Despidieron al barrabrava

“A los traidores los tenemos que matar”

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El de Caminos es el tercer crimen vinculado a los barras de Newell”s y Central.

Foto: Telam

El grito de guerra pertenece a los allegados de Roberto “Pimpi” Caminos, el jefe de la barra de Newell’s asesinado el viernes. Unas 50 motos participaron del cortejo fúnebre.

 

Télam

Los restos del ex jefe de la barra brava de Newell’s Roberto “Pimpi” Camino, quien fuera asesinado el viernes pasado de cinco balazos, fueron inhumados ayer por la tarde en un cementerio de la ciudad de Rosario.

Más de un centenar de simpatizantes del club rosarino, en su gran mayoría hombres, acompañaron el féretro mientras cantaban “a los traidores los tenemos que matar”.

El cortejo se inició pasadas las 16.30 desde la intersección de las calles Lamadrid y Grandoli hasta el cementerio El Salvador, desde donde salieron más de cincuenta ciclomotores que hacían sonar sus bocinas a su paso.

Cuando los fanáticos de Newell’s pasaron por la puerta del estadio Marcelo Bielsa entonaron los cantos que solían interpretar cuando ocupaban la cabecera de la popular.

La inhumación de los restos de Roberto Camino se demoró una hora para evitar que los asistentes se encuentren con los hinchas rojinegros que fueron al partido.

Un fuerte operativo de seguridad copó las inmediaciones del Parque para evitar los desmanes. El velorio durante la madrugada y la mañana de este sábado transcurrió con normalidad y sin inconvenientes.

En un BMW

Fuentes policiales aseguraron que todo comenzó a las 6.10 de ayer cuando “El Pimpi” (37) fue llevado inconciente al hospital Carrasco, de Rosario, por cuatro hombres que irrumpieron violentamente en la guardia.

Según los investigadores, el ex jefe de la barra de Newell”s fue llevado hasta el hospital en un BMW plateado de su propiedad.

Si bien “Pimpi” fue sometido a tareas de reanimación, éstas no tuvieron éxito, ya que aparentemente ya había fallecido al llegar al centro asistencial situado en Avellaneda al 1400, de la zona oeste de Rosario.

Según pudieron establecer los pesquisas, el hecho ocurrió minutos antes de las seis en la puerta del bar Ezeiza, situado en la calle Servando Bayo al 1400.

Si bien Camino había acudido al lugar acompañado de algunas personas, en un momento se retiró a la vereda aparentemente a fumar un cigarrillo y, cuando quedó solo, fue atacado a balazos.

Tras recibir al menos cinco tiros y caer herido mortalmente, “Pimpi” fue introducido en su auto BMW y llevado al hospital por cuatro hombres.

Esas personas, tras dejar a Camino en manos de los médicos, se retiraron sin llegar a ser identificadas, a pesar de que mantuvieron algunos enfrentamientos corporales con policías y personal del hospital.

Tres muertes

A raíz de las circunstancias del crimen y por tratarse la víctima de un ex barrabrava, las autoridades policiales dispusieron un fuerte operativo en el hospital Carrasco, a cargo de efectivos de Infantería, en prevención de posibles incidentes.

Es que este es el tercer asesinato vinculado a los barras de los dos clubes más importantes de Rosario: Newell”s Old Boys y Rosario Central.

El pasado 4 de febrero Walter Cáceres (14) fue asesinado a balazos y otros dos hinchas de Newell”s resultaron heridos cuando el micro en el que regresaban a Rosario desde la Capital, donde presenciaron un partido con Huracán, fue emboscado y atacado.

En tanto, hace ocho días, también en Rosario, el hijo de un ex jefe de la barra brava de Rosario Central, Juan “El chaperito” Bustos, fue acribillado a tiros en la puerta de su casa.