Cómo es el funcionamiento financiero de la institución
Estudiar en la Católica, un
19 % más caro que en 2009
Desde la casa de estudios admitieron que el aumento en gastos de funcionamiento -entre otras variables- repercutió en la cuota mensual que los alumnos deben abonar. Aunque aseguraron que el valor actual es inferior al de otras universidades privadas del país. Buscan fortalecer la generación de recursos propios por servicios educativos a terceros.

En la redeterminación del costo anual de la cuota están contemplados factores que hacen a la calidad del servicio educativo que reciben los estudiantes universitarios, como el confort en las condiciones de estudio, afirmaron las autoridades de la UCSF.
Foto: Archivo El Litoral / Flavio Raina
Luciano Andreychuk
Para el corriente ciclo académico, los estudiantes matriculados de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF) abonan una cuota un 19 % más cara que en 2009, hoy de 550 pesos mensuales. El impacto inflacionario, los costos operativos (funcionamiento y mantenimiento de instalaciones) y la determinación de sueldos docentes y de conducción, entre otras variables, incidieron en el costo de cuota estipulado. Este valor final fue establecido para todo 2010 y “no están previstos nuevos incrementos sobre las matrículas en el transcurso del año”, aseguraron autoridades académicas.
El bolsillo de los universitarios -o de sus padres, que en la mayoría de los casos costean económicamente los estudios superiores- siempre es sensible a cualquier aumento. No obstante, detrás del abono de una cuota mensual hay importantes “beneficios” académicos e institucionales para los alumnos de una universidad privada: el confort en las condiciones de estudio, el trato académico personalizado y la calidad docente, entre otras.
“En toda la universidad tenemos el 55 % de las aulas con aire acondicionado, todas tienen calefacción, cambiamos los bancos y se realizaron otras importantes mejoras edilicias. Esto tiene relación directa con el valor de la cuota, porque se paga un servicio educativo con todas las comodidades en las condiciones de estudio y apuntando siempre a la excelencia en la formación”, explicó a El Litoral Gustavo Sola, secretario de Economía, Finanzas y Obras de la UCSF.
Estructura financiera
¿Cómo es la determinación de gastos? La universidad elabora un presupuesto tomando como criterio los sueldos docentes, no docentes y de conducción (autoridades académicas) y los gastos de servicios para el período anual. Se hace además una previsión del impacto inflacionario, y “se contemplan las características socioeconómicas de la ciudad, con un sueldo promedio que tiene un determinado techo. Teniendo en cuenta eso, el valor de la cuota no puede ser desproporcionado”, dijo Sola.
Sobre la base de ese presupuesto se determina el valor de la cuota anual, que no se modifica durante el ciclo académico. “Excepto 2008, que sí se realizó un reajuste, hasta ahora la UCSF nunca aumentó la cuota durante el transcurso de un año. Y para este 2010, el valor de la cuota (período enero-diciembre) que es de 550 pesos, será fijo”, afirmó el secretario general de la universidad, Eduardo Kinen.
La plataforma financiera y el funcionamiento de la universidad privada son distintos a los de una universidad pública. En esta última, además de las asignaciones presupuestarias que provienen del Estado nacional, se generan otros recursos (a través de servicios a terceros, transferencias tecnológicas, etc.), “inyecciones” económicas que oxigenan las finanzas institucionales. La Universidad Católica -como otras casas de estudio privadas- “no recibe subsidios de ningún tipo, y la masa de aportes por cuota de los alumnos es el principal ingreso. Sin ella no podría funcionar”, señaló el secretario.
“La financiación de nuestra universidad se basa principalmente por un 95-96 % proveniente de esa cuota que los alumnos matriculados abonan. De eso, el 80 % se destina a sueldos a docencia, personal no docente y conducción. Y el 20 % restante va para lo que se llama gastos de administración, como mantenimiento de equipos informáticos, luz y otros servicios, etc.”, puntualizó Sola. El porcentaje restante es lo que la casa de estudios genera a través de servicios educativos a terceros, como cursos de posgrado (ver aparte).
Los secretarios compararon los costos de estudiar una carrera de gestión privada en Santa Fe con los de otras universidades privadas del país. “En Buenos Aires, por ejemplo, el costo promedio de toda una carrera de gestión privada va de los 35 mil a los 40 mil pesos. Y en la UCSF -considerando el valor de la cuota actual- la inversión educativa promedio ronda los 32 mil pesos. Lo cual marca una diferencia importante en cuanto a la accesibilidad de nuestras ofertas de estudios”, remarcaron las autoridades académicas.




