Definiciones del flamante presidente de Chile
Piñera promete buscar mejor relación con América Latina
Dijo que cree en la autodeterminación de los pueblos y en el principio de no intervención en los asuntos de otros países.
El nuevo presidente chileno, Sebastián Piñera, elogió al gobierno Colombiano y expresó sus diferencias con el de Venezuela en una rueda de prensa con periodistas extranjeros.
Foto: ARCHIVO EL LITORAL
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Télam-EFE
El presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, afirmó que uno de los principales retos de su gobierno será fomentar una mayor integración comercial y financiera con el mundo y especialmente con América latina, con la que prometió que va a “buscar las mejores relaciones”.
En una rueda de prensa que ofreció ayer a periodistas extranjeros, el mandatario electo el domingo subrayó su propósito de “buscar las mejores relaciones con América Latina, incluyendo a Venezuela”, pese a que advirtió que tiene “muchas diferencias” con el gobierno de ese país.
“Tengo muchas diferencias con la forma en que se están manejando los temas públicos en Venezuela y quiero decirlo con mucha claridad: esas diferencias son profundas y tienen que ver con la forma en que se concibe y practica la democracia, con la forma en que se concibe el modelo de desarrollo económico y muchas más”, explicó.
No obstante, Piñera -que elogió al gobierno de Colombia- aclaró que cree en la autodeterminación de los pueblos y en el principio de no intervención en los asuntos de otros países.
Por otra parte, vaticinó una mejora de los lazos comerciales con Perú, país con el que las relaciones diplomáticas atraviesan una etapa de tensión debido a un diferendo limítrofe por el que actualmente interviene la Corte Internacional con sede en La Haya y a un reciente incidente por el confeso espionaje de un suboficial peruano a favor de Chile.
También subrayó que su gobierno, que se iniciará el 11 de marzo, va a reforzar la estrategia de inversiones en la región de empresas chilenas, que ya suman decenas de miles de millones de dólares.
Piñera, el primer presidente de derecha elegido en Chile desde 1958, fue consagrado el domingo en segunda vuelta electoral con 51,61 por ciento de los votos válidos contra 48,39 por ciento del senador oficialista y ex presidente Eduardo Frei, según datos oficiales difundidos hoy sobre la base del escrutinio de 99,77 por ciento de las mesas.
La del domingo resultó la primera derrota electoral de la Concertación -coalición de centroizquierda liderada por los partidos Demócrata Cristiano y Socialista- que gobierna Chile ininterrumpidamente desde la recuperación de la democracia, en 1990.
Respetar lo bueno
El día después de la histórica elección comenzó con el repaso de las declaraciones del domingo, sobre las cuales los medios locales destacaron la convocatoria de Piñera a la “unidad” y su promesa de no hacer “tabla rasa” con “todo lo bueno que hicieron los gobiernos de la Concertación en estos 20 años”.
Ayer por la mañana, Piñera y su esposa, Cecilia Morel, recibieron en su residencia a la presidenta Michelle Bachelet -quien concurrió acompañada por su vocera, Pilar Armanet-, con quien compartieron un desayuno y una conversación de 35 minutos cuyos detalles no trascendieron porque ninguno de ellos hizo declaraciones a la prensa en ese momento.
No obstante, la propia Bachelet reveló más tarde que había invitado a Piñera a que la acompañara a fines de febrero a la cumbre del Grupo de Río, que se celebrará en México y en la que Chile recibirá la secretaría temporal del organismo.
Allí, el mandatario electo “va a tener la oportunidad de interactuar y ser presentado al resto de los presidentes de la región”, explicó Bachelet.
Paralelamente, el ministro de Interior, Edmundo Pérez Yoma, aseguró que el gobierno cooperará en todo lo que sea necesario para “facilitar el traspaso del mando”, pero aclaró que eso no significa que vaya a haber cogobierno de aquí a marzo.
“La presidenta Bachelet seguirá gobernando hasta el último día, aunque esté la tentación de influir en lo que decida este gobierno”, advirtió Pérez Yoma.
Por otra parte, Piñera dedicó buena parte del día a recibir los saludos de funcionarios civiles, militares y eclesiásticos, así como los de varios mandatarios extranjeros, entre ellos los presidentes de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; Bolivia, Evo Morales; Colombia, Álvaro Uribe; España, José Luis Rodríguez Zapatero; y Perú, Alan García.
Crisis en la Concertación
El triunfo de la derecha en Chile ahondó la crisis de la Concertación, cuyo futuro dependerá, según la opinión de los analistas locales, de la capacidad de renovación y de ampliación hacia los sectores progresistas que reinventen el conglomerado de centroizquierda que gobernó el país en los últimos 20 años.
Tras las primeras cifras de las elecciones del domingo que reflejaban el triunfo de Sebastián Piñera, las voces de los históricos de la Concertación apelaron al discurso de la unidad y la reivindicación de dos décadas de gobierno, lejos de plantear una autocrítica que quedó en manos de la generación intermedia Carolina Tohá, Ricardo Lagos Weber o Claudio Orrego.
Los analistas coinciden en señalar que la manera en que los dirigentes manejen la crisis y amolden a la Concertación a los nuevos tiempos marcará la continuidad y fortalecimiento o su ruptura, destacando que no se trata sólo de dar lugar a las nuevas caras jóvenes sino de cambiar los procedimientos institucionales que aseguren una nueva representación.
Muchos observan el remedio en lo que fue el inicio de la crisis, hace más de un año, cuando la Concertación escapó a decidir su candidato en internas abiertas creando un mar de descontentos, y posteriormente al recurrir a una vieja figura para encarnar el discurso de una nueva política que ya se venía escuchando.
El remezón no se hizo esperar, y la misma noche del domingo la juventud democristiana y los emergentes líderes del partido socialista reclamaron la inmediata renuncia de sus líderes Juan Carlos Latorre y Camilo Escalona, en particular de este último cuyo partido, el PS, perdió varias bancas en las elecciones legislativas del 13 de diciembre.
Falta de unidad
José Mujica, presidente electo de Uruguay, atribuyó hoy la derrota de la Coalición gobernante en Chile a el “problema de la unidad de la izquierda, del sectarismo, vieja enfermedad que acompaña a la izquierda” y advirtió que ese problema también puede afectar al Frente Amplio de su país.
Mujica interpretó en su audición radial de hoy que a la alianza de la centroizquierda gobernante en Chile la afectaron las divisiones internas, informó la agencia noticiosa italiana Ansa.
“El oficialismo perdió; por poco, pero perdió” expresó Mujica, quien agregó que eso ocurrió a pesar del gran nivel de popularidad atribuido a la presidenta Michelle Bachelet y a que la coalición que gobierna a Chile desde hace más de 20 años realiza una “buena gestión”.
El presidente electo sostuvo que la Concertación padeció problemas de unidad y sufrió diversas separaciones.