El mercado del trigo fue poco transparente

Flavia Rossi

Analista de mercado de fyo.com

El sol de enero no logra iluminar los mercados de granos. Mientras los precios internacionales se mantienen influenciados por los pesados nubarrones de los fundamentos, el clima interno no deja de estar a la sombra de los vaivenes políticos.

El ejemplo del trigo. La comercialización fue muy poco transparente durante la cosecha y seguimos sin precios abiertos. Habiendo embarcado apenas 800 mil toneladas de la nueva campaña —la mitad de lo que se había cargado el año pasado- la exportación necesitó participar muy poco a través de las Bolsas. Los molinos concentraron la mayoría de las operaciones y hubo gran proporción de compras directas, hechos que redujeron el poder de negociación de los oferentes.

Los reclamos de los productores por no poder colocar el trigo cosechado desencadenaron en nuevas amenazas de huelgas, hasta que la semana pasada se organizó la reunión de la Mesa Triguera Nacional entre productores, empresarios y Gobierno.

Cuando el hacedor de política juzga que debe intervenir en un mercado se corre el riesgo de generar mayores pérdidas de eficiencia que con libre competencia. Ello sucede cuando la información disponible es incompleta, lo que lleva a tomar decisiones erróneas que impiden que la oferta y la demanda se encuentren. Eso pasó el año pasado con el maíz, que al creer que se había repartido todo el saldo exportable durante la cosecha, entre mayo y octubre prácticamente no hubo nuevas autorizaciones de ROE y se generó una inesperada situación de sobre oferta de disponible sobre fin de año.

Para que las nuevas promesas de la Mesa Triguera puedan concretarse es indispensable precisar exactamente cuánta mercadería queda en el circuito. Por eso se publicó una nueva resolución que modifica los requisitos de información de existencias y de área sembrada, como paso previo para evaluar los listados de quiénes serán autorizados a participar de los flamantes beneficios.

Aunque la intención de destrabar el conflicto es positiva, se tendrá que ser cuidadoso para evitar la discrecionalidad y mantener intacto el renovado optimismo generado. Es necesario ser conciente de que el equilibrio es delicado y que un exceso de intervención podría no ser útil para corregir ineficiencias, generando muchos problemas nuevos.

Más acuerdos

Se anunció que se abrirían las exportaciones de trigo por un millón de toneladas adicionales antes de fines de febrero y se dijo que habría cuotas por provincias para satisfacerlas. La molinería se comprometió a comprar en el mismo período un millón y medio de toneladas más a productores pequeños y medianos, pagando el precio pleno a cambio de más crédito barato y de la agilización del pago de las compensaciones atrasadas.