El “arrastre” de lo que dejó Bianchi...
A Boca no lo ayuda nadie
Abbondanzieri gestiona su ida al Inter de Porto Alegre, Riquelme defiende al “limpiado” Ibarra y ahora un dirigente puso en duda la renovación de Palermo.
De la Redacción de El Litoral
Esa teoría de que Boca es una gran caja de resonancia, y que en su mundo todo se multiplica por cien, encontró pruebas muy didácticas en los últimos días, a punto tal que un técnico —Abel Alves— con apenas 25 días en el cargo ya logró que los ánimos, con muchas broncas y algunas simpatías, se disparen en todas las direcciones. Si en cualquier otro plantel un DT decide sacar a dos jugadores, y cambiar a otro a diez minutos del final de un partido, probablemente la historia no pase a mayores. En Boca, Roberto Abbondanzieri y Hugo Ibarra perdieron su lugar en el once titular y en cuestión de días quedaron sellados sus destinos drásticamente: se irán de un club en el que ganaron 14 y 15 títulos cada uno, respectivamente.
El arquero comenzó a gestionar su salida con el Inter de Porto Alegre, mientras que el lateral derecho tiene un futuro menos claro, aunque sí sabe que no tiene más lugar en la Ribera. Un detalle no menor es que tienen 38 y casi 36 años.
¿A Alves le encargaron el trabajo sucio? Es lo que piensan algunos dirigentes y jugadores. Argumentan que lo usaron de fusible para hacer lo que ningún otro se había animado: empezar a depurar el plantel lo más rápido posible, sobre todo teniendo en cuenta que en junio vencen varios contratos.
En su edición de hoy, el diario deportivo Olé afirma que el ex técnico de la reserva logró la imposible misión de unir a un grupo claramente dividido por dos líderes como Palermo y Juan Román Riquelme (“intocable”, por ahora, aunque dolido por la baja de su amigo Ibarra, a quien sugestivamente consideró el domingo “el mejor 4 de la historia del fútbol argentino”).
Tan poca paz tiene Boca que hasta los de afuera opinan de sus asuntos. El defensor de Atlético, Javier Páez, no tuvo reparos en reconocer que fue “un alivio” el cambio de Palermo, a quien calificó de “más peligroso” que Lucas Viatri. Américo Rubén Gallego, en las mieles del éxito con su Independiente puntero, dijo que tampoco hubiera sacado al “Loco”. Días atrás, el mismísimo Diego Maradona había sugerido que Luciano Fabián Monzón juegue de 3 en su club.
... Y a todo esto, Beraldi
El vicepresidente segundo de Boca, José Beraldi, se refirió al momento de Boca y dijo esta mañana que “el hincha de Boca se quede tranquilo”, en uno de los pedidos que hizo el directivo durante la entrevista que concedió a Fox Sports.
Luego habló de la noticia que conmocionó al hincha xeneize en las últimas horas: el alejamiento de Roberto Abbondanzieri para irse al Inter, de Brasil. “El tema del Pato se expandió mucho más de lo que se merecía expandir. Hubo un llamado para saber si podía irse a un equipo en Brasil. Yo dije que no, mientras no me lo dijera el propio jugador. El domingo lo arreglé con el Pato y me dijo que si no tenía muchas chances en Boca y había buenas ofertas, no tenía problemas. Pero no hubo nada más. Recién hoy podrá haber más novedades”.
Consultado sobre el presente y futuro de otros dos históricos, como Hugo Ibarra y Martín Palermo, contestó: “De Ibarra no hubo nada y de Palermo, tampoco. No me llegó ninguna oferta. En un momento hubo una, pero Martín no se quiere ir de Boca porque quiere llegar al récord (de goles) y estar cerca de la Selección”.
“No pongo paños fríos. Digo la verdad”, dijo cuando se le hizo referencia a si habrá renovación de contratos en junio para los históricos. Y agregó: “Cuando llegue el momento de hablar de ese tema, se hablará. Pero no se puede hablar de eso tres meses antes porque es una falta de respeto a los jugadores”.
Puntualmente sobre Palermo, comentó: “Ojalá que se quede toda la vida en Boca. Pero no es momento de hablar de eso. No es sí ni no. Hay que esperar al momento. Palermo es uno de esos jugadores, como Román (Riquelme), Sebastián (Battaglia), Hugo (Ibarra), el Pato (Abbondanzieri), que uno quiere que se queden para siempre. Pero se sabe que la realidad llega para todos, como para los dirigentes también”.




