Sigue ganando y en lo más alto
Con un “pinchazo” en contra
Estudiantes de La Plata superó a River Plate por 1 a 0 y se mantiene como puntero del campeonato. El triunfo llegó por un autogol de Facundo Quiroga. River terminó con dos menos.
Redacción El Litoral
Agencia Télam
En un partido parejo, durísimo, disputado, era lógico que ocurriera lo que pasó anoche en cancha de Quilmes, donde Estudiantes de La Plata, uno de los punteros del Clausura 2010, recibía a River Plate, uno de los últimos de la tabla pero recientemente renovado tras la llegada a su banco de Ángel Cappa.
El “pincha”, que circunstancialmente quedó como único líder del torneo, lo ganó con un gol en contra de Facundo Quiroga, que quiso tapar un remate al arco esquinado y terminó clavando la pelota sobre la humanidad de su arquero, Marcelo Ojeda, a los 20 del primer tiempo.
Como Independiente no pudo escapar del empate ante Huracán en Parque de los Patricios, los conducidos por Alejandro Sabella se convirtieron en los únicos punteros del torneo, cuando restan jugarse apenas tres jornadas.
El partido
Los primeros minutos fueron parejos e intensos y ambos intentaron imponer condiciones acercándose sin demasiado peligro a las áreas. El primer cuarto de hora se caracterizó por la presión, las imprecisiones y la tensión propia de un duelo de uno de los líderes del campeonato y otro que intenta recuperar su identidad perdida.
River tuvo su primera gran aproximación pasado el cuarto de hora, y eso le dio confianza al equipo de Cappa, que antes había sido dominado por Estudiantes. Sin embargo, a los 20 minutos, Enzo Pérez ingresó al área rival por el sector derecho, y su centro bajo fue desviado por Facundo Quiroga, quien introdujo la pelota en su propio arco. Uno a cero y volver a empezar para los de Núñez. A partir de allí, el local volvió a tomar el control del trámite, a punto tal que hasta convirtió otro tanto, que fue anulado por el árbitro del encuentro.
Complemento
A los 3 de la segunda etapa, Ortega pisó mal a Desábato, quien quedó lesionado. Pitana ni siquiera amonestó al delantero de River, quien mereció ser expulsado. En el final de la primera etapa habían tenido un duro cruce verbal.
Cerca de los diez, el equipo de Cappa tuvo la primera chance de igualar el marcador, cuando Villagra desvió un remate, luego de una buena jugada del jujeño. Pero a partir de allí, el dominio de Estudiantes fue casi absoluto, ya que los dirigidos por Sabella, incluso sin José Sosa en cancha (se retiró con una molestia), dominó pelota y territorio sin mayores complicaciones.
En el local, una vez más Braña y Verón fueron los dueños indiscutidos del medio campo, lo que le facilitó el trabajo al resto del equipo. Como si esto fuera poco, River terminó con dos menos por las ingenuas expulsiones del juvenil “Keko” Villalva y de Gustavo Cabral.
Las notas de color pasaron por los constantes cruces verbales, y a veces físicos, entre Desábato y Ortega y el gesto de Alejandro Sabella, quien se acercó a saludar a Diego Buonanotte, segundos antes de que el jugador ingresara en el segundo tiempo.
En tanto, Estudiantes envió un claro mensaje a aquellos elencos que están cerca de la punta: quieren quedarse con el título e irán por él hasta el final del torneo.






