/// OPINIÓN

Que sean felices depende de la seguridad vial

Por Alberto José Silveira, presidente de Luchemos por la Vida. (Columna especial para la Red de Diarios en Periodismo Social)

Cada año mueren en nuestro país cerca de 8.000 personas en calles y rutas. Los accidentes de tránsito se han transformado en la noticia típica diaria. Y mientras prácticamente una persona muere por hora en el tránsito, nos debatimos entre la compasión por las víctimas y el acostumbramiento a las noticias que ya parecen repetidas. De a poco nos convencen de que el tránsito está terrible y las muertes son casi inevitables, aunque creemos que “a mí no me va a pasar, al menos nunca por mi culpa”. Es lamentable esta situación, ya que se trata de muertes evitables.

Para que estas vacaciones no se conviertan en una espantosa pesadilla, será conveniente tomar algunas decisiones para no poner en riesgo la seguridad propia, ni la de nuestros seres queridos, ni de terceros.

Si bien el saldo provisorio de muertes en el tránsito de 2009 muestra una ínfima reducción respecto del año anterior, esto no es suficiente para indicar una tendencia. Podemos considerar positivo que la Agencia Nacional de Seguridad Vial ha trabajado en la unificación a nivel nacional, en los temas previstos por la ley 26.363, aunque aún no se haya podido concretar la adhesión de todas las provincias.

Tenemos expectativas de que este año se logre una adhesión total a la Ley Nacional de Tránsito y que se comience a trabajar en cada una de las jurisdicciones para que se cumpla la ley en todas y cada una de las calles y rutas de nuestro país, en la educación sistemática y en la capacitación responsable para el otorgamiento de las licencias de conducir.

Lamentablemente la inseguridad vial, en términos estadísticos, se encuentra en una “meseta”, por lo que hay que seguir trabajando muy fuertemente en todas las áreas: mejoramiento de la infraestructura vial, educación y fiscalización del cumplimiento de la ley para que podamos en el futuro reducir el número de víctimas del tránsito en nuestro país.