Al margen de la crónica

Avatar, cómodo en la previa

 

En la tradicional entrega de los Golden Globe el mejor filme fue la película Avatar del canadiense James Cameron -un director ya acostumbrado a las mieles del éxito con Titanic pero hacedor de éxitos tales como Terminator o True Lies, entre otras- está marcando la tendencia para la premiación de los Oscar donde la propuesta de ciencia ficción está muy considerada por la crítica y por el público.

Los Globos de Oro son, desde hace años, la “previa” al Oscar y generalmente quienes salen airosos de ella son los que luego irán a buscar la estatuilla dorada de un hombre desnudo con una espada entre sus manos y de pie sobre un rollo de película de cinco rayos.

Una y otra competencia tienen una aquilatada historia. Mientras que los Oscar nacieron en 1929 como un reconocimiento de la industria para los actores, guionistas, directores, productores y técnicos; los Golden Globe son un premio que otorga la crítica extranjera que trabaja en Hollywood y comenzaron a entregarse en 1944 y tienen una gran diferencia: también se suma la televisión como producto a reconocer desde mediados de la década del “50. Lo que para nosotros sería una suerte de Martín Fierro y Cóndor al mismo tiempo.

Y, tal como ocurre por estos pagos, los premios de la crítica extranjera han sido sospechados en más de una ocasión de ser tendenciosos o, directamente, sobrevolar la idea del soborno -como ocurrió en 1999- sobre el minúsculo grupo de personas que están en condiciones de votar para determinar quiénes son los ganadores.

Es muy interesante ver cómo fueron las votaciones en uno y otro premio para ver los niveles de acierto sobre la vigencia del cine que se votó -más allá de las influencias política de la época-. Por ejemplo, en 1944, año en el que se entrega por primera vez el premio de la crítica extranjera la ganadora del Golden Globe fue “La canción de Bernardette” que cuenta la historia de la niña de Lourdes. Para la industria, sin embargo, la ganadora fue “Casablanca” y la verdad es que la elección debe haber sido durísima porque peleaban como mejor filme, entre otras, “Por quién doblan las campanas”, “Madame Curie”, “Sangre, sudor y lágrimas” y la película que narra de historia de Bernardette.

Volviendo a nuestro tiempo, Cameron tras el éxito de taquilla y público de Titanic vuelve a arrasar con Avatar que está generando recaudaciones récord en todos los países donde se proyecta. Obviamente que los ingresos están en relación con los más de 400 millones de dólares que se invirtieron tanto en la realización como con el rubro marketing. El director vuelve a colocarse como un maestro de la diversión y ata al público, la industria y la crítica a la silla del éxito.