El “Gordo Pan” y el “Sarnoso”
Cuatro condenados por venta
y tenencia de droga en Rafaela
Dos hombres seguirán presos, mientras que dos mujeres quedarán libres, aunque resultaron condenadas. Llevan ocho meses tras las rejas luego de que les secuestraran marihuana y cocaína.
De la Redacción de El Litoral
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El Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó ayer a cuatro personas vinculadas al tráfico de droga en la ciudad de Rafaela. Los involucrados son Oscar Marcelo Cejas, condenado por el delito de “comercio de estupefaciente” a cinco años de cárcel; Ariel Ramón Molina, responsable del delito de “tenencia de estupefaciente con fines de comercialización”, con pena de cuatro años y 9 meses de prisión; y Eliana Andrea Valenzuela y Mirta Alicia Ojeda, ambas condenadas a dos años en suspenso por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
El juicio comenzó el jueves pasado en la sala de audiencias del edificio de San Jerónimo y Primera Junta y culminó el lunes por la tarde, luego de los alegatos y la lectura de la sentencia.
El tribunal, presidido por José María Escobar Cello, e integrado por María Ivón Vella y el camarista rosarino Ricardo Moisés Vázquez, analizó el material recolectado por los investigadores a partir del 13 de mayo de 2009 y que derivó en los allanamientos y detenciones producidas en tres domicilios de Rafaela, el 20 de agosto del año pasado.
Por el Ministerio Público estuvo el fiscal general Martín Suárez Faisal; mientras que las defensas fueron ejercidas por el defensor público oficial Fabio Procajo, en representación de Oscar Cejas y por la abogada particular Sandra Arredondo por los restantes.
Puntos de venta
Durante el juicio declararon 24 personas, entre policías y testigos civiles. En cuanto a la prueba admitida por el tribunal se encontraban las filmaciones de 9 procedimientos en los que se interceptó a compradores de marihuana, todas ellas obtenidas en forma encubierta por el personal policial que realizó la investigación. También hubo escuchas telefónicas realizadas sobre el celular del principal investigado.
La investigación estuvo a cargo de la Brigada Operativa Departamental V de Rafaela, dependiente de la Dirección General de Prevención y Control de las Adicciones, que por testimonios de vecinos, tomó conocimiento de uno de los puntos de venta de drogas. El lugar indicado era una casa de calle Remedios de Escalada al 800, del barrio Fátima, donde vivía Oscar Cejas, apodado “Gordo Pan”.
Luego de una investigación que se extendió por más de tres meses, la policía determinó que el principal sospechado acordaba la venta de sustancias ilícitas desde su celular y que recibía a sus compradores en la vereda o en el interior de su casa, principalmente en horas de la tarde.
También quedó claro que concretaba las transacciones personalmente o, en algunas ocasiones, las efectuaba su esposa quien no fue imputada en la causa, pero el TOF ordenó que se abra una nueva investigación a su respecto.
Con autorización del Juzgado Federal Nº 1 de Santa Fe, la policía de Rafaela montó nueve procedimientos de los denominados en la jerga policial como “cortes’, todos con resultados positivos en cuanto al hallazgo de picadura de marihuana, fraccionada en pequeños envoltorios de nailon.
Con antecedentes
La Justicia ordenó intervenir el teléfono utilizado por Cejas y de esas escuchas surgió el nombre de su socio, Ariel Molina, apodado el “Sarnoso”, quien también vendía estupefacientes, tanto marihuana como cocaína.
Tanto el “Gordo Pan”” como el “Sarnoso” cuentan con antecedentes penales condenatorios por causas vinculadas a delitos contra la propiedad que fueron tramitadas ante la Justicia provincial.
Pero el gran golpe ocurrió el 20 de agosto pasado, cuando los agentes antinarcóticos llegaron hasta los tres domicilios.
A la casa del barrio Fátima se sumaron otras dos ubicadas en calle Simón de Iriondo al 1500, en el barrio Miguel de Güemes, donde vivía Molina y su concubina Valenzuela; y en Campoamor al 700, del barrio Villa Rosas, donde se encontraba la madre de Molina, llamada Mirta Ojeda.
En los tres lugares se secuestró material estupefaciente (1.497,65 grs. de marihuana acondicionados en “bochitas” y “panes”, y 414 grs. de cocaína en “bochitas”) y elementos de interés para la causa como celulares, balanza, recortes de nailon y documentación.
Las condenas se conocieron ayer por la tarde en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal de Santa Fe.
Foto: Guillermo Di Salvatore