Mañana a las 19.10 recibe a Newell’s en el Centenario...
Colón sale de copas un lunes y todavía sueña
Último enfrentamiento entre Newell’s y Colón. Fue en una calurosa tarde de marzo, cuando empataron 1 a 1. En la escena, el Bichi Fuertes le pega con firmeza a la pelota.
Foto: Agencia Rosario
Una multitud acompañará al equipo del Turco: hay que agradecer el ingreso a la Libertadores, ganar los tres puntos y ver qué pasa con Banfield. Todavía se ilusiona con el título.
Enrique Cruz (h)
El golazo de Federico Nieto en la cancha de Quilmes le dio a Colón una de las alegrías más grandes de sus casi 105 años de historia. Los dos ascensos, la victoria ante el Santos y sus dos clasificaciones para la Copa Libertadores, son los jalones más importantes que le dio el fútbol, verdadero corazón que da vida a la institución.
Los objetivos trazados por la dirigencia y el entrenador se han cumplido con creces. Cuando el Turco llegó a Santa Fe, sólo se le pedía que salvara al equipo del descenso. Una vez conseguida esa primera meta, la cuestión fue apuntar a 50 puntos para no tener problemas con el descenso. Y se llegó a 57, con el adicional de haber peleado casi hasta la última fecha la posibilidad del campeonato y, además, alcanzando un colchón de puntos (34 en el Clausura) que fueron la plataforma para lanzarse a esta “empresa” de la Libertadores, que no sólo se logró, sino que, además, transformó a este 2009 en el mejor año calendario desde el regreso a mediados de los 90 a Primera División.
Colón se olvidó de la tabla de promedios, va a jugar otra vez la Copa, está con chances matemáticas para pelear otra vez el campeonato, fue protagonista todo el año, vendió un jugador en 4 millones de euros, el Turco promovió doce jugadores de las inferiores en sólo 19 meses y el equipo está en condiciones de transformar a esta campaña del Apertura como la mejor en torneos cortos desde el regreso a Primera. Ya hizo un año de 65 puntos y quedan 9 por jugarse: sencillamente elogiable.
Ésta es la realidad deportiva de la institución. A lo que debe sumarse la tranquilidad institucional, el buen pasar económico, los proyectos de la dirigencia que no se cansa de repetir que quiere transformar al club en uno de los mejores del país, las obras que se vislumbran o se están ejecutando y un proyecto de inferiores que está desbordando hasta la espera más optimista.
Todo eso es lo que el hincha tiene que llevar consigo mañana a la cancha, en un horario ciertamente incómodo pero que no será dificultad para que el estadio reviente de gente. Faltaría que se dé un resultado positivo esta noche (que Banfield pierda o a lo sumo empate), para que la efervescencia aumente todavía. Pero ganarle a Newell’s no sólo significará la posibilidad de buscar, cuanto menos, el subcampeonato, sino también asegurar el puesto dentro de la fase de grupos de la Libertadores y evitar el repechaje.
Uno supone que el de mañana será un partido vibrante. Newell’s tiene un equipo corredor, con jugadores de experiencia como Bernardi o Schiavi, un buen arquero y dos delanteros que andan bien. Frente a esta propuesta física, Colón debería recuperar algo que ha perdido en los últimos partidos producto de la seguidilla: la resistencia física. Se observó contra Lanús y también con Estudiantes, más allá del golazo de Nieto que llegó en el primer minuto de descuento.
Es un partido atrapante por dónde se lo mire, con un marco multitudinario, mucho fervor adentro y afuera, más la obligación de ganar por parte de ambos. Faltaría un resultado negativo de Banfield y está todo dado para ver un partido que puede ser histórico.