Homenaje a Boris Vian

Mónica Faro

(EFE)

El universo creativo de Boris Vian vuelve a cobrar vida en el cincuenta aniversario de su muerte con una edición ilustrada de “No me gustaría palmarla”, en la que varias generaciones de poetas, músicos y escritores se han unido para reinterpretar los versos del poeta que imaginaba palabras.

Los argentinos Andy Chango y Jorge Alemán o los españoles Javier Krahe, Luis Alberto de Cuenca, Santiago Auserón y Fernando Savater son algunos de los nombres que han traducido al castellano 23 textos del poeta que inventaba palabras “para reírse de la muerte con ironía y un especial sentido del humor”, escribe en el prólogo el editor de esta obra, David Villanueva.

Artista multidisciplinar que desafió a sus problemas de salud para convertirse en una voz controvertida y adelantada a su tiempo, el francés Boris Vian (1920-1959) impregnó todas sus creaciones -desde guiones de cine hasta composiciones de jazz- de un particular mundo cargado de metáforas, simbólico, imperecedero y universal.

“Vian forma parte de la espuma de la adolescencia de todos”, afirma Villanueva en una entrevista telefónica con EFE. Y es que los poemas, las novelas, los ensayos o las obras de teatro de Vian arrojaban rebeldía desde lo más profundo de su corazón enfermo, lo que le costó que sus obras estuvieran prohibidas por la crítica formal de la posguerra. Por eso, y por la especial persecución que sufrían las publicaciones destinadas a los jóvenes, “No me gustaría palmarla” (“Je voudrais pas crever”) se editó por primera vez en 1962, tres años después de la muerte de Vian.

“Con una salud muy pequeña y como si tuviera anunciado que su vida iba a ser corta, Vian se refugió en el talento que tenía”, recuerda Villanueva. Sus dolencias, el reumatismo cardíaco que padecía o un edema pulmonar, no le impidieron volcarse en el jazz y tocar la trompeta en numerosos locales parisinos. Ese dolor y sus planteamientos existencialistas dotaron a sus obras del espíritu rebelde que marcaría a tantos jóvenes en sus primeras lecturas y que harían de él una leyenda artística inspiradora de múltiples homenajes, como el que le hizo hace un año el músico argentino Andy Chango, al rescatar algunas de sus canciones en un disco que lleva el nombre del poeta.

Además de la publicación de este libro, la editorial Demipage ha preparado varios homenajes en las ciudades españolas de Madrid, Barcelona y Valencia, con lecturas de poemas, veladas musicales y representaciones teatrales, que se prolongarán hasta el 3 de diciembre.