Semblanza
Centenario del nacimiento
de José Carmelo Busaniche
De la redacción de El Litoral
“Admiro el vuelo altivo del cóndor en las altas cumbres, pero, fiel a mi destino, prefiero el vuelo cortito, rasante al suelo provinciano, gozoso de mi destino de perdiz”. José Carmelo Busaniche.
4/IV/1910 6/IX/1978
José Carmelo Busaniche era un conocedor profundo de nuestro pasado provincial. Fuerte personalidad que se perpetúa en las diferentes generaciones de santafesinos. Era indisimulado su orgullo de haber nacido en Santa Fe, en aquellos días en que el país se preparaba para festejar el primer aniversario de la Revolución de Mayo.
Es cierto que como historiador se nutrió de los aportes de sus mayores, pero no es menos cierto que aquilató su vocación por la historia, al encontrar en las investigaciones que realizaba en los archivos, los aspectos relevantes del mensaje histórico. En tal sentido, era un apasionado por la interpretación de los hechos fundamentales que los procedes provinciales protagonizaron a través de su vida pública, procesando las correspondientes fuentes informativas, y ordenando los entramados documentales que posibilitó obtener las bases mismas de nuestra provincialidad. Ejemplo de lo señalado, lo encontramos en el trabajo y conferencia que dictó al hacerse cargo como miembro correspondiente por Santa Fe, en la Academia Nacional de Historia, el 24 de octubre de 1972, en que pronunció en su alocución titulada “La erección de la Ciudad de Santa Fe en Provincia”.
Su enfoque se basaba en que la historia argentina, preferentemente debía ser estudiada desde el ámbito provincial hacia el nacional, y no a la inversa. Esta fue la impronta que gravitó en sus escritos, en que a su vez supo conjugar el mensaje histórico con el plano literario, logrando un estilo narrativo sencillo y sutilmente preparado para atrapar al lector y hacerle vivir el personaje y los acontecimientos.
Para los que lo conocieron y gozaron de sus conferencias y de sus lecturas, pudieron comprobar que no buscaba de encender la luz ante aquello que genuinamente ya brillaba, pero se ocupó de enaltecer a los grandes hombres que hicieron importante Santa Fe, y la decisiva contribución hacia el federalismo. Se motivaba ante lo que genuinamente se orientaba a la unión nacional, en oposición a la pretendida unidad obediente, enmarcada con diferentes matices desde el centralismo porteño. Busaniche solía decir enfáticamente que los conocimientos del pasado es lo que permite comprender la realidad del presente, a partir del cual será posible establecer políticas que propendan al desarrollo del ámbito político analizado. Esta línea histórica y su prospección es lo que sin lugar a dudas constituye una apelación permanente que debería llamar a la reflexión, más aún en las actuales circunstancias en que pareciera subestimarse las esencias mismas de nuestro sistema republicano y federal.
Altura intelectual
Sus cuatro series de Hombres y Hechos de Santa Fe, biografías de Mariano Vera, Domingo Cullen, Domingo Silva y las publicaciones semanales en El Litoral durante muchos años, constituyen obras que han quedado para la posterioridad. El ya referido trabajo que publicara la Academia Nacional de la Historia en relación con la Erección de la Ciudad de Santa Fe en Provincia es su último enfoque de gran importancia, por cuanto se trata justamente de nuestra propia esencia provincial. Era miembro correspondiente de Santa Fe ante numerosas Juntas Provinciales de Estudios Históricos. Profesor en la Universidad Nacional del Litoral, Universidad de Rosario y la Universidad Católica Argentina. Fue profesor fundador del Liceo Militar General Belgrano. Funcionario de gobierno y tantos otros antecedentes y aspectos de su personalidad, que fuera muy bien considerado por Gastón Gori, en la publicación de la Municipalidad de Santa Fe, en relación con su vida y trayectoria (año 1998).
Esta semblanza de José Carmelo Busaniche no estaría completa, si no se recordarse que además de su altura intelectual, tuvo las características de los grandes hombres que dejan su impronta para siempre: su afabilidad, fino sentido del humor, sencillez personal y hombría de bien que demostró en cualquier escenario en el que le tocó actuar.
Falleció a los 68 años de edad.




