Binner, en el Día Internacional de la Mujer
Binner, en el Día Internacional de la Mujer
Reclaman blanquear el empleo doméstico
Acto en la Casa Gris. El gobierno provincial presentó un spot publicitario y una campaña para “sensibilizar” a quienes emplean a personas para tareas domésticas, pero no las reconocen como trabajadores.
Luis Rodrigo
Fueron más que claveles y salutaciones, y que el uso de la rebuscada fórmula de micrófono dirigida “a todos y a todas”. El gobierno provincial procuró hacer coincidir al Día de la Mujer con el lanzamiento de una campaña publicitaria en favor del blanqueo laboral de las empleadas domésticas.
Mostró cifras y usó términos duros: el gobernador Hermes Binner resumió su visión -contracorriente de las reuniones de festejos de esta noche y de los saluditos radiales de esta mañana- al decir que “no es éste un día de felicitaciones sino de lucha”.
El titular del Poder Ejecutivo mencionó que la fecha fue instituida para advertir de los derechos de las mujeres trabajadoras y de la lucha por la igualdad de la mujer, y recordó que en el episodio que se conmemora “el dueño de la fábrica prefiere incendiarla al ver que no iba a poder vencer la resistencia de las obreras textiles”.
Binner sostuvo que “concierne profundamente a la democracia crear condiciones para crecer con igualdad”, y lamentó que la Argentina siga siendo “muy desigual”.
El ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, advirtió de las deformaciones culturales que rodean al empleo en negro de las empleadas domésticas y subrayó que subsiste “una relación de amo y sirviente” contra la que se debe luchar.
Exhibió cuadros estadísticos y lamentó que siga alto el índice de empleo no registrado en el sector. Habló de una proporción “deleznable” de empleadas domésticas registradas, a pesar de las condiciones que creó la Afip en 2005: un trámite simple, que no necesita inscribirse como empleador y requiere de $ 81,75 mensuales (que se pueden deducir de Ganancias).
“Éste es un trabajo al que se lo subestima, se toma como si fuera ésta una relación de amistad, se nombra a las empleadas domésticas como “la chica que colabora con las tareas de la casa’, no como a una trabajadora”.
Ante un auditorio compuesto mayoritariamente por mujeres (muchas empleadas de la Casa Gris, algunas funcionaras y otras tantas empleadas domésticas), Rodríguez expresó “debo pedir perdón a las empleadas domésticas por sus empleadores, que tienen un comportamiento que no tiene ningún justificativo”.
Salarios
El Poder Ejecutivo estudiaba al cierre de esta edición el texto definitivo de un decreto para habilitar en la Legislatura la discusión de proyectos de ley que -nuevamente- modifiquen los impuestos. La decisión (que aparentemente iba a adoptarse en cuestión de horas) se corresponde con las negociaciones que tiene internamente el peronismo (entre reutemannistas y kirchneristas) con el oficialismo. En el centro del debate está la necesidad de dotar al Estado de recursos para pagar mejores salarios.
/// EL DATO