La prensa opina

Un país aterrorizado

 

Cristina Papaleo (Deutsche Welle)

En materia de seguridad nacional, Barack Obama no tiene preparadas respuestas más inteligentes que las del repudiado George W. Bush, dijo la prensa europea el jueves pasado.

El Neue Osnabrücker Zeitung, de Alemania: “Al parecer, persisten la rivalidad y la división en el área de seguridad nacional, que requiere cooperación estrecha. Obama, el Premio Nobel de la Paz, finalmente se ve confrontado a las mismas cuestiones que George W. Bush. Sin embargo, no tiene preparadas respuestas más inteligentes que las del tan repudiado antecesor.”

En Berlín, el Neues Deutschland: “La decisión de no entregar a su país a más prisioneros yemeníes de Guantánamo dificultará el cierre de la prisión militar. Inmersos en un vacío jurídico, los prisioneros deberán enfrentarse al encarcelamiento indefinido, sin un proceso jurídico en forma. Al mismo tiempo, subsiste la prohibición por la cual Estados Unidos no admite a prisioneros de Guantánamo sobre los cuales no pesa demanda judicial. Todo esto, así como los reforzados controles de seguridad que discriminan según la nacionalidad, es fuertemente criticado por defensores de derechos cívicos. Una regresión a la era Bush traería desastrosas consecuencias para Barack Obama.”

El Märkische Oderzeitung, de Frankfurt del Oder. “Obama ha logrado imprimir un nuevo tono en asuntos como la relación con Moscú, el desarme y el diálogo con el mundo musulmán. La recompensa, quizá algo precipitada, fue el Premio Nobel de la Paz. La guerra en Irak no ha terminado, la que se libra en Afganistán se intensifica, y la guerra contra el terrorismo abre cada vez más frentes. Obama, el laureado, se enfrenta a una dura realidad, como un presidente de guerra.”

La Stampa, de Turín: “Las imágenes del atentado fallido, las reuniones de emergencia en la Casa Blanca y el lenguaje inusualmente áspero del presidente transmiten la atmósfera de un país aterrorizado. Un país que no sabe si se encuentra en estado de excepción, o incluso en una guerra.”

En Austria, el Salzburger Nachrichten: “¿Por qué no consiguen los servicios secretos de Estados Unidos aquello que Google logra en un instante? Aquí no es aplicable el argumento de que es fácil criticar a posteriori. Los servicios secretos debieron haber analizado a fondo la información, con el fin de reconocer peligros. El presidente Obama desveló las fallas en forma absolutamente abierta. La transparencia es sólo el primer paso. A ella le deben seguir otros, y rápido. Si las empresas son capaces de detectar en tiempo real los pagos con tarjetas de crédito falsificadas, los gobiernos también deberían reaccionar cuando, por ejemplo, alguien compra un boleto sin regreso, con dinero en efectivo.”