Barcelona ganó y es el rival de Estudiantes
Messi, la llave de la victoria
Los catalanes vencieron a Atlante de México, con un golazo del argentino, en la primera pelota que tocó tras ingresar en el segundo tiempo.

Lionel Messi a punto de consumar una definición fiel a sus dotes técnicas, en la primera pelota que tocó después de su ingreso en el complemento de la segunda semifinal del Mundial de Clubes.
Foto: EFE
Redacción de El Litoral
Télam
Barcelona venció ayer al Atlante de México por 3 a 1, con un gran segundo tiempo de Lionel Messi, la figura de la cancha, por lo que el sábado a las 13 (hora argentina) definirá el Mundial de Clubes con Estudiantes de La Plata.
Hubo un antes y un después. Los tiempos de la segunda semifinal del Mundial de Clubes que se disputó en Abu Dhabi, entre catalanes y mexicanos, se dividieron en algo más que dos períodos de 45 minutos.
Así lo presenciaron los hinchas catalanes, lo vislumbró el entrenador del Barsa, Joseph Guardiola, y lo sufrieron los jugadores del equipo mexicano. AM y PM: Antes de Messi y Post-Messi.
Antes de Messi, el Barcelona se encontró con un rival que lo sorprendió en su primera acción de peligro y sacó una ventaja impensada en el arranque del encuentro. A los 4 minutos, Guillermo Rojas le ganó en velocidad a los defensores catalanes y convirtió el 1-0 en Abu Dhabi.
Antes de Messi, el equipo catalán parecía no encontrar los caminos para vulnerar el esquema defensivo de los mexicanos, potenciado anímica y físicamente por el 1-0 a favor.
Apenas un remate de Iniesta y otro de Ibrahimovic desde afuera del área, que se fueron por encima del travesaño, inquietaron al arquero argentino Federico Vilar, quien casi no había intervenido en el juego. Previo al ingreso del argentino, el Barsa encontró el empate con un rebote dentro del área, que aprovechó Busquets para poner el 1-1. La desprolijidad de la acción fue clara muestra de lo complejo que le había resultado al conjunto español quebrar la valla de su rival.
El complemento
En el segundo tiempo, Barcelona buscaba y no encontraba su premio. El empate comenzaba a preocupar a Guardiola y a sus dirigidos, al fin y al cabo los únicos favoritos y los culpables obligatorios de cualquier otro resultado que no fuere un triunfo.
Entonces, el DT recurrió a Lionel Messi, quien se recuperaba de una lesión y estaba en el banco de los suplentes. Después de Messi, todo fue distinto. El goleador entró a los 8 minutos y en la primera pelota que tocó, marcó el 2-1 que torció la historia en Abu Dhabi.
Post-Messi, el Barcelona dispuso de numerosísimas situaciones de gol, que merecieron una goleada que no se concretó sólo por falta de puntería en la definición. Sin sofocones en defensa, Pedro Rodríguez le dio aún más calma al equipo “culé” a los 21 minutos del complemento, cuando quedó sólo frente a Vilar y anotó el 3-1 final.
Barcelona, con Messi, se clasificó para jugar la final del Mundial de Clubes ante Estudiantes de La Plata, el próximo sábado, en este mismo escenario de Abu Dhabi. El desafío para el Pincha será mayúsculo.




