Argentina volverá a tener representación en la máxima categoría

Es oficial: López correrá en la F1

Luego de 9 años, nuestro país volverá a tener un piloto en el circo máximo del deporte motor a nivel mundial. Ayer se cerró el trato con la confirmación del aporte económico del gobierno nacional.

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Ilusiones. López explica sus sensaciones para lo que viene; lo escuchan Peter Windsor, director de USF1, y Florencio Randazzo, ministro del Interior. Foto: Agencia EFE.

 

Redacción El Litoral

Agencia DyN

El cordobés José María López correrá finalmente la temporada 2010 de la Fórmula Uno, al confirmarse ayer su incorporación al equipo estadounidense USF1. En rigor, el piloto se reunió con la Presidente de la Nación, Cristina Fernández, que lo recibió en Casa de Gobierno, donde le aseguró que el Estado aportará los 2 millones de dólares que faltaban para completar el presupuesto (8 millones) solicitado por el equipo estadounidense.

Confirmada ya su participación en la máxima categoría del automovilismo mundial, López comenzará a trabajar los primeros días de febrero. El 6 ó 7 viajará a Austria para realizar unas pruebas en un simulador, y posteriormente se trasladará a Estados Unidos, donde el 15 estará en la sede del USF1 para que el equipo le confeccione la butaca del auto, y el 25, durante tres días, se instalará en el autódromo de Alabama para probar, por primera vez, el auto con el que correrá el campeonato mundial. Una vez concluidas las pruebas, López viajará directamente a Bahrein, donde se iniciará el campeonato.

A competir

El Gobierno aportará un cuarto del dinero necesario para que “Pechito” compita en la F1. Los otros 6 millones de dólares lo aportarán empresas privadas, entre ellas la categoría Top Race V6, en la que salió campeón en 2009, que preside Alejandro Urtubey, el empresario hermano del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

Peter Windsor, el Director del equipo, llegó a Buenos Aires el miércoles y recorrió despachos y empresas para conseguir los avales de pago, pero se encontró con ausencias de directivos por las vacaciones, llevando incertidumbre al cordobés y su entorno más cercano. Pero la tranquilidad llegó cuando el viernes se produjo la reunión con Florencio Randazzo, en representación del gobierno nacional.

Gastón Mazzacane, un piloto sin grandes antecedentes, fue el último en correr 21 competencias en la máxima categoría, sin lograr punto alguno. En 2000 corrió 17 carreras con Minardi y en 2001 cuatro con Prost. Fue otro ex Fórmula Uno, el actual senador Carlos Alberto Reutemann, subcampeón mundial en 1981 y ganador de doce grandes premios, el que aconsejó a Windsor que llevara a “Pechito”.

La premonición de su amigo

“Pechito” López reconoció su alegría por haber llegado a la Fórmula 1 Internacional y también hizo mención a una premonición que le realizó su amigo, actual director deportivo y ex piloto, Víctor Rosso, cuando tuvo que regresar de Europa hace tres temporadas.

El corredor oriundo de Río Tercero admitió que “una frase de Víctor me marcó. Había regresado a la Argentina y estaba decepcionado y con un dejo de angustia”, manifestó López, en referencia a lo que había ocurrido a principios de 2007, cuando dejó de ser “tester” de Renault por cuestiones económicas.

“Pero Víctor —prosigue López— me aconsejó que viniera al país y corriera. Me dijo: “Olvidate del pasado que acá vas a tener muchos campeonatos y carreras y vas a poder volver’. Y así ocurrió”, sostuvo con orgullo.

El cordobés agradeció tanto “el apoyo privado como el del gobierno” para poder cumplir su objetivo de estar en la máxima categoría del automovilismo mundial. “Sé que hay muchas entidades privadas que confían en mí y junto al gobierno también serán parte de este proyecto. Se los agradezco infinitamente”, sostuvo con emoción antes de comentar que espera “no tener problemas” con la adaptación al monoplaza de la escudería norteamericana con sede en Charlotte.

El apodo.

El sobrenombre con el que cuenta el piloto José María López tuvo su origen en la vida deportiva de su abuelo, que corría en una categoría provincial y durante una discusión con otros colegas, se enojó y dijo: “¡Ustedes son unos pechos fríos!”. A partir de esa frase, al abuelo se lo distinguió con el seudónimo de “Pecho”. El padre heredó ese sobrenombre y cuando José María comenzó a desempeñarse en categorías menores, fue bautizado como “Pechito”.