la falsa imputación de un delito (Art. 109 CP), mientras que injuria es, más genéricamente, deshonrar o desacreditar a otro (Art. 110 CP). La nueva norma establece que “en ningún caso configurarán delito de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas”. En el caso de las injurias, se aclara además que no configurarán ese delito “los calificativos lesivos del honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público”.
La sanción de las calumnias e injurias, además, es ahora estrictamente económica. Y el acusado no tendrá pena si decide retractarse públicamente; aunque esta retractación no se tomará como aceptación de culpabilidad.
Una de las razones esgrimidas por el gobierno para enviar el proyecto al Congreso fue un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a la Argentina (caso “Kimel”), advirtiéndole que estos delitos tal como estaban configurados atentaban contra la libertad de expresión.

“Esta ley va a fortalecer el sistema de partidos políticos y va a permitir la no atomización. Es mentira que favorece el bipartidismo”, sostuvo Agustín Rossi. Adrián Pérez y Patricia Bullrich, entre los opositores.
Foto: DyN
Cómo se compuso la mayoría
El kirchnerismo tuvo que armar ayer nuevas alianzas para conseguir la sanción en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma política, dado que algunos bloques de centro izquierda, eventuales aliados del oficialismo, votaron en contra de la propuesta, que tuvo más de cincuenta modificaciones.
Entre las sorpresas, el kirchnerismo consiguió votos de peronistas disidentes como los cordobeses Arturo Heredia, Beatriz Halack y Jorge Montoya, y el de la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Graciela Camaño, quien está cada día más distanciada del oficialismo y sería designada presidenta de un bloque justicialista anti-K, tras el recambio parlamentario.
También se contó el voto afirmativo del cobista Juan Scalesi y de la correntina María Areta (que responde al actual gobernador de Corrientes, Arturo Colombi).
Asimismo, el oficialismo sumó 106 votos del Frente Para la Victoria; seis del Frente Cívico por Santiago; tres de la Concertación; tres del MPN; dos del Partido Renovador Salteño; dos de la Corriente Peronista Federal (ex Unión-PRO); dos Unión Peronista (Beatriz Halack y Jorge Montoya, peronistas disidentes); uno del Peronista Federal (Arturo Heredia, disidente) y uno del forjista Claudio Morgado (cuya compañera de bloque Silvia Vázquez votó en contra).
Además, contabilizó el respaldo de bloques unipersonales afines como el cordobés ex radical Francisco Delich, el ex arista fueguino Leonardo Gorbacz; el peronista misionero Emilio Kakubur; el jujeño ex K Mario Martiarena; el ex macrista porteño Eduardo Lorenzo Borocotó; el catamarqueño Eduardo Pastoriza; la ex pattista Adriana Tomaz, y la ex menemista bonaerense Paola Spatola.
136
votos a favor de la reforma.
99
votos fueron en contra
1
abstención.