Vandalismo
Robaron en la escuela Ballarini
Ayer por la mañana, los docentes de la escuela Camila Cáceres de Ballarini, ubicada en Vieytes al 5300, pleno barrio Cabal, se encontraron con que el establecimiento había sido víctima de un nuevo hecho vandálico. Los ladrones habrían ingresado por la madrugada y se llevaron todas las máquinas de la empresa constructora que se encuentra realizando los trabajos de remodelación, tan pedidos por las autoridades educativas.
Graciela Eberart, directora del establecimiento, manifestó su indignación por lo sucedido y aseguró que ante este nuevo hecho de robo y vandalismo, no sabe si el año lectivo 2010 podrá iniciarse en ese edificio, tal como se había prometido, debido a que la empresa constructora perdió todas las máquinas con que hacía los trabajos.
“Se llevaron todas las máquinas, además del daño que hicieron en los pocos armarios que nos quedan. La empresa se vio afectada porque ayer no pudo continuar con los trabajos”, señaló Graciela.
Por su parte, María Eugenia Monti, vicedirectora, en un comunicado de prensa, explicó que los cacos “no sólo provocaron destrozos en las instalaciones sino también que sustrajeron un compresor, soplete, herramientas varias, entre otros de la empresa constructora Jauka Ingeniería, quienes son los encargados actualmente de llevar a cabo la primera etapa de las reparaciones del establecimiento”.
“Es de destacar que la gestión de los directivos asumidos en agosto del 2008 junto con el personal docente, no docente, padres y niños ha pasado por avatares de toda índole, tratando de lograr mejoras edilicias y restableciendo relaciones con la comunidad barrial a través de diversas actividades dentro y fuera de la institución, con muchísimo sacrificio.
A pesar de todos los esfuerzos realizados y las reuniones con personal idóneo del Ministerio de Educación y la Región IV quienes también están interviniendo para intentar asegurar la oferta educativa, pasamos por adversidades tales como: colapso del sistema eléctrico, caída de parte de los techos, infiltraciones por lluvia y los deterioros que eso ocasiona, robo de grifería de baños, hechos vandálicos como incendio en salones y rotura permanente de vidrios, entre otros.
A tal punto crítico se ha llegado, que los últimos meses del año terminamos dando clases en la Vecinal Sarmiento y Club Cabal cuyas autoridades nos cedieron gentilmente sus instalaciones para garantizar la escolaridad de nuestros niños hasta fin de año y continuando también con el servicio de copa de leche y comedor.
Esta comunidad educativa reclama atención pronta e inmediata y la suma de esfuerzos entre todos para volver a poner de pie a nuestra querida institución”, culminó.




