EN EL COLEGIO LA SALLE

Un relato desde el corazón de Haití

El lasallano Saúl Elvert estuvo contando su experiencia, tras el desastre que vivió su país.

DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL

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Los docentes del Colegio La Salle y miembros del equipo de Fundación La Salle recibieron, el pasado lunes 3, al hermano Telmo Meirone, presidente de Fundación La Salle, y al hermano Saúl Elvert, de Haití. Este último relató sus vivencias tras el desastre que azotó a su país y la situación actual del mismo.

Saúl saludó a la comunidad lasallana santafesina por medio de un acto en las instalaciones del Colegio.

Todos los años la Fundación realiza su Campaña Anual de recaudación de fondos, despertando la conciencia solidaria. En esta ocasión se decidió destinar los fondos a los ciudadanos de Haití.

“Ya antes del terremoto, Haití era un país con una alta tasa de desempleo y de analfabetismo, y un producto interno muy bajo. Después, todas las instituciones del país se destruyeron: la Iglesia, los símbolos del Estado (Palacio de Gobierno), el comercio, el sector de la educación. El terremoto dejó docenas de miles de personas en la calle. Puerto Príncipe se volvió una ciudad de tiendas de campaña donde hombres, mujeres, niños y niñas se mezclan en las noches, con la consecuente promiscuidad y violaciones”, narró el religioso.

“Hay un 90 por ciento de las escuelas destruidas y 800 profesores desaparecidos según algunas fuentes; por consiguiente, miles de niños vagan en las calles. A partir del 5 de abril, algunas de las escuelas se reúnen bajo tiendas de campaña en la Capital. La supervivencia de los afectados depende todavía de la ayuda que viene del exterior. Un gran parte de los productos para consumo interno venían de la República Dominicana. Esta situación de dependencia ha empeorado”, relató.

“La mayor parte de los escombros sigue en el mismo lugar, pues los particulares se quedaron sin nada, y el gobierno sólo mueve lo de sus edificios caídos. En estos días la violencia, la inseguridad y los actos de vandalismo han aumentado considerablemente”, sostuvo el hermano Saúl.

A FUTURO

“En estos días se habla más que todo de la necesidad de ubicar a la gente que vive en las tiendas de campaña en lugares más seguros, antes de que llegue del período de lluvias; y también de la reconstrucción de las oficinas de servicios públicos. A largo plazo se quiere concretar el sueño de un nuevo Haití: descentralizar el país en todas las áreas”, explicó.

“Es importante crear un centro educativo en Haití en este momento, porque el 90 por ciento de los centros educativos están destruidos o inservibles. Y para prevenir la delincuencia juvenil, ya que están muy expuestos a esto, pues muchas escuelas no funcionan”, destacó. El religioso contó que “antes del temblor, los grupos de las escuelas nacionales estaban excedidos en número de alumnos. Ahora se ha disparado más la demanda, en las escuelas privadas o nacionales, sin poder dar cabida a todos los que quieren seguir estudiando. Las familias que han salido de la Capital, buscan lugar para sus hijos en las escuelas de los departamentos, y no son siempre recibidos por la misma razón”.

Un relato desde el corazón de Haití

“Hay un 90 por ciento de las escuelas destruidas y 800 profesores desaparecidos según algunas fuentes; por consiguiente, miles de niños vagan en las calles”, relató el religioso.

Foto: MAURICIO GARÍN

La Fundación

La misión de Fundación La Salle es promover solidariamente oportunidades educativas y de desarrollo personal y comunitario en los grupos más pobres de la Argentina y del Paraguay.

“Nos proponemos ser un puente para hacer realidad la igualdad de oportunidades en educación. Para que todos puedan acceder a una capacitación con los mejores recursos disponibles, preparándolos para una vida digna en el mundo de hoy”, consignaron.

Todos los años, la Fundación realiza su campaña anual de recaudación de fondos. Este año, con lo recaudado se ayudará prioritariamente a los huérfanos de Puerto Príncipe, Haití.

“Los lasallanos de todo el continente nos hemos propuesto unir esfuerzos para ayudar a reconstruir la esperanza de los chicos haitianos, que intentan sobrevivir no solamente en el sentido físico, sino en su ser más profundo: el de quienes se asoman a la vida y buscan un futuro”, explicaron.

El proyecto de ayuda a la reconstrucción de Haití incluye la construcción, animación y administración permanente de un Centro Educativo para Educadores (posiblemente, una institución para formar maestros), con una escuela elemental anexa que acoja en un primer momento a niños afectados por la catástrofe, con un pequeño dispensario que apoye en materia de salud a los alumnos y un comedor que permita coadyuvar al mejor rendimiento de los usuarios del servicio.

La visita del hermano Saúl Elvert es el punto de partida de dicha campaña.