Al margen de la crónica

El Oscar, un orgullo nacional

Todos los argentinos que decidieron anoche aguantar hasta las primeras horas de la madrugada para conocer la suerte de la Argentina en los premios Oscar pueden estar más que satisfechos. Es que la posibilidad de ver “en vivo” a dos enormes talentos como Pedro Almodóvar y Quentin Tarantino anunciar a “El secreto de sus ojos” como la película ganadora de la estatuilla a la Mejor Película Extranjera pasó a ser de inmediato uno de los grandes momentos del cine nacional.

Después del inolvidable galardón de “La historia oficial”, resultó necesario aguardar casi un cuarto de siglo para que la Academia volviera los ojos otra vez hacia estas latitudes. Y lo hizo con Juan José Campanella, un hombre muy conocido en Estados Unidos por sus trabajos realizados allí.

Además, “El secreto de sus ojos” tiene el gran mérito de haberle ganado en la pulseada a “La cinta blanca”, un poderoso trabajo del director Michael Haneke, que aparentemente tenía las mayores chances.

Y, por si esto fuera poco, los santafesinos en particular tenemos un motivo para estar doblemente orgullosos. Es que Vanessa Ragone -santafesina e hija de Carlos Ragone, por muchos años fotógrafo de El Litoral- subió junto a Campanella y a Guillermo Francella a recibir el apreciado galardón, en su calidad de productora ejecutiva. Una alegría enorme.

Para buena parte de la prensa extranjera, el premio otorgado al film protagonizado por Ricardo Darín y Soledad Villamil fue “una de las sorpresas” de la 82º entrega de los premios Oscar. Puede ser. Pero todo aquel que tuvo la posibilidad de transitar la experiencia que implica adentrarse en la emotiva historia que se esconde detrás de la película (basada en una impecable novela de Eduardo Sacheri) podía pensar de antemano que las posibilidades eran buenas. Porque tiene todo lo que debe tener: potentes actuaciones, un firme y hasta osado trabajo de dirección, un puntilloso diseño de producción. Y, lo más importante de todo, una excelente historia que nos conmovió a todos.