Crisis política en Grecia
Crisis política en Grecia
Adriana Flores Bórquez
EFE
Después de casi seis años de gobierno conservador, el socialismo regresó en octubre pasado al poder en Grecia, con la promesa y el reto de superar la mayor crisis económica de los últimos 35 años y devolver la confianza a un país defraudado por sus gobernantes.
Giorgos Papandreu, último eslabón de una dinastía política cuyo poder se remonta a hace 60 años, logró llevar al Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) a la victoria electoral frente a la Nueva Democracia del ex primer ministro Costas Caramanlis, tras dos legislaturas marcadas por la corrupción y la agitación social.
El nuevo primer ministro griego llegó a calificar la situación como “trágica”, y prometió la reactivación de la economía, así como la restauración del Estado de Derecho.
En un recuento de los primeros 50 días de su Ejecutivo declaró que estaba determinado “a salvar a la economía y a proteger a los ciudadanos, en especial a los débiles, proporcionando seguridad y perspectivas dentro de un Estado fiable”.
Según el Banco Central de Grecia, la deuda pública del país pasará, según las previsiones, del 113 por ciento del Producto Interior Bruto de 2009, al 120,8 por ciento en 2010.
“La situación es peor que la que presentaban los conservadores y nos obliga a insistir en que la crisis económica se supera con inversiones”, dijo Papandreu. El mandatario prometió que a principios de 2010 habrá cumplido con su programa de cien días que incluía reformas en el sistema de gobierno, administrativo, económico y social.
Papandreu reiteró la necesidad de “recortar el despilfarro del Estado y al mismo tiempo, apoyar la liquidez del mercado y la protección a las capas de reducidos ingresos”.
Pero no es únicamente la dura crisis económica la que pasó factura electoral a Costas Caramanlis, sobrino del histórico dirigente que llevó a Grecia a ingresar en la Unión Europea. El dirigente conservador justificó por problemas económicos la convocatoria de elecciones anticipadas dos años antes de lo previsto.
Lo cierto es que la Legislatura estuvo marcada por varios casos de corrupción en el gobierno, que provocaron la caída de varios ministros. Además, en diciembre de 2008, la muerte a manos de la policía de un adolescente desató una oleada de protestas y disturbios callejeros que tuvo en jaque al país durante semanas.
Pero el golpe definitivo arribó en el verano, cuando una serie de incendios forestales, que llegaron a amenazar los alrededores de Atenas, puso al gobierno en el centro de las críticas por su política de prevención y actuación ante emergencias.
Ya en 2007, en su primera Legislatura como primer ministro, Caramanlis tuvo que convocar a comicios adelantados, tras los incendios forestales que se cobraron 70 muertos y miles de damnificados en diversas partes del país.
Los comicios del pasado octubre dieron la victoria al Pasok con diez puntos de ventaja sobre los conservadores, marcando la mayor derrota de los conservadores griegos desde la fundación del partido en 1974.
Los resultados de las legislativas mantuvieron la tradición bipartidista de las últimas cuatro décadas en las que socialistas y conservadores se alternan en el poder y donde casi el 80 por ciento de los diez millones de votantes optan por los partidos mayoritarios.