En el nuevo Congreso

Cruces por la agenda parlamentaria

1.jpg

Agustín Rossi aseguró que la discusión por las bicamerales no formó parte del acuerdo que se votó en el recinto.

Foto: DyN

Las fuerzas no oficialistas insisten con la integración de las comisiones bicamerales. El kircherismo intenta postergar la pelea parlamentaria para marzo.

 

Por Viviana Mariño

polí[email protected]

CMI

Tras el acuerdo por la integración de las 45 comisiones ordinarias de la Cámara de Diputados, el Congreso promete ser escenario central de la disputa entre oficialismo y oposición por el armado de los cuerpos de trabajo especiales y la definición de la agenda parlamentaria 2010.

La oposición “dura” que integran el radicalismo, la Coalición Cívica (CC), el macrismo y el PJ disidente, pero que ha logrado la adhesión de sectores de centroizquierda en su avanzada sobre el kirchnerismo, aspira a mantener movilizada su fuerza parlamentaria.

El oficialista Frente para la Victoria (FPV) planea demorar esa discusión para el inicio del nuevo período ordinario, en marzo próximo.

El kirchnerismo se apresuró en ajustar la integración de la Bicameral de Medios en un trámite duramente objetado por la oposición y está dispuesto avanzar con la conformación de la Comisión Nacional de Ética Pública, pendiente desde 1999.

“La discusión por las Bicamerales no formó parte del acuerdo que se votó en el recinto”, insistieron fuentes de la bancada que conduce Agustín Rossi.

La oposición hace otra lectura. “La Bicameral encargada del seguimiento de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) no tiene receso y su integración se debe ajustar a la nueva relación de fuerzas en el Parlamento”, coincidieron legisladores del radicalismo y la CC ante este diario.

Aunque la discusión sobre las Bicamerales ni siquiera se rozó en las reuniones de los bloques parlamentarios para cerrar el acuerdo por las comisiones ordinarias, en la oposición existe consenso para apresurar la integración del cuerpo que se encarga de validar los DNU.

Conformada por ocho diputados y ocho senadores, la integración de esa comisión, como la del resto de las Bicamerales, forma parte de una negociación acotada entre las fuerzas mayoritarias. Por eso, el oficialismo aspira a postergar la discusión.

Corrupción

La oposición también tiene en agenda la conformación de una comisión investigadora de hechos de corrupción, un armado que, a diferencia de lo que sucede con el control de los DNU, todavía no logró un consenso claro de todos los sectores anti-K.

“La comisión de control de los DNU tiene que conformarse en virtud de la nueva integración y funcionar con claridad durante el verano”, dijo la diputada cordobesa Cecilia Merchán (Libres del Sur), una de las legisladoras que participó de las intensas negociaciones por el acuerdo de ordinarias.

Fuentes de la bancada oficialista admitieron como una posibilidad que la presidenta Cristina Fernández convoque a extraordinarias en febrero para intentar imponer una agenda político-legislativa que le permita recuperar oxígeno en posición de minoría.

Esa estrategia incluye el armado de una agenda parlamentaria que obligue a las bancadas opositoras a “discusiones ideológicas” que terminen por abrir divisiones en un arco que el oficialismo observa compacto “apenas en la apariencia”. “La oposición tuvo una mayoría circunstancial que no es traducible a la dinámica parlamentaria que se viene, la de un Congreso que dibujará diferentes relaciones de fuerza de acuerdo con el proyecto que esté en discusión”, ampliaron en el bloque del FVP en la Cámara Baja.

Ese diagnóstico contempla, entonces, el armado de una agenda K que podría incluir los proyectos para avalar el casamiento entre personas del mismo sexo tanto como la tantas veces discutida iniciativa, en versiones, para gravar la renta financiera.


El martes en Diputados

El oficialismo y la oposición intentarán concretar el próximo martes el acuerdo definitivo, en torno de la integración de las comisiones permanentes del cuerpo, tras el acta-acuerdo que firmaron, la semana pasada, representantes de todos los bloques.

El martes a las 11, se volverán a reunir los integrantes de los diferentes bloques que componen la Cámara para terminar de revisar el listado de los nombres que ocuparán las 45 comisiones de trabajo permanente del cuerpo.

En ese encuentro los diputados revisarán con mayor atención el reparto efectuado en las presidencias, vicepresidencias y secretarías de cada una de estas comisiones, que si bien fueron volcadas -sin nombres propios- en el acta-acuerdo, aún generan algunas controversias.

También se decidió en esa acta otorgarle al peronismo federal la vicepresidencia tercera de la Cámara, que no había sido definida en la sesión preparatoria del pasado jueves.

Ese día, quien fuera jefe de Gabinete de Eduardo Duhalde, Alfredo Atanasoff, no había aceptado ocupar ese cargo, porque aspiraba a la vicepresidencia segunda, lugar que finalmente quedó en manos del Frente para la Victoria.

Finalmente, transcurrida una semana, el peronismo federal encontró en el misionero Ramón Puerta al candidato para ocupar ese lugar.

En el Senado

El recambio en la Honorable Cámara del Senado no amedrentó las tentativas del oficialismo para continuar con el control de las riendas políticas. El presidente provisional de la Cámara Alta, José Pampuro, se encargó de comunicar que ya hubo “varias reuniones con los bloques de la oposición” y aseguró que “están tratando de llegar al 15 de febrero con un consenso” en las presidencias de las comisiones y en la composición en general.

/// EL DATO