Reconoció el hecho
Procesaron al asesino del profesor Mohamad
De la Redacción de El Litoral
Un hombre de unos 30 años fue procesado por el crimen del profesor universitario, Carlos Daniel Mohamad. Aunque reconoció el asesinato, el acusado dijo que hubo una pelea, que habría comenzado porque la víctima no quiso pagarle por un trabajo.
Se trata de Pablo David Cantero recientemente procesado por el delito de “homicidio en ocasión de robo”. Se lo acusa de haber estado en la casa de Mohamad las horas previas a que lo encontraran muerto y en su poder tenía objetos personales que fueron reconocidos por la familia.
La causa, radicada en el Juzgado de Instrucción Primera, tuvo un giro completo después de que el personal policial allanara dos viviendas de Alto Verde, el 20 de noviembre.
Por el celular
Habían pasado casi dos meses sin que se tuvieran noticias del autor del ataque, dado que Mohamad fue hallado el 29 de septiembre. Como no había asistido a su lugar de trabajo ni contestaba el teléfono, alguien de su familia fue hasta el departamento que alquilaba en calle San Luis al 2800.
Cantero fue indagado por el asesinato del docente y por haberse llevado algunos artículos de su propiedad. De hecho, el celular que estaba en poder del asesino fue el mismo que le facilitó el trabajo a la policía, que pudo rastrearlo.
Junto con Cantero, arrestado en una casa de la Manzana 5 de Alto Verde, cayó una mujer llamada Claudia, acusada de “encubrimiento”. Pero tras las declaraciones del imputado el juez a cargo, Rubén Saurín, dictó la “falta de mérito” y más tarde el sobreseimiento.
Por su parte, la fiscal Nº 1, Liliana Lauxmann, solicitó al juez que dicte la prisión preventiva para Cantero, que el 4 de diciembre fue procesado.
En la intimidad
No obstante la acusación que pesa sobre Cantero, se supo que en su declaración dijo que no quiso matarlo. Explicó que fue hasta su casa para hacer un trabajo y que finalizada la tarea Mohamad no quiso pagarle y que a raíz de ello hubo una pelea.
Como consecuencia del enfrentamiento, el profesor sufrió “heridas de arma blanca, en diferentes partes del cuerpo”, según reveló la autopsia.
Como el crimen se consumó en la intimidad, Cantero aprovechó el anonimato para huir con algunos artículos de valor -electrodomésticos y el portafolios del docente-, que luego lo incriminarían notablemente.
En cuanto al docente, se supo que hacía poco tiempo se había mudado sólo al departamento de calle San Luis al 2800, alejado de su esposa y sus tres hijas, ya grandes.




