“Tengo más ganas que nunca de volver a saltar...”

Chiaraviglio se recupera

Luego de la fractura, los dolores y las postergaciones, Germán quiere retomar la senda del crecimiento.

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Después de tantos sufrimientos, Germán Chiaraviglio es optimista respecto del futuro y ya piensa en volver a saltar. Apunta a México 2011.

Foto: Amancio Alem

 

María Isabel Pussi

(Prensa ASA, especial para El Litoral)

—¿Cuándo aparecieron los dolores?

—La lesión fue el año pasado, en junio y en Lima. En rigor de verdad, los dolores vienen desde hace rato. Hoy me cierra un poco más el tema de las molestias que me hostigaban hace 2 años. El hueso empezó a perder propiedades a medida que tenía menos irrigación, se endureció mucho y eso empezó a generar un dolor cada vez más fuerte y más grave, que llegó a tal punto que en junio de 2009 no pude seguir entrenando ni compitiendo.

Germán Chiaraviglio ya ve a lo lejos aquel tiempo en juveniles, cuando sus proezas en el salto con garrocha lo colocaban en un pedestal bien alto y con un horizonte inmejorable de cara a su paso a la categoría superior.

—¿Qué te pasó en Lima?

—Sabía que no venía bien, con molestias seguidas, dolores muy fuertes. Pero, teniendo en cuenta el antecedente de dolor, pensé: “Si me duele siempre, que me duela una vez más”. Evidentemente, no ocurrió así, fue tan marcado que me impidió competir. Lo que me llamó la atención es que el día antes de la competencia fui a correr, a moverme un poquito, pero la molestia no era para preocuparse, fue una de las tantas que me he bancado. Eso me llevó a pensar que para el día clave estaría bien. Pero no. Quise exigir el pie, y cuando hice la primera carrera para saltar en la entrada en calor, fue de un dolor leve a una molestia imposible de aguantar.

“Acudí a todas las alternativas”

—Lo aconsejable, ¿habría sido no seguir con las competencias?

—No, no. Yo ya lo había hecho. Fue a fines de 2007-2008. Todas las alternativas que tenía, no operatorias, las probé: kinesiología, ejercicios de rehabilitación, ejercicios de fortalecimiento del pie, natación, acciones concéntricas y excéntricas, reposo. También estuve 3 meses sin hacer nada. Terminó la temporada 2007-2008. Y en 2008-2009 volví a entrenar. Al principio, bien; después, el dolor empezó a manifestarse de a poco, hasta que llegaba a la parte de la temporada cuando empezábamos a competir y entonces, nuevamente, el dolor aparecía, pero más fuerte.

—¿Qué hiciste antes de operarte?

—Estuve con una bota seis semanas sin operación, para que solidificase esta fractura por estrés y volver a recuperar el hueso, darle descanso, sin hacer apoyos ni carga. Después, estuve 2 ó 3 meses, haciendo natación, rehabilitación, sólo caminar. Y a fin de año (fines de noviembre) decidí ir a Italia para seguir allá todo lo que estaba haciendo acá. En diciembre empecé a correr y volvieron los problemas. Hice rehabilitación mañana y tarde. Pasó enero y no evolucionaba en la medida en que yo quería. Llegó febrero y me cansé porque veía que no progresaba. Si aumentaba la carga, aumentaba el dolor, una cuestión directamente proporcional. Fue entonces cuando dije basta. Llamé a la Argentina, a los médicos; por ende, a la Confederación. Todos me recomendaron que hiciera las consultas que fueran necesarias allá, en Italia, para que cuando volviera tomara una decisión. Ésta fue una decisión más radical: operarme.

El riesgo

—¿Pensaste en el riesgo que llevaba consigo esa decisión?

—Siempre. Esa palabra la empecé a usar desde que era chiquito, cuando me inicié con la garrocha. Fui consciente, más allá de mi inocencia y mi juventud, de que por esto, al ser un deporte de alto rendimiento, estaría expuesto. O sea, que esa palabra va a estar siempre. Pero, bueno. Traté de tomarlo así: un momento dentro de mi carrera y no como una catástrofe.

—¿En qué consiste tu rehabilitación?

—En esta primera etapa voy a estar acá en Santa Fe por los controles médicos. En menos de un mes voy a empezar a apoyar el pie con la bota y, después, voy a hacerme una tomografía para ver cómo fue la evolución. Si todo marcha bien, empezaré a caminar y a hacer una rehabilitación más dinámica. Casi seguro, me voy a Italia (Formia).

—¿Y en el aspecto mental?

—Es como expresa el dicho: “Lo que no te mata te fortalece”. Este período me ha servido mucho. Dentro de todo lo malo, trato de ver lo positivo. Hoy, después de haberme operado, tengo más ganas que nunca de volver a saltar, de competir. Me ayudaron mucho mi familia, mi amigo Marcelo Márquez (psicólogo que trabaja en Rosario), que siempre me dio una mano.

—¿Objetivos mediatos?

—En cuanto a competencias, es difícil ponerse un objetivo. Sería una alegría enorme para mí poder competir en el 2011 en los Juegos Panamericanos de México.

—¿Cómo te imaginás en la primera competencia?

—Uh, con muchísima alegría. Me imagino no pensando en todo lo que me pasó como algo negativo; al contrario, más que positivo. Ahí parado, con una garrocha, por saltar en un torneo después de todo lo que viví y pensar que estoy acá gracias a la fuerza que tuve y a la gente que me ayudó, es impagable. Ojalá llegue ese momento lo más pronto posible.

Lo que viene

La Cada, luego de diversas gestiones y análisis, ha reformulado los escenarios de realización de los Grand Prix Sudamericanos de Atletismo en su etapa en nuestro país. Razones económicas y financieras determinaron la modificación de las ciudades que albergarán esta competencia de primer nivel atlético, que viene desarrollándose desde 2006.

Finalmente, las fechas y los lugares de realización son los siguientes.

2 de mayo: GP Sudamericano Torneo Justo Román, en Mar del Plata.

4 de mayo: GP Sudamericano Santa Fe de la Vera Cruz, en Mar del Plata.

6 de mayo: GP Sudamericano Ciudad de Buenos Aires, en el Cenard de Capital Federal.


Destacada actuación santafesina

Rubén Benítez se convirtió en la figura del equipo santafesino tras disputarse ayer la primera jornada del Campeonato Nacional de mayores de atletismo, en el Cenard, al ganar en salto con garrocha con 4 metros 80 centímetros. Además, integró el equipo que ganó la posta 4 por 100 metros.

A Benítez le tocó definir la prueba con Marcelo Benítez, el experimentado saltador entrerriano, primero en superar los cinco metros en la Argentina, antes de Germán Chiaraviglio. Sólo quedaban los dos en competencia, cuando el listón subió a 4,80. El santafesino lo cruzó en el primer intento, mientras que su rival lo hizo en el tercero, lo cual le dio el título al santafesino.

Ni bien finalizó la prueba, Rubén Benítez integró la posta 4 x 100 metros, junto a Hugo y Federico Ruiz y Jonathan Vega. Los santafesinos marcaron 41 segundos 81 centésimas, sacándole varios metros a Metropolitana, equipo que lo escoltó con 42,25.

Por su parte, Valeria Chiaraviglio se consagró subcampeona nacional de salto con garrocha femenina, con 3 metros 70 centímetros. Valeria escoltó a Alejandra García Flood, quien en su regreso a la pista (10 meses sin competir por lesión) se mostró en buena forma y ganó con 4,20. Tercera fue Daniela Inchausti con 3,60.

Valeria sumó otra medalla, también de plata, en la posta 4 x 100 llanos junto a Berenice Sotil y las rosarinas Daiana Texeira y Mariela Bluhn. La otra medalla de plata correspondió a Nicolás Martina; el nacido en Ceres, pero residente en nuestra localidad, fue segundo en disco con 48,97 metros, detrás del cada vez más afianzado Germán Lauro, quien ganó con 60,28.

La operación.

Germán sufrió una fractura por estrés en el astrágalo (hueso del tobillo, articulación subastragalina). Esa fractura se produce por exceso de entrenamiento, falta de irrigación que tenía el astrágalo tal vez por algún trauma anterior. La lesión perjudicó mucho a su hueso, que quedó totalmente aislado sin irrigación sanguínea, lo que se llama necrosado. Se lo descubrieron cuando lo operaron. Le hicieron perforaciones en el hueso para que vuelva a producir tejido óseo y generar irrigación. Ahora se usa mucho el plasma rico en plaquetas o factor de crecimiento: se le extrae sangre al paciente, se licúa a alta velocidad, se desprende plasma rico, que es lo que tiene la sangre y regenera células. Esto fue lo que se inyectó en las perforaciones hechas en el hueso. Se hizo un shaving (limpieza) en la zona operada y se cerró el pie.