Francisco De Narváez
“Espero que el gobierno se avenga
a las reglas de la democracia”
El diputado electo del peronismo disidente bonaerense confió en que la oposición logre articular cambios legislativos. En una visita a El Litoral, aseguró que se siente “más cómodo y afín” con Reutemann que con otros dirigentes de su partido.
Emerio Agretti
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—¿Qué escenario se abre a partir del 10 de diciembre, con un gobierno nacional que parece haber recuperado la iniciativa, y mantiene poder de fuego?
—El gobierno nacional perdió por un amplio margen la elección del 28 de junio y la iniciativa que se dice que recuperó está en contra de los problemas reales del país. La Argentina no tenía urgencias en cuanto a la reforma política, tampoco en cuanto a una ley de Medios. Sí de un programa de asistencia social, que no debía salir por decreto entre gallos y medianoche, sino por un debate abierto y poner en agenda los problemas de la gente, no la necesidad del gobierno de utilizar un número que se termina en pocos días.
—Tampoco la oposición termina de articular una estrategia cohesionada.
—Es cierto. Nosotros como opositores -porque no actuamos como una oposición, sino como opositores independientes- no hemos estado a la altura de las circunstancias, conformando una agenda que yo espero se pueda empezar a cristalizar a partir del 1º de marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias. Resolver el problema del campo, del Indec, darle independencia a la Justicia, volver a tratar la ley de Medios. Y tal vez algunas cláusulas de la reforma política donde, por ejemplo, excluyeron la boleta única.
—¿Cree que es posible esperar que desde el Congreso se produzcan cambios efectivos?
—El kirchnerismo ha demostrado un enorme desprecio por la calidad institucional. Hablan de ella, pero sus actos son totalmente contrarios. Han forzado votaciones solamente por tener el número, y no han hecho un debate profundo. Una reforma política tiene que salir del consenso de la mayoría de los partidos políticos, no solamente de los legisladores que están a horas de terminar su mandato. El enunciado es convocante, la forma es absolutamente contraria. Yo estoy convencido de que, el peronismo federal que se está conformando va a tener un rol importante, creciente, para con las otras fuerzas políticas, llevar adelante proyectos; algunos de los cuales ya están redactados.
—El riesgo es que, con la cantidad de legisladores que conserva el oficialismo, pueda restar quórum y eventualmente paralizar las cámaras.
—De nuestra parte vamos a llevar adelante los proyectos, y esperamos que el oficialismo se avenga a las reglas de la democracia: el debate y las mayorías. La verdad, no les doy el crédito de la buena fe, por cómo se han comportado. Pero espero que no opten por el camino de no dar quórum o del veto, que es algo legítimo, pero que sería sumamente perjudicial para la república.
—En este armado del peronismo federal aparece una figura tan cuestionada como Carlos Menem. ¿Hay que pensar que ése perfil es parte de este espacio?
—Creo que su adhesión en el Congreso como senador de la nación fue más testimonial. El ya cumplió un tiempo, y durante su gobierno hubo aciertos y desaciertos. Lo que habla es de la necesidad de unir, y no de desunir; rescatar lo que se hizo bien y no volver a caer en los mismos errores.
—Dentro de este esquema ¿cómo lo ve a Carlos Reutemann?
—Yo tengo un profundo respeto por el Lole. Creo que es una persona de bien. Habla poco pero dice mucho. Y veo en él una forma de dirigir el país con una visión normal, concreta, sentido común, responsabilidad, honestidad. Tiene todos los atributos que un dirigente político nacional, y sobre todo lo que necesita el justicialismo del siglo XXI. Va a tener un rol protagónico en lo que viene.
—¿A quiénes más pone en su ranking de presidenciables?
—No, yo no tengo autoridad para rankear a nadie. Simplemente me siento más afín y cómodo conversando con él que con otros dirigentes que han tenido la oportunidad y no le han hecho bien al país, ni tampoco al justicialismo. Igual, viene una camada de dirigentes justicialistas -como Juan Manuel Uturbey, como muchos otros- que tiene que ver mucho con el futuro que queremos.
“La iniciativa que recuperó el oficialismo va en contra de los problemas reales de la Argentina”.
Foto: Néstor Gallegos
Casa Tía
Una recorrida por la peatonal, para tomar contacto con la gente -entre la que, asume, su figura ha logrado una fuerte preponderancia y generado expectativa- llevó al dirigente a un momento particularmente emotivo, cuando llegó al local comercial donde hace años funcionaba Casa Tía, la empresa propiedad de su familia.
“Cuando yo trabajaba en la empresa, en un momento supervisaba todo el Litoral, y en la línea mía estaban, obviamente, Rosario, Santa Fe, Paraná y Concordia, así que venía mucho. De manera que se me movió un poco la emoción cuando volví a entrar a ese local, que en el fondo tenía el famoso buffet, con sus célebres panchos. Panchos que yo también en mi momento preparé y comí”, comentó a El Litoral.
Mencionó que sus recuerdos se remontan a cuando la calle todavía no era peatonal “y había mucho tránsito. Casa Tía era un destino, mucho más cuando comenzaban las clases, o para el Día de la Madre o el Día del Niño. El buffet de Santa Fe, a nivel nacional, era el que más vendía. Era un clásico. Así como en Rosario era la mercería, en Santa Fe era el buffet”.