Es el conductor de los chilenos
Damián Díaz, fútbol argentino para la UC
Santiago de Chile/Enviado especial
Damián Díaz tendrá la responsabilidad de guiar con buen fútbol el mediocampo de Universidad Católica. Se lo verá transitando en la zona media y pidiendo constantemente el balón. En sus pies recaerá buena parte de la ocasiones ofensivas que los cruzados se forjen, y él no elude el llamado.
“Al partido hay que tomarlo con mucha tranquilidad. Es cierto, es muy importante, pero estamos tranquilos porque hemos hecho una buen preparación para llegar ciento por ciento al encuentro de hoy. En Santa Fe hicimos tantos de visita y, si estamos concentrados, el gol vendrá. No hay que cometer errores. Hay que mantener el cero en nuestro arco”, resume el volante.
Y ese convencimiento se sustenta en que en la Argentina la Católica fue capaz de llegar y concretar dos ocasiones para estrechar una cifra final que cerró 3-2 a favor de Colón de Santa Fe. El resultado impone una tarea desde el minuto uno para los de la franja que tendrán como gran misión ponerse a trabajar en busca de la apertura de la cuenta.
“Hay que tratar de ser conscientes y de que un gol nos deja adentro. Nosotros crecemos en nuestra cancha y hay varias cosas que benefician al equipo. Hay que estar tranquilos, pensar y jugar con la cabeza fría y el corazón caliente. Si conseguimos un gol rápido, podremos manejar todo mucho más tranquilos”, explica el rosarino.
De todas maneras y pese a que un estímulo más valorable este martes es que el juego entregará boletos a la fase de grupos del torneo continental con acceso directo al ocho, que por ahora integran Universidad de Chile, Flamenco de Brasil y Caracas F.C. (Venezuela), Díaz prefiere no pensar en eso y abocarse al juego ante los santafesinos.
“No, no, de momento no pensamos en eso. Queremos ir partido a partido y lo primero es Colón; hay que ganarles a ellos, primero, y luego, ver todo lo que se viene en el grupo de la Copa”, sostiene a poco de un partido que, desde las 19.20, en San Carlos de Apoquindo, y con arbitraje del paraguayo Carlos Torres, hará poner los pelos de punta a cruzados y sabaleros.




