Réplica de Héctor Superti a Rafael Gutiérrez

“No podemos sólo contar vacantes”

El ministro de Justicia defendió la calidad y transparencia logradas por el proceso de selección de jueces, y cuestionó la visión reduccionista del presidente de la Corte. Y negó que haya 80 juzgados descubiertos.

 

De la redacción de El Litoral

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—El presidente de la Corte volvió a cuestionar, en su discurso de apertura del año judicial, las deficiencias en el mecanismo de selección de jueces. Y dijo que el déficit se agrava, con 80 juzgados vacantes. ¿Cuál es su respuesta?

—Creo que esas expresiones del Dr. Rafael Gutiérrez merecen ser analizadas por acción y omisión. La omisión está en que sólo aborda el tema desde el punto de vista cuantitativo, y deja de lado lo cualitativo. Nosotros quisimos lograr un método de autolimitación que mejorase el menos democrático de los poderes -porque a los jueces no los elige la gente, sino aquéllos a los que la gente eligió-. A diferencia del anterior modelo, donde el Ejecutivo y la Corte tenían mayoría, ahora estos estamentos no participan del jurado técnico. Creo que eso no es un tema menor.

En segundo lugar, establecimos los tres núcleos, no sólo capacidad técnica (con el examen de antecedentes y oposición) y psico-técnica (con el examen psicológico), sino también el compromiso con los derechos humanos y los valores éticos, a través de la entrevista oral y pública. Por eso queremos reivindicar la calidad: apunta a la transparencia, se graban y registran las audiencias, buscamos la excelencia con jurados específicos para cada caso.

—Y esto, ¿está dando resultado?

—A esta altura han intervenido 275 jurados titulares y se nombraron otros tantos suplentes, con lo cual las interferencias son imposibles. Y, además, con un criterio de regionalización y participación ciudadana, haciendo el trabajo donde el juez va a actuar y con intervención de la gente del lugar. También hemos trabajado sobre la celeridad, con medidas como incorporar los concursos múltiples, realizar los exámenes psico-técnicos en simultáneo con los exámenes, o abreviar los plazos para la aceptación del cargo de jurado.

—Pero sigue siendo demasiado lento...

—Los plazos varían, dependiendo de las impugnaciones. Si no las hay, son 3 ó 4 meses. Pero yo creo que lo más importante es si el procedimiento aporta o no a los fines de mayor independencia y calidad, y también hemos tomado medidas para profundizar estos principios. A través del decreto 2623 evitamos que los jurados intervengan en la jurisdicción donde normalmente actúan, incorporamos a los abogados y magistrados a la etapa de las entrevistas, abrimos la posibilidad de que personas interesadas acerquen antecedentes de los postulantes. Todo esto fue omitido en el discurso del presidente de la Corte.

—El problema es la crisis que se produce si se acumulan juzgados vacantes.

—Bueno, ése es el plano cuantitativo. Y es cierto que hubo demoras al inicio del nuevo sistema, pero ahora ya no las hay. Cuando empezó a funcionar el nuevo sistema, las vacantes de jueces informadas por el Poder Judicial eran 41 y las reales (es decir, las que no están cubiertas por un subrogante), 28. Al 1º de marzo de 2010, es decir, durante 22 meses de actuación concreta, el Consejo de la Magistratura inició 55 concursos para cubrir 76 cargos de jueces definitivos y para confeccionar listas de 45 jueces subrogantes (transitorios). Ya finalizaron 25 concursos y el resto está en trámite, a lo que se sumó la semana pasada la designación de 21 jueces comunales. En resumen, se cubrieron o se cubrirán a la brevedad, contando las subrogancias, un total de 74 cargos.

—Igual, parece que la producción de vacantes va más rápido.

—Es que no sé de dónde sale la cifra de 80 vacantes. Supongo que, para llegar a ella, el presidente de la Corte tuvo presente no solamente las vacantes “reales”, sino también las cubiertas por subrogantes, que son 33. Y además, las futuras, es decir que sus titulares ya renunciaron, pero aún no cesaron -por lo cual sus puestos no están descubiertos-, que son 11. Y también las originadas en la creación o incorporación al presupuesto de tribunales civiles, fundamentalmente con competencia en materia de Familia, que son 20 más; pero son cargos recién creados, y ya está en marcha el procedimiento para cubrirlos.

—El presidente de la Corte también hizo referencia a que no hay que abusar de las subrogancias.

—Al 31 de diciembre, salvo los casos de jueces penales de Primera Instancia -a la espera del decreto sobre el nuevo sistema- y dos cargos de camarista penal de Rosario, todas las vacantes tenían concursos en trámite. Esta misma semana, en la Legislatura se aprobaron 5 camaristas para Rosario y cuatro pliegos de subrogantes.

Pero yo quiero decir como corolario que esta gestión ha encarado una profunda transformación en la designación de los jueces y en el trámite de destitución -aunque ahí estamos encorsetados y tiene predominio la Corte-. Creo que tenemos que analizar el nivel de transparencia y no limitarnos a contar vacantes.

—De todos modos, más allá de esto, y de otros cruces previos, el presidente de la Corte hizo mucho hincapié en la división de poderes y en la vocación de colaboración.

—La división de poderes y la cooperación van unidas. Si no existe la primera, no hay cooperación, hay hegemonía. Y en ese plano, a fines del año pasado solicité a la Corte formar una comisión interjurisdiccional para analizar los problemas operativos del nuevo sistema procesal penal, porque hay cosas que les toca programar y ejecutar a ellos, y otras, a nosotros. En la nota puntualicé los temas, referidos a infraestructura, cargos, licencias, cuestiones operativas. En febrero solicité una audiencia e insistí en la necesidad de avanzar en esto. Y todavía no tuve respuesta.

“No podemos sólo contar vacantes”

“Supongo que, para hablar de 80 vacantes, el presidente de la Corte tuvo en cuenta también las que están cubiertas por subrogantes, las que están anunciadas pero aún no se concretaron y los nuevos cargos”.

Foto: luis cetraro

La nueva Justicia Penal

El gobernador Hermes Binner fijó el nuevo el sistema para la selección de postulantes para cubrir los cargos para el Ministerio Público de la Acusación y el Servicio Público Provincial de Defensa Penal, organismos de la nueva Justicia Penal santafesina.

Los cargos que se elegirán en función del nuevo sistema son: para el Ministerio Público de la Acusación, el fiscal general, fiscales regionales, fiscales y fiscales adjuntos; y para el Servicio Público Provincial de Defensa Penal, el defensor provincial, defensores regionales, defensores públicos y defensores públicos adjuntos.

La cobertura de los cargos se realizará mediante el concurso público de oposición y antecedentes, de los que surgirán las ternas vinculantes. De las ternas el gobernador elegirá a los candidatos, que necesitarán luego del acuerdo de la Asamblea Legislativa.

El decreto prevé jurados y modalidades distintas para cada cargo, garantizando la mínima injerencia del Poder Ejecutivo y excluyendo a la Corte Suprema y al Poder Legislativo, de manera similar a lo que ocurre en el Consejo de la Magistratura.

Espectro

Un dato que Superti consideró importante destacar es que, para cargos definitivos, hubo 277 postulaciones; 145 del propio Poder Judicial y 132 de abogados en ejercicio. De los pliegos que se enviaron basados en esas postulaciones, hay 18 miembros del Poder Judicial y 11 abogados, “lo que muestra que la relación empieza a emparejarse y cómo se está abriendo el espectro”. Y agregó que “también es interesante mencionar que establecimos un puntaje mínimo para poder aspirar a un puesto, y no llegaron a él 54 miembros del Poder Judicial y 47 abogados”.

/// EL DATO