Alisado a tu medida

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Algunos trucos para conseguir una melena lisa con fórmulas adaptadas a cada necesidad, desde el infalible y permanente alisado japonés a las planchas de calor.

TEXTO. LORENA CANTÓ. FOTOS. EFE REPORTAJES.

Es la eterna paradoja: quien nace con el pelo liso lo desea rizado y quien llega al mundo con bucles naturales ansía una melena como una tabla. Pero la buena noticia es que puede lograrse sin quedar calva por el camino.

Hasta no hace mucho, quien quería alisar su melena se exponía al riesgo de achicharrar el cabello con métodos de calor excesivamente agresivos para, además, comprobar cómo con la mínima humedad o simplemente debido al sudor, esos mechones lacios tan arduamente logrados comenzaban a encresparse y ondularse de nuevo.

Mientras, quien buscaba una opción más duradera sólo podía optar por el “desrizado”, que básicamente se trataba de la misma técnica que la que se emplea para una permanente, pero al revés. El problema es que el pelo nunca quedaba del todo liso, y que los productos empleados eran sumamente agresivos para la salud capilar.

Hoy, sin embargo, hay alternativas excelentes tanto si quiere alisar su pelo para una ocasión especial como si le apetece cambiar de imagen y lucir un pelo impecablemente liso durante una larga temporada. Técnicas mucho menos dañinas para la estructura del cabello y que además se ven reforzadas con productos que protegen y miman la melena.

EL SECRETO DE LAS CELEBRIDADES

Si alguna vez se ha preguntado cuál es el secreto para que algunas celebridades, incluyendo a personas afroamericanas de pelo naturalmente crespo, luzcan esos alisados sin el mínimo atisbo de encrespamiento, la respuesta viene de Japón.

Del país del Sol Naciente llegó hace apenas unos años el sistema “Yuko” de alisado, también conocido como alisado termal o japonés, que garantiza un pelo liso durante meses. La primera famosa que optó por este método fue la actriz Hale Berry, quien en cuestión de horas pasó de tener el cabello alborotado a lucir una melena lisa. Tampoco los chicos se han resistido al Yuko: lo han probado desde el cantante Lenny Kravitz a futbolistas y empresarios.

El sistema Yuko se desarrolla en dos fases que pueden durar de dos a siete horas en función de la longitud y cantidad de pelo.

En la primera se aplica un producto que “une los puentes que tenemos en nuestro cabello, reparándolo internamente” y en la segunda, “el producto penetra profundamente en la fibra capilar y cambia la estructura de rizado a liso”, cuentan expertos en el tema.

Durante esa segunda fase, tras extender el producto en el cabello, se pasan unas planchas especiales mechón a mechón para que los principios activos se introduzcan en el corazón del cabello.

Este producto tiene un “efecto memoria” y continúa actuando hasta 48 horas después de su aplicación, por lo que en ese tiempo no se deben usar gomas del pelo, mojar o lavar la melena, evitando también en lo posible la sudoración. Este sistema se desaconseja en cabellos estropeados o con mechas, porque -aclara la especialista- “repara, pero no hace milagros”.

“A veces no nos damos cuenta de lo estropeado que tenemos el pelo, ya que la elasticidad natural del rizo enmascara el estado real del cabello, que sale a la luz al quedar alisado”.

Las épocas con mayor demanda de este tratamiento son “finales de año y principios de verano”, para garantizar una melena perfectamente lacia a pesar de la humedad de playas y piscinas.

Para mantener el cabello liso con este sistema es necesario un retoque aproximadamente cada seis meses, según la rapidez con la que crezca, que oscila entre medio centímetro y un centímetro y medio al mes.

OTRAS ALTERNATIVAS

Por supuesto, si se busca un alisado no tan duradero, hay otras alternativas, y la clave para lograr los mejores resultados y un peinado de pasarela van a ser unas buenas herramientas y productos adecuados.

En primer lugar, es necesario lavar, acondicionar y preparar el cabello con productos específicos para el alisado y el control del encrespamiento. Una vez que la melena está lavada y acondicionada con una mascarilla, que deberá dejarse sobre el cabello al menos diez minutos para lograr todos sus beneficios, habrá que secar el cabello con una toalla, de forma suave y sin brusquedad, para evitar que el cabello se quiebre y minimizar los efectos de la estática, que traen consigo ese irritante encrespado.

A continuación, conviene aplicar un sérum o crema texturizante sin enjuague, que facilitará el alisado y prolongará tanto su duración como el brillo de la cabellera; y un protector térmico que minimice el efecto del calor sobre la firma capilar.

Ahora, el pelo ya está preparado para ser alisado, aunque antes habrá que secarlo empleando un secador con cepillo redondeado; mejor si es de fibras naturales ya que evitan, una vez más, la estática.

Una vez seca la melena es cuando entran en acción las mejores aliadas para un alisado de excepción: las planchas térmicas. Para ello, una nueva generación de planchas garantiza un perfecto alisado sin comprometer el buen estado de la melena.

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PLANCHA

Las clave para sacar el mayor partido de las planchas es dividir el pelo en mechones y trabajar uno por uno de abajo a arriba, desenredando primero y controlando la tensión en la raíz del cabello, desde donde se pasará la plancha con firmeza bajando hasta las puntas.

BRILLO

Para obtener un liso brillante y pulido se deben realizar los movimientos con suavidad y mimando el cabello en todo momento.

SÉRUM

Una vez alisados todos los mechones, sólo queda aplicar con suavidad y movimientos descendentes en las zonas medias y las puntas de la melena un sérum que aporte brillo y evite el efecto de la humedad.

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