Advertencia para tomar conciencia del peligro para la vida


Postales cotidianas de cómo no se cumplen las normas de tránsito

Pasar semáforos en rojo, conducir motos sin casco y llevando niños o circular sin luces son algunas de las infracciones más frecuentes que se observan en las calles de la ciudad.

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Un lector nos envió esta foto, que muestra a varios policías circulando en moto sin casco.

Foto: Periodismo Ciudadano

 

De la redacción de El Litoral

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“El incumplimiento de las normas de tránsito es una realidad que demanda una lucha que, de ninguna manera, ha concluido; lleva mucho tiempo. No se lucha contra un vehículo que pasa un semáforo con luz roja, que lleva las luces apagadas o contra motos que llevan chiquitos sino contra una idiosincrasia, una forma de pensar, una cultura”, admitió el Dr. Cornelio Collins, secretario de Control de la Municipalidad, durante una entrevista con El Litoral.

La propuesta que le hicimos al funcionario municipal -quien se encontraba acompañado por Gabriel Cantelli, coordinador del área de tránsito de la secretaría- fue mostrarle una serie de fotografías tomadas por nuestros reporteros gráficos o aportadas por nuestros lectores a Periodismo Ciudadano que muestran algunas cotidianas infracciones de tránsito que vemos en la ciudad. La intención era advertir la gravedad de estas faltas para que la comunidad tome conciencia sobre el respeto de las normas viales.

En su mayoría, las fotos mostraban situaciones protagonizadas por motociclistas (como por ejemplo, un padre transportando a sus hijos o policías conduciendo sin casco) o conductores de bicicletas (pasando semáforos en rojo, entre otras infracciones).

En principio, Collins opinó que “es interesante e importante este careo con la realidad que se nos muestra en las fotos. Creemos sinceramente que es constructivo poder publicar fotografías por las cuales se observen determinadas conductas en el tránsito, incumpliendo las normas, pero también es importante publicar imágenes de la gente que cumple. Pensamos que puede lograr un ejemplo rectificador de conductas”.

Algunos (malos) ejemplos

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Muchas motos en infracción -transporte de menores en moto, sin uso del casco- eluden los operativos de control, poniendo en peligro la vida de todos sus ocupantes. Foto: Luis Cetraro

Una de las fotografías que el funcionario eligió comentar fue la de un padre que llevaba a dos chicos (seguramente menores de 12 años) en una moto, ninguno de los cuales siquiera tenía protección.

Collins comentó que “esta situación se ve muy frecuentemente en la ciudad. El parque de motovehículos actualmente es elevadísimo. Además, la moto se ha transformado en un medio de transporte familiar más que personal. Uno ve a veces familias enteras arriba de las motos, lo que está absolutamente prohibido porque es muy peligroso para la vida de todos y, sobre todo, de los chicos, que son indefensos. Se los ve colgados o apretados entre los padres, muchos de ellos haciendo equilibrio arriba de las motos”.

Al respecto, admitió que “tenemos numerosos problemas en estos procedimientos porque cuando el control del tránsito detecta estos casos debe hacer bajar al conductor de la moto y sus ocupantes y retener las unidades. Es todo un problema hacer parar a la gente porque en estos casos no se detiene e invita a una persecución que no realizamos, por una cuestión de seguridad, porque puede resultar un hecho tremendamente lamentable en esa huida a zig-zag si se cae un chico”.

Y continuó explicando: “En el supuesto caso de que consigamos detener la moto y hacer descender a sus pasajeros, nos encontramos con el problema de que muchos papás no tienen medios para regresar a sus casas. Ahí tenemos un tema de seguridad de los menores que están siendo transportados porque no los podemos dejar en la vía pública. Para esto estamos pensando alternativas que subsanen esta situación, que pronto las pondremos en ejecución, como por ejemplo si conseguimos alguna tarjeta de colectivo con carga para que puedan volver a sus casas”.

Aplicar y cumplir la norma

Por último, Collins se detuvo en la foto que muestra a varios policías uniformados circulando en moto sin utilizar el casco. Según el funcionario municipal, esta situación “motivó que en tres ocasiones dirigiéramos notas a la jefatura de Policía recomendando que se instruyera debidamente sobre el uso del caso”.

Consideró “irritante que quienes debemos aplicar la ley no la cumplamos. No tiene ningún tipo de justificación. A veces nos hemos encontrado con problemas cuando queremos hacer cumplir normas al personal policial porque chocamos contra alguna gente que cree que, por tener uniforme, tiene el derecho a no cumplir con una ley. Pero esto no es así”.

Y aseguró que a pesar de que “tenemos un apoyo incondicional de la policía en el control del tránsito, que nunca tuvo la Municipalidad”, ocurre que “algunos agentes, como tenemos algunos inspectores, no cumplen, no dan el buen ejemplo: se los ve en sus motos particulares sin el casco colocado, a algunos también se los ve sin el cinturón de seguridad colocado”.

A modo de conclusión, Collins planteó que “Santa Fe presenta aspectos críticos en cuanto a la cultura urbana deseada. Hay un importante sector de la población que todavía está de espaldas a todo esto y no entra en la evaluación de si lo hago o no (cumplo o no las normas). Directamente no lo hace porque no le interesa una ciudad que tenga ribetes de civilización, de modernidad, de progreso, sino otra en donde reine el desorden, la inseguridad y la precariedad. La lucha es continua, permanente”.

Las bicis, tema aparte

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Muchos ciclistas no respetan los semáforos y ponen en riesgo sus vidas.

Foto: Néstor Gallegos

El funcionario municipal aseguró que “vemos bicicletas -y también motos- pasando semáforos en rojo en distintos sectores de la ciudad. En otro momento hemos procedido a retener todas las bicicletas que han cruzado los semáforos en luz roja y nos encontramos con que nos hemos quedado con una cantidad enorme de bicicletas. Ocurrió que, una vez que el juzgado de Faltas de la provincia decidió realizar un procedimiento de esta naturaleza por conducción riesgosa, había inconvenientes en poder devolverlas porque, como éstas son bienes que no están registrados, no sabíamos a quién restituírselas”.

Y agregó: “En el supuesto de que tengamos ese inconveniente (retener bicicletas e ignorar a quién devolvérselas), hay que seguir el camino del mal menor. Si éste es el mal menor, tendremos que optar por esta solución y las bicicletas tendrán que ser retenidas. No podemos permitir que se siga poniendo en riesgo a conductores de bicicletas y a conductores de vehículos porque muchas veces se las ve en figurillas cuando con las bicicletas cometen esta infracción”.


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Cornelio Collins, secretario de Control municipal.

Foto: Amancio Alem


Menos faltas graves

El Dr. Cornelio Collins planteó que “hay infracciones de todo tipo y hay un elevado grado de cumplimiento de las normas de tránsito, pero subsiste un elevado grado de incumplimiento. En las faltas más graves, las que ameritan la retención de los vehículos, nos encontramos que en 2009 hemos retenido menos vehículos que en 2008: 8.000 contra 11.700, con más cantidad de operativos realizados este último año”.

Y agregó: “Han disminuido sensiblemente los casos de alcoholemia positivos y también los casos de conducción riesgosa. Con la policía en los controles provocamos la detención de estas personas y son derivadas al juez de Faltas de la provincia. También disminuyeron los casos de fallecimientos por accidentes viales, según nos reportó la Policía provincial y los responsables de los servicios de emergencia, y lo atribuyen al control”.