Godoy Cruz e Independiente igualaron sin goles en Mendoza
El punto del conformismo
El Tomba alcanzó a Vélez en lo más alto de la tabla de valores. Los de Asad terminaron con un hombre menos por la expulsión de Carranza.
Redacción de El Litoral
Télam
Godoy Cruz e Independiente igualaron ayer sin goles en Mendoza en un partido válido por la tercera fecha del torneo Clausura.
En los primeros minutos de juego, el local intentó hacer pesar su condición de local y, con la confianza de haber ganado sus dos compromisos anteriores, salió a presionar al conjunto de Américo Gallego.
Sin embargo, con el correr de los minutos, el Rojo emparejó el juego, se acomodó en el campo y a los siete minutos Ignacio Piatti llegó al fondo por la derecha, “desparramó” a un defensor y sacó un violento derechazo que se fue apenas desviado.
El partido fue entretenido porque ambos se decidieron a buscar los puntos. Dos minutos después del avance del local, Independiente tuvo una nueva oportunidad en la cabeza de Galeano, pero la pelota llegó mansamente a las manos del arquero Ibáñez.
Cerca de los veinte minutos, fue el conjunto de Avellaneda quien volvió a tener una clara chance, esta vez, en los pies del lateral Luciano Vella, quien disparó desviado un potente remate. A esa altura, el partido era como mínimo entretenido entre dos equipos que siempre buscan dañar al rival.
A los 31, Tuzzio la perdió increíblemente y dejó a César Carranza de cara al gol, pero el ex Nueva Chicago remató débilmente a las manos de Gabbarini.
De ahí en más, el partido comenzó a desinflarse de a poco gracias a que los equipos fueron perdiendo profundidad y precisión a la hora de atacar.
Para el inicio de la segunda etapa, ambos entrenadores dispusieron el ingreso de jugadores ligados a la creación de juego, como Gracián y Rodríguez en Independiente, e Higuaín en el local. El mayor rédito de estos cambios los tuvo el Rojo durante los primeros minutos del complemento, ya que se vio a un equipo más seguro y más vertical con la posesión del balón.
Tal fue así que a los siete minutos, Rodríguez y Gracián se juntaron sobre el sector izquierdo y el ex Vélez y Boca remató con más precisión que potencia y la pelota dio en el palo. El rebote se lo quedó Ibáñez, en lo que fue la llegada más clara del partido. A partir de allí, los intentos en ataque del equipo de Gallego fueron sólo eso: intentos, ya que careció de precisión en los últimos metros para llevar real peligro al arco rival.
A los 27, otra vez el palo derecho de Ibáñez salvó a Godoy Cruz, ya que luego de una “trepada” de Mareque por el medio, el lateral izquierdo dio un pase que derivó, luego de un rebote, en la cabeza de Gandín, quien impactó su remate en el poste.
Los minutos restantes flotaron en la intrascendencia y ambos, presos de su incapacidad para preocupar a los arqueros, debieron conformarme con el cero y con un punto cada uno.




